“No tiene sentido negar que acá hay bandas armadas”

Fue un par de días después de la Navidad del 2017, cuando como a las 17 horas en uno de los pasajes de la Población 11 de Septiembre de la ciudad de San Carlos irrumpió un auto a una velocidad inusual por lo rápido. Los disparos eran adivinables. Fue un par, tal vez tres. El detalle no lo recuerda ya nadie, ni se investigó el caso por parte de la policía. Pero uno de ellos dio en la espalda del “Flaco”, justo y le pulverizó una vértebra.

“Ese día nos jodió la vida a todos. Mi hijo no se levantó más, quedó inválido, todo inmovilizado de la cintura para abajo”, dice Cándido Fuentes, padre del “Flaco” y trabajador de las escuadrillas de aseo y ornato de la Municipalidad de Chillán.

Y el funcionario continúa. “Mi hijo tiene una hija, pero ya no puede trabajar. Estuvo trabajando conmigo en la municipalidad, pero ya no puede, así que ahora con mi sueldo mantengo a mi familia y a la de él. No tengo idea de quiénes fueron los disparos y la verdad ya ni me interesa saber, ¿qué sacamos?, lo único que digo es que a mí no me vengan a decir que los disparos en la calle son hechos aislados, acá en la 11 de Septiembre son cosa de todos los días, por eso ya no vale la pena ni siquiera denunciarlo”.

Cándido se excusa y decide no seguir hablando. El tema lo cansa, lo deja contrariado. Se despide cordialmente no sin antes detallar que lleva 18 años trabajando en la Municipalidad, que nunca le ha robado un peso a nadie y que no toma ni se droga. Por eso “tengo derecho por lo menos a enojarme”, cierra. El alcalde de San Carlos, Hugo Gebríe, confirma cada detalle de la historia, pero agrega que “ese cabro, el “Flaco”, es un buen niño, si el problema es que se metió en la droga y ése es el trasfondo de todo este problema, la droga nos está matando a la juventud en las poblaciones”.

Respecto a si hay bandas armadas en San Carlos, el alcalde ni siquiera espera que la pregunta se termine de formular y afirma que “¡pero si es cierto! ¿Para qué lo niegan? ¿A quién vamos a engañar?”

Lo último, en clara oposición a las afirmaciones hechas por carabineros y el propio jefe de seguridad municipal de San Carlos, Óscar Asfura, quienes declararon a LA DISCUSIÓN, durante la semana pasada, que el caso de un tiroteo con resultado de muerte en pleno centro de la ciudad, el sábado 4 de mayo, “son hechos aislados”.

Ese fatal episodio se puede resumir así: Domingo Salinas Obregón, de 49 años, un reo que gozaba de libertad condicional, fue interceptado por Marcelo Concha Ferrari, de 22 años y diversas anotaciones penales. Le disparó a plena luz del día y lo mató. 

Días después, cuando fue formalizado, el imputado dijo que Salinas Obregón había ido a disparar en contra de su casa para amedrentarlo, por lo tanto “lo hice en defensa personal”, argumentó.

En octubre pasado, una balacera dejó la parte delantera de un vehículo llena de perdigones, en la Villa Las Américas de esa misma ciudad. Un molesto Hugo Gebríe comparó a su comuna con La Legua, en un tono irónico, pero crítico a los encargados de seguridad ciudadana.

No ha habido denuncias

Los carabineros no son adivinos. Eso no está en discusión. Por lo tanto, si no hay denuncias, ellos no ingresan el hecho al sistema de georreferenciación delictual y no se puede, por lo tanto, generar una planificación preventiva respecto a los lugares donde no se hacen denuncias.

Según el mayor Juan Opazo, quien asumió la jefatura de la Primera Comisaría de San Carlos a fines del año pasado -después de la balacera en la Villa Las Américas- dijo que “desde que estoy a cargo de la unidad no he recibido ninguna denuncia por disparos, ésta (el homicidio del 4 de mayo) es, por lo tanto, la primera en los cinco meses que llevo acá, por lo tanto, considero absolutamente que se trata de un hecho aislado”.

De todas formas, el propio jefe policial admite que una vez que detuvieron a Concha Ferrari, hubo testigos que lo reconocieron como el autor de un ataque con arma de fuego ocurrido días antes.

Óscar Asfura, jefe de seguridad municipal y ex prefecto de Carabineros Ñuble, apoya esta visión.

“Creo que discreparé en esta ocasión con el alcalde, pero no comparto que San Carlos sea una ciudad donde estos episodios de violencia en los que se haya utilizado armas de fuego sean constantes o frecuentes, para mí esto (el homicidio) es un hecho inusual”.

Es más, Asfura asegura que desde que llegó el mayor Opazo a San Carlos, “se ha estado trabajando intensamente en las tareas preventivas, se han estado haciendo más patrullajes, incluyendo a la Población 11 de Septiembre, que es una de las más vulnerables de la comuna”.

Gebríe, por su lado, dice estar contento con la actitud del mayor Opazo, porque “él en su discurso dijo que iba a cambiar esa realidad que sufríamos en San Carlos con los carabineros, que pese a que la dotación sea de unos 150 funcionarios, la gran mayoría estaba en las oficinas, apoyando a otros destacamentos en el sur, o en comunas vecinas, pero la cosa es que al final los que andaban en la calle eran menos de 15. Esta semana hay reunión de Consejo de Seguridad Comunal y espero que se aclaren estos temas”, cerró.