Gendarmes involucrados en gopliza a reo podrían ser suspendidos

Para mañana se extendió el juicio simplificado en contra de seis funcionarios de Gendarmería que participaron en una golpiza en contra de tres reos en mayo de 2106 y que fue captada por las cámaras de seguridad de la cárcel de Chillán.

Aunque hoy se terminaron los alegatos de persecutores, querellantes y defensores, el juez Carlos Benavente decidió dejar para mañana el veredicto y la posibilidad de que los acusados puedan hacer uso de la palabra. Por tal razón ya es público que el Ministerio Público, representado por el fiscal Pablo Fritz; Edna Pinochet, del Concejo de Defensa del Estado; la abogada Carolina Alvear, del Instituto de Derechos Humanos y la defensora particular, Paula Gacitúa pidieron penas que superan los 1360 días de cárcel por lo que de concederse la solicitud, los seis funcionarios podrían ser suspendidos de sus cargos por lo que dure la condena.

De todas formas, esas penas sí les permitiría acceder al derecho de pagarlas en libertad con las modalidades de arresto domiciliario noctu rno o libertad vigilada intensiva, materia que deberá resolver mañana el tribunal.

Las atenuantes que favorecerían a los funcionarios Norman del Valle Zepeda, Rodrigo Gutiérrez Acuña,Cristian Uribe Blatter, Miguel Muñoz Acuña, Raúl Malverde Rosales y Cristian Gajardo del Valle son que ninguno cuenta con antecedentes penales ni anotaciones en su hoja de vida profesional, además declararon y admitieron sus responsabilidades en la etapa indagatoria de la causa.

Por lo demás ofrecieron una compensación de 10 millones de pesos a los afectados, lo que a juicio del defensor Felipe Hasbún, es una muestra clara de la intención que tienen por reparar el mal causado.

Al respecto, el fiscal Pablo Fritz explicó que "la pena privativa de libertad conlleva como pena accesoria la suspensión del cargo u oficio público, el Código no ordena la destitusión, pero sí la suspensión, que en la práctica impediría a los funcionarios cumplir la labor pública durante el tiempo que dure la condena".

La golpiza, ocurrió en el patio número 5 del recinto penal y se habría producido ante un supuesto intento de motín organizado por algunos reos en protesta a la prohibición de usar el teléfono público del plantel penal como medida de represalia por algunos hechos de violencia ocurridos en el lugar.