Cámaras en taxibuses registran lanzazos y peleas

Los tres hechos registrados por las cámaras de vigilancia ocurrieron este mes. Los taxibuses de Chillán no están obligados incorporar cámaras de vigilancia.

“Creo que las cámaras de vigilancia instaladas en las micros de Chillán de alguna manera intimida a los ladrones que quieren robar. Si bien algunos igual podrían cometen sus fechorías, lo bueno es que quedan las pruebas del delito para ser denunciado”, comenta Etelvina San Martín, vecina del Parque Habitacional Río Viejo II, quien regularmente usa las unidades de la línea 4 de taxibuses.

Zenobia Fuentealba, dirigenta vecinal del sector Los Conquistadores en la Población Nueva Río Viejo, destacó que la tecnología presta un cierto grado de seguridad a los pasajeros, por lo que opinó que debería ampliarse a otras líneas.

Evaluación

Hasta el momento son 70 micros de las líneas 4 y 7 las que cuentan con cámara al interior de las máquinas, según explicó el presidente de la Asociación Gremial de Dueños de Taxibuses Urbanos de Chillán, Humberto Llanos.

El 27 de noviembre se inauguró oficialmente el servicio y en cuatro meses el instrumento visual ha logrado captar lanzazos y una pelea.

“En dos oportunidades los videos muestran cómo sujetos que se suben con mochila en la espalda y un polerón en el brazo cometen lanzazos y carterean a la gente. Hay otro en que un usuario agrede físicamente al conductor porque cobró el pasaje completo a un joven que decía que era estudiante, pero que no tenía carné”, explicó.

Pese a que las tres grabaciones podrían ser usadas para el inicio de una investigación policial, Humberto Llanos lamentó el hecho de que éstas aún no hayan servido como medios de prueba.

“En Chillán recién estamos empezando con este servicio y aún nos falta establecer un protocolo para poder enviar a la Fiscalía todos los registros que impliquen algún delito, como existe en Concepción. Es por eso que esperamos reunirnos con el seremi de Transportes para confirmar nuestro propio protocolo”, sostuvo.

Humberto Llanos explicó que, al ser empresas privadas, no están obligadas a instalar cámaras como sí deben hacerlo las rutas concesionadas de otras ciudades del país; no obstante, reiteró que era necesario contar con este tipo de herramientas para garantizarle seguridad a los usuarios, pese a que esto les signifique un gasto extra.

Garantías
“Todo ha ido súper bien y la gente está contenta con las cámaras. Al saber que se está grabando hay más prudencia de parte del pasajero y también del chofer. En mi máquina no han ocurrido hechos de violencia, pero sé que en otras quedó grabado el ataque violento con golpes de un pasajero hacia un colega y también un accidente de tránsito”, indicó Richard Carrasco, conductor de la línea 7 quien hizo un llamado a los trabajadores de las otras empresas de transporte masivo a invertir en la tecnología.

Adolfo Ortiz, también conductor de la línea de taxibuses hacia Las Mariposas, aseguró que a diferencia de Santiago o Concepción, Chillán es una comuna tranquila y sin mayores peligros al interior de las micros; sin embargo, recalcó que el instrumental de vigilancia es visto por la comunidad como un gran aporte.