Conflictos urbanos se abordan con inédita “justicia vecinal"

El abogado Cristóbal Jardúa es el que encabeza la Unidad de Justicia Vecinal del Municipio de Chillán. 

Diez casos conflictivos en donde la buena convivencia entre vecinos se estaba viendo amenazada, ha atendido a la fecha el inédito programa de “Justicia Vecinal”, implementada por la Municipalidad de Chillán.

La decena de mediaciones se dieron durante los dos primeros meses de marcha blanca de la política edil, trabajo que, en su fase preliminar, registró cinco tipos de problemas o incivilidades que estaban generando ambientes poco gratos en algunas vecindades de la comuna.

Ruidos molestos originados por despreocupados propietarios de casas o talleres y la formación de microbasurales en espacios públicos de poblaciones o villas, son algunos de las problemas abordados por el trío de funcionarios que conforman el equipo a cargo de la política edil.

La mala posición de las caídas de aguas lluvia de la vivienda aledaña, desacuerdos en los deslindes de los terrenos que ocupan las casas y molestias por el follaje de plantas, son las otras razones que motivaron a los vecinos solicitar el arbitraje.

Cristóbal Jardúa, abogado que lidera el grupo de conciliacion, explicó que en siete de los 10 casos abordados se llegó a un acuerdo, de los cuales seis se cumplieron y en uno se está a la espera de los plazos definidos para concretar lo pactado. Respecto a los tres restantes, el profesional aclaró que no necesitaban del servicio y que su solución se buscará a través de la red de apoyo municipal.

El abogado recalcó que llegar a este tipo de acuerdos solo es posible si ambas partes están dispuestas a que el programa intervenga.

“Cualquier caso se puede llevar a una instancia de mediación(...). Esto es voluntario, dependemos de la voluntad de nuestros usuarios; nosotros les vamos a entregar una herramienta para que lleguen a un acuerdo. Si ellos no quieren participar del proceso o el acuerdo no se cumple, obviamente al fiscalizarlo y ver que no está cumplido, los volvemos a citar a la sala de mediación; si esto no da resultado los orientamos para que hagan una derivación a la Corporación de Asistencia Judicial a través de una denuncia y si el problema persiste, puedan llamar a carabineros”, comentó.

La pieza clave del programa es la difusión, trabajo que la Unidad de Justicia Vecinal fortalecerá en las juntas de vecinos de la ciudad, ya que en este tipo de organizaciones sociales se conoce la realidad del sector.

Prevención

El encargado del Departamento Operativo de Seguridad de la Municipalidad de Chillán, Renán Cabezas, precisó que el objetivo del programa es evitar que los conflictos vecinales se judicialicen. 

Cabezas añadió que, debido a los buenos resultados del servicio, la Casa Consistorial oficializará la política de prevención.

 “El servicio es solo para temas comunitarios y se trata de una  Unidad de Justicia Vecinal. La marcha blanca se dio en enero y febrero y dado los buenos resultados decidimos formalmente darlo a conocer y el miércoles (mañana) se lanzará la Escuela Comunal de Dirigentes Vecinales para informarles sobre el programa y lleven la información a sus  juntas”, indicó.

El funcionario aseguró que el programa se ha instalado con fondos municipales y que forma parte de una medida administrada por la Dirección de Seguridad Pública e Inspección Municipal.

Beneficios
La presidenta de la Junta de Vecinos Martín Ruiz de Gamboa, María Salamanca, señaló que el servicio ofrecido servirá para garantizar una buena convivencia, sobre todo en zonas con mayores roces y enemistades.

“No todos los vecinos son tranquilos; hay barrios muy complicados donde viven en conflicto, por eso creo que ayudará mucho este programa”, opinó.

La dirigenta vecinal de Los Volcanes 1, Julia Caro, admitió que no dudará en acudir a la Unidad de Justicia Vecinal si es que persiste el problema que aqueja a la cuadra en que vive; en donde un vecino deja suelto a sus cuatro perros para que hagan sus necesidades, los cuales terminan ensuciando calles y veredas del sector.