UdeC desarrolla monitoreo móvil de calidad del aire

Crecen las críticas al Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) de Chillán y Chillán Viejo, vigente en la intercomuna desde el 28 de marzo de 2016. Y estas apuntan a la real efectividad de las medidas consideradas en el documento para bajar la contaminación de la intercomuna, como a los sistemas de monitoreo de calidad del aire, y las alertas preventivas que permiten decretar si un día habrá o no Alerta, Preemergencia y Emergencia.

También situaciones específicas de medición, como el hecho que en los días y horarios en que se ha prohibido hacer educación física en los colegios, el aire ha estado en condición buena. Y tampoco se han usado en el PDA el sistema de polígonos, que apunta a hacer diferencias dentro de la misma intercomuna con las alertas, considerando el factor geográfico y climático.

Todo esto ha llevado a que las autoridades piensen en realizar modificaciones al PDA, ya que según explicó en su momento el seremi de Medio Ambiente, Mario Delannays, además han existido cambios que influirían en su buen desarrollo, como por ejemplo las condiciones meteorológicas y el aumento de la población. 

Frente a esa realidad y como una forma de aportar con datos de relevancia que ayuden a conocer la realidad sobre los niveles de contaminación en los distintos sectores de la ciudad se está ejecutando una iniciativa que surge del trabajo entre el Laboratorio de Robótica de la Facultad de Ingeniería Agrícola y el Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería, ambos de la Universidad de Concepción.

Así lo informó Diego Rivera, jefe de la Unidad de Vinculación con el Medio de la UdeC Campus Chillán y académico de la Facultad de Ingeniería Agrícola a nivel local, quien explica, se trata de un monitoreo ambiental a través de un sistema de bajo costo, instalado en un vehículo que recorre por las noches la intercomuna. 

“Entre las líneas de trabajo que tenemos en la Facultad de Ingeniería Agrícola vemos el tema de cuánto polvo se está acumulando y cuáles son las horas del día donde se acumula más polvo, por ejemplo en los arándanos. Para eso encontramos un sensor óptico que es relativamente más barato ($15.000). Entonces se nos ocurrió con el director del Laboratorio de Robótica, Cristian Correa, utilizar ese sensor para medir la contaminación”, detalló Rivera.

Prototipo
Posterior a eso juntaron el financiamiento y construyeron el primer prototipo con ayuda de un alumno de Ingeniería Ambiental, quien utiliza este proyecto como parte de su seminario de grado. 

“Él va a estar recorriendo la ciudad en auto durante todas las noches por unas dos semanas, utilizando este sensor, primero para evaluar la factibilidad del uso, que hasta el momento ha funciona bastante bien, y lo segundo para obtener cifras que nos permitan conocer cuáles son los índices de contaminación en diferentes días como por ejemplo antes de una lluvia, después una lluvia, con mucho frío, con poco frío, etc.”, explica.

Rivera revela que aparte de medir los niveles de contaminación, con este monitoreo se busca además ver si las zonas con mayor concentración de material particulado están relacionadas con mayor emisión, es decir, si la polución se genera porque hay más estufas encendidas, o porque se está transportando material particulado desde otras partes de la ciudad, lo que en ciencias de la sustentabilidad se llama “inequidad espacial”.

“Queremos dejar súper en claro que nosotros en ningún caso lo que buscamos es reemplazar el sistema de monitoreo del Ministerio de Medio Ambiente, a través del sistema nacional de monitoreo de calidad del aire. Lo que nosotros buscamos son dos cosas, primero es una pregunta científica relevante en cuanto a la variación en el espacio de lo que está ocurriendo, pero también es un servicio a la comunidad, porque con eso podemos mostrar qué es lo que está pasando en determinados lugares, independiente de la ubicación de las estaciones de monitores”.

Financiamiento 
De acuerdo a lo conversado con Rivera, actualmente están buscando financiamiento para poder seguir implementando este sistema de monitoreo móvil, esta vez en bicicletas.

“Estamos buscando financiamiento para construir unos cuatro o cinco sensores que los van a andar trayendo los estudiantes en la bicicleta. La idea es tener estos datos y después poder ir avanzando, porque igual son datos que no son tan sensibles, como por ejemplo los de las estaciones de monitoreo que son la fuente oficial”, dijo el académico. 

Agregó que para el próximo invierno esperan poder agregar algún tipo de sistema que permita que los autos cuando estén andando vayan enviando directamente la información hacia una nube en Internet. “Ojalá lo pudiéramos tener el próximo invierno, porque además hemos pensando en trabajar por ejemplo las líneas de colectivo, porque ellos recorren la ciudad todos los días y en la misma ruta, lo que nos ayudaría y sería una muy linda experiencia de vinculación. Sería una bonita forma de mostrar cómo el desarrollo tecnológico dentro de la universidad y el desarrollo científico se conecta con comunidad en resolver y entender problemáticas relevantes”, precisó.

Primeros resultados
Si bien aun no existe un número importante de datos recabados con este sistema, ya se puede contar con algunos resultados preliminares, explicó Rivera.

“Hay dos resultados que son muy preliminares. Primero, que existe una diferencia en la calidad del aire entre el norte y el sur. A partir de la Avenida Argentina hacia el norte, camino a Coihueco, la calidad del aire es levemente mejor que hacia el sur, hacia la zona de camino a Yungay, por ejemplo. Y lo segundo es que las diferencias, hasta el momento con lo que hemos visto, no son diferencias que superen un 15%. O sea, no es que el sur esté dos o tres veces más contaminado que el norte, sino que es muy, muy leve todavía”.