Estiman que reconstrucción del Liceo Industrial sería el 2020

En módulos de emergencia, estudian algunos estudiantes del establecimiento técnico. En octubre del 2017 los alumnos se tomaron el liceo pidiendo que lo reconstruyan.

Un paso clave para la futura reconstrucción del Liceo Industrial de Chillán, el cual resultó gravemente dañado con el terremoto de febrero del 2010, dio la Secretaría Regional del Ministerio de Obras Públicas.

La repartición de Gobierno inició el proceso de licitación para los trabajos de elaboración del diseño de reposición parcial del establecimiento educativo, para el que se tiene previsto invertir $228.330.000.

De acuerdo a las bases del concurso público, el próximo 20 de junio se estaría realizando la apertura económica, un mes después de haberse realizado la tipo económica, lo que dejaría a la iniciativa lista para su adjudicación.

Avances

La licitación no especifica la fecha tentativa de cuándo se conocería a la empresa que planificará el diseño y aunque solo entrega 210 días corridos para su labor, las firmas podrán presentar sus propuestas, por lo que a entender del director del liceo, Luis Gómez, las obras  podrían terminar el 2020.

Los cálculos del administrador están basados en estimaciones derivadas del tiempo en que tomará realizar los dos procesos de licitación (diseño y construcción), la obtención de los recursos para levantar la estructura y la edificación misma.

“La idea es que los estados de avance se den de acuerdo a las necesidades, porque cabe destacar que el liceo ya lleva ocho años desde el terremoto. Siendo muy realista, posiblemente en un año más podríamos estar hablando de un diseño terminado y comprometido los recursos para las obras(...), por eso creo que es una fecha más que prudente decir que tendremos el liceo el año 2020”, explicó.

El director espera que el millonario financiamiento que requerirá la infraestructura, de aproximadamente $6.000 millones, se obtengan sin mayores trabas burocráticas, ya que solo esto garantizaría a la comunidad educativa contar con las instalaciones nuevas a una década del fatídico  terremoto.