Nuevo Pladeco de Chillán es definido como “realista” y factible

La capital regional necesita un Plan de Desarrollo Comunal para los próximos seis años.

El próximo lunes el Concejo Municipal de Chillán debiera ser convocado a aprobar el primer informe de avance del Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco), el cual debe estar terminado durante el segundo semestre.

Este miércoles el director de Planificación del municipio, Francisco López, y el académico de la Universidad del Bío-Bío y parte del equipo que ejecuta el plan, Domingo Sáez, confirmaron que fue aprobado por ambas partes el documento que permite pasar a la segunda etapa de diseño de la carta de navegación local.

Francisco López sostuvo que “el primer informe, el primer hito, ya está terminado y será presentado al Concejo Municipal este lunes 16 para que su aprobación y se pase a la segunda etapa, que ya está planificada y que parte el 25 de abril”.

El texto, que surge luego de casi un año de análisis y consultas al alcalde, funcionarios, directores municipales y concejales, contiene más de 100 propuestas que forman la primera matriz de proyectos esbozada para la ciudad para el período 2019-2024.

El jefe de Secpla recalcó que “técnicamente el informe número uno ya está aprobado y por lo tanto eso es lo que se va a presentar a modo de resumen y en extenso a la ciudadanía, para que ella promueva nuevas ideas”.

Domingo Sáez, profesional de la UBB, destacó que en la segunda fase que se inicia el 25 de abril el trabajo se enfocará en 12 grandes lineamientos vinculados al desarrollo local como Turismo, Deportes, Educación, Salud y otros.

La tercera fase consistirá, indicó Sáez, en la validación de las propuestas de desarrollo que sean finalmente consensuadas por la comunidad.

El académico plantea que hasta el momento hay un centenar de ideas de desarrollo para los próximos seis años, pero en las siguientes etapas pueden aparecer nuevas iniciativas futuras de inversión.

Sáez fue claro al comentar  que el Pladeco que está en modelamiento busca ser “realista”, en el sentido de que se postularán iniciativas que puedan efectivamente ser ejecutadas por el gobierno local en el próximo sexenio.

“Acá hay un tema de realismo. La idea es que sea un instrumento de planificación real y concreto. Lo ideal es que contenga cosas de lógica y de desarrollo que se puedan concretar en el tiempo” destacó el experto de la UBB.

Agregó que la universidad no se ha sobrepasado en los plazos inicialmente establecidos con el municipio chillanejo. “Lo que pasa es que hay tiempos muertos que requieren revisión. Hay siete revisiones y en cada revisión se detiene el reloj aproximadamente 15 días para el mandante, en este caso la municipalidad, y en 10  días para el oferente”.

De esta manera y calculando los tiempos de revisión que pueden sobrepasar los 170 días, para la UBB “no hay demora; hemos cumplido los plazos establecidos”.

Respecto del plazo final, dependerá del nivel de observaciones que sean efectuadas en el proceso y si se integran nuevos proyectos.

Domingo Sáez estima que el nuevo Pladeco de la ciudad debiera ser entregado durante el segundo semestre de este año.

Apoyan realismo
La presidenta de la CChC Chillán, Claudia Rigall, sostuvo hoy que están de forma permanente observando el desarrollo de las políticas públicas que se realizan en la ciudad.  En el caso del Pladeco, afirma, “estamos llanos a formar parte de todas las instancias en que se nos pida la opinión, ya que es necesario contar a la brevedad con un reordenamiento que permita darle fluidez al desarrollo de Chillán”.

Rigall destacó que “es importante dar cumplimiento a los plazos establecidos, pero además proporcionarle dinamismo a esta discusión, para que en base a todos los conocimientos y experiencias locales se pueda generar un plan macro que mejore la calidad de vida de los habitantes de nuestra ciudad”.

El diputado Gustavo Sanhueza, en tanto, destacó que “el Pladeco es un instrumento de planificación muy relevante para la futura capital regional, que establecerá los lineamientos estratégicos que guiará la gestión municipal en un horizonte de tiempo de seis años”.

Sanhueza agregó que este instrumento de planificación debe ser el reflejo de los principales desafíos y problemas que enfrenta actualmente la ciudad, en áreas tan sensibles como la conectividad, infraestructura pública, medio ambiente, desarrollo económico y productivo, desarrollo social, entre otras. 

Su visión apunta a un plan “que sea realista desde el punto de vista de su cumplimiento. En este sentido, las metodologías utilizadas en la actualidad persiguen la construcción de documentos acotados, que prioricen ámbitos de gestión y que puedan ser fácilmente controlables en el tiempo”.

El concejal Camilo Benavente apostó por un proyecto que sirva a los intereses de la ciudad desde múltiples aspectos.

“Esperamos que sea la carta de navegación de la capital regional, donde se incorporen los grandes proyectos viales, las políticas ambientales así como la visión sobre matrices productivas y energéticas. Hoy más que nunca la participación es un proceso clave,  pues nos entrega señales de la comunidad y genera un compromiso adicional de la ciudadanía. Todo lo anterior debe tener un seguimiento profesional de los objetivos y quehaceres”.

El concejal Víctor Hugo Sepúlveda, por su parte, acotó que a pesar de ser un elemento relevante para el devenir de la urbe, presenta un atraso evidente.

“El Pladeco presenta atrasos de varios años. Hoy veo con mucha preocupación que a estas alturas se pretenda revertir esta irregularidad del cumplimiento. Creo que lo que se hará es dar conformidad a una licitación que para mí está ya obsoleta. A estas alturas ya se perdió la credibilidad y es lamentable que no se tomaran las medidas a tiempo”

Sepúlveda criticó que ni la municipalidad ni la UBB supieran lo que pretendían conseguir: “Me cuesta confiar a estas alturas de un término exitoso del Pladeco, pues para mí es solo un saludo a la bandera, para dar cumplimiento con la licitación comprometida”.