$100 mil millones es la cartera de proyectos local

Un gran porcentaje de los proyectos que maneja Secpla son del área de la infraestructura vial urbana.

El 30 de junio de este año vence el plazo autoimpuesto por la Municipalidad de Chillán para concluir la elaboración de proyectos que están en desarrollo y comenzar posteriormente el proceso de presentación a fuentes sectoriales.

El ajustado cronograma fue presentado hoy por el director de la Secretaria de Planificación (Secpla) del municipio chillanejo Francisco López, quien realizó un crudo análisis de la manera en que venía operando la entidad.

El ingeniero civil, destacaron concejales, realizó algo que no habían hecho sus dos predecesores inmediatos, como fue exponer la cartera de proyectos que maneja Secpla, verificar el estado de cada uno de ellos y sobre todo transparentar falencias internas y dar plazos acotados para resolver temas que en algunos casos se venían arrastrando desde hace mucho tiempo.

López mencionó a manera de introducción que en Secpla hasta ahora faltaba una visión general de los proyectos por parte de profesionales, los que muchas veces actuaban por separado sin mayores contactos entre ellos, a lo que se sumaba “cargas de trabajo disímiles”, de tal manera que unos pocos tenían muchas iniciativas de inversión en sus manos.

La reingeniería interna aplicada en la unidad municipal derivará en que un trabajo mucho más sistemático y cohesionado que debiera, en el corto plazo, dar frutos concretos como es la aprobación de iniciativas de inversión para la ciudad.

Según el análisis expuesto por el profesional, la Secpla maneja en la actualidad 382 proyectos que son de responsabilidad propia o en conjunto con entidades estatales, por un monto de $100 mil millones.

De ese total, 123 corresponden a planes del ámbito de infraestructura vial, donde destaca por ejemplo uno del Minvu y del Ministerio de Transportes, pero con apoyo municipal, como es el diseño de tres proyectos del Plan Maestro de Transportes que terminaron esa etapa.

Además, existen 36 del área de infraestructura sanitaria; 78 de infraestructura social; 109 de índole comunal y 36 de planificación urbana.

Dentro de esa cartera de proyectos municipales existen 154 que están en fase de formulación, las cuales deben ser concluidas en el corto plazo, específicamente el 30 de junio.

El plazo obligará a los profesionales de Planificación a acelerar los trabajos de modelamiento. Y para lograr el ambicioso objetivo fue establecido un sistema interno de control y fiscalización, con metas semanales.

En el reordenamiento diseñado por López es clave equilibrar el trabajo interno,  de tal manera que los profesionales de Secpla tengan una cantidad de proyectos que sean capaces de manejar de manera eficiente.

Recalcó que la licitación de las áreas verdes de la ciudad, la que tuvo que ser revocada en su segunda versión, luego de que se detectaran errores de tipeo en las bases, cayó justamente porque el profesional a cargo tenía una sobrecarga importante.

López fue más lejos e incluso puso como ejemplos de sobrecarga laboral que algunos profesionales manejan proyectos por hasta $15.000 millones, mientras que otros están detrás de iniciativas menores de $2.000 millones. Además algunos tienen a su cargo hasta 21 proyectos y otros solo tres.

Compromiso

La información entregada fue destacada por los ediles, pero asimismo la concejala Nadia Kaik (RN) planteó que el plazo fijado del 30 de junio para concluir los proyectos en desarrollo debe ser cumplido,  pues fue asumido como compromiso municipal.

El concejal Camilo Benavente (PPD) agregó que uno de los compromisos adicionales debiera ser el de “mejorar la calidad de las bases de licitación que ejecuta la Secretaría de Planificación”.

Patricio Huepe (DC), en tanto, apostó porque la Secpla se transforme “en un organismo que sea capaz de atraer recursos”, aprovechando la situación estratégica de la urbe en el concierto regional y nacional.

Adicionalmente, Joseph Careaga (UDI) expuso que la Secpla “debiera sumar de manera permanente nuevas iniciativas que conformen una base sólida para los desafíos futuros”, y en ese sentido uno de los atributos de los profesionales debe ser el de imaginar o pensar en planes de desarrollo que se transformen en iniciativas innovadoras.