Un año de obras le quedan al colector de aguas lluvias

“Para nosotros que hemos estado acostumbrados a tener una bonita vista de la avenida con áreas verdes, árboles y todo ordenado, los trabajos que se están haciendo es incómodo por el polvo que se levanta y molesto por el ruido de los vehículos que pasan por una sola calle frente a mi casa”, se lamenta Patricia Trellez, vecina de la cuadra cuatro de la Avenida Brasil, a propósito de los trabajos de construcción del colector de aguas lluvias que se realiza en el bandejón central de la importante arteria vial.

Pese al impacto negativo que ha producido en la vecindad la ejecución de la millonaria obra, Patricia Trellez admite que las repetidas escenas de anegamientos producto de las precipitaciones que caen en las temporadas de otoño-invierno, quedarán en el pasado con el desarrollo de la infraestructura.

“Todos los años tenemos muchos problemas con el agua que se acumula por las lluvias. Sé que este proyecto va a ser un bien para todos nosotros y que ya no sufriremos más de inundaciones en las calles, así que habrá que esperar; todo será por un bien mayor”, añade.

A juicio de Virginia Acuña, vecina de la cuadra tres de la Avenida Brasil, es necesario asumir por un tiempo las externalidades, teniéndose en cuenta que el proyecto resolverá uno de los mayores contratiempos asociados al otoño-invierno.

“Es molesto el ruido y el polvo que se generan con los trabajos, pero también es cierto que es algo del momento que terminará y finalmente nos mejorará la calidad de vida”, sostuvo.

Ejecución
Según información entregada por el inspector fiscal de las obras del colector de aguas lluvias, Enrique Brevis, el proyecto tiene un avance del 72.8% a un año de haber comenzado y, según el cronograma establecido, los trabajos deberían finalizar en febrero del 2019.

En rigor, lo que se viene construyendo es un cajón de hormigón subterráneo de aproximadamente dos kilómetros de longitud, el cual recorrerá la Avenida Ecuador desde O’Higgins hacia el sur y seguirá su camino por la Avenida Brasil hasta llegar al estero Las Toscas, lo cual significará hacer realidad el primer proyecto del Plan Maestro de Aguas Lluvias. Ya en el arroyo mismo, se tiene programado intervenir su cauce al menos 2,6 kilómetros hacia el poniente llegando hasta el estero Las Lechuzas, regularizando su forma y revistiéndose en hormigón para una mejor evacuación de las aguas.

En su camino por el bandejón central de la importante arteria vial, el canal subterráneo, de medida interior calculada en 3.5 mts. x 2.5 mts., desviará su curso entre las calles Bulnes y Constitución, a raíz de que en esas cuadras existen hitos que recuerda a los detenidos desaparecidos en dictadura y una palmera.

Importancia
Hacer realidad el proyecto hidráulico, que tiene un costo de $8.749 millones, será determinante en las futuras obras de ingeniería que deberá planificar y gestionar el gobierno comunal chillanejo.

Dos de ellas es la construcción del puente en el lado poniente sobre el estero Las Toscas en la Avenida Brasil (entre Purén y Collín), y la pavimentación del tramo que va desde la calle Cocharcas y la Avenida Collín, iniciativas que si bien la Casa Consistorial tiene en carpeta desde hace algunos años, no han sido priorizados. A ello se suma el paso bajo nivel de Lantaño, el cual primero exigía la ejecución del Plan Maestro de Aguas Lluvias en el sector antes de idearlo. La concreción de la primera etapa del millonario plan supondrá una reevaluación edil sobre la necesidad de concretarlas.

Nuevo proyecto
En el segundo semestre del próximo año se estaría licitando la segunda etapa del plan, el cual abarcaría la Avenida Sepúlveda Bustos desde Martín Ruiz de Gamboa hasta proximidades de la Ruta 5. Al llegar a la autopista el ducto continuará hacia el sur para conectarse con el estero Las Toscas y, siguiendo su cauce natural, las mejoras se extenderán hasta el encuentro con el río Chillán. Los recursos para el proyecto, ascendentes en casi $9 mil millones, fueron garantizados por el anterior ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga.