“En Ñuble la actividad agrícola es fundamental”

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Agencias

El próximo 11 de marzo Sebastián Piñera tomará lugar en La Moneda junto a sus 23 ministros, los que, según peticiones del mismo presidente electo, “deben convertirse en ministros de terreno”. Por esta razón, potenciar algunos sectores como la agricultura y la forma de vida en los campos,  es uno de los objetivos clave de esta nueva administración.

El Ministerio de Agricultura estará a cargo del expresidente de la Federación de Exportadores de Fruta (Fedefruta) y técnico agrícola, Antonio Walker, quien asegura que para el presidente el tema agrícola es muy sensible. “Él realmente le ha tomado la importancia que tiene la agricultura en Chile por el empleo que genera, por los alimentos, porque es la herramienta más potente que tenemos para regionalizar el país y en Ñuble esta actividad es fundamental”. 

El mundo agro en la zona generó una buena respuesta ante el nombramiento de Walker, destacando su trayectoria en el rubro, pero la preocupación e incertidumbre acerca de la gestión del nuevo ministro está latente, ya que la agricultura es uno de los principales ingresos de la región.

El presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble, Álvaro Gatica, afirmó que “Antonio es un hombre muy capaz, es agricultor y eso es muy positivo. Lo que nos preocupa es que se centre en el mundo frutícola y deje de lado el cultivo tradicional que es lo que más se da en esta zona y en el sur de Chile”. 

El futuro secretario de Estado cuenta a LA DISCUSIÓN que impulsarán todas las áreas productivas, en el marco de una modernización del mundo agrícola. 

Referido al programa de gobierno para la agricultura, Walker destaca ocho ejes y dos sellos. “Queremos que sea un Ministerio de Agricultura con un sello muy social y otro sello que esté muy cercano y apoye al agricultor pequeño, con mucho énfasis en ayudarlo a desarrollar su producción”. 

Una de las medidas a implementar es la creación de un comité interministerial que permita mejorar la calidad de vida del mundo rural. “Eso tiene que ver con infraestructura, mejorar la conectividad, la salud, la educación y las viviendas, con el objeto de cuidar los pueblos, para que la gente viva en los campos y no tenga que emigrar a la ciudad”, explicó Antonio Walker. 

La creación de este comité permitirá acortar la brecha que existe entre campo-ciudad, para luego apoyar directamente a la agricultura, enfocándose en los pequeños productores y orientando a los  agricultores y trabajadores,  además de las capacitaciones a los asesores del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) para que estén en conocimiento de todas las tecnologías de producción del mundo.

El próximo ministro de agricultura cuenta que para ellos el mundo rural, tanto los pequeños como los medianos productores, son muy importantes. “Vamos a impulsar las sociedades a través de los encadenamientos productivos, queremos estudiar otros mecanismos como el cooperativismo moderno, pero estamos convencidos de que los productores pequeños se tienen que asociar para  poder competir”. 

Los desafíos de este gobierno en la agricultura son muy importantes, ya que tendrán que promover grandes acuerdos nacionales como la reforma al código de agua, el estatuto del temporero e integrar la agricultura familiar campesina al mundo de la producción. 

Código de agua
Acerca de este tema y lo que significa la modernización al código el ministro Walker propone un acuerdo nacional en el Congreso, en el cual estos temas tengan una mirada país y no exista partido político para la agricultura. “Nosotros reconocemos que el agua es prioridad para el consumo humano y no puede ser un negocio”.

El Código de Agua la reconoce como un bien nacional de uso público. Sin embargo, afirma, se deben realizar modificaciones.

“Hay que modificar el código porque está hecho desde el año 1981 y no recoge cómo ha afectado el cambio climático. El sector privado, además, ha demostrado tener una gran capacidad de gestión y administración a través de la asociación de canalistas y juntas de vigilancia. Entonces hay que discutir en forma técnica y no ideológica”, agregó. 

Los derechos a la propiedad del agua es un tema que también se encuentra en carpeta. El futuro ministro, sostiene que como gobierno no pueden permitir que se altere la naturaleza jurídica del derecho del agua. “Ya tenemos una certeza jurídica y esa certeza es un bien de dominio sobre un derecho de aprovechamiento que no podemos perder, menos aún lo que se propone para los derechos del agua, que sería una concesión de estos y no una propiedad de un derecho de aprovechamiento que hoy es perpetuo”. 

Por otro lado, los embalses son un tema de preocupación para los agricultores, quienes apelan por una pronta construcción. En Ñuble, el proyecto de embalse La Punilla ha sido foco de atención, ya que se convertirá en la principal fuente de riego para la zona y Walker no está ajeno a esta situación. 

“Siempre hemos dicho que tenemos una buena noticia y es que Chile tiene agua, pero la infraestructura de riego es muy precaria. Vemos como el 85% de agua vierte hacia el mar durante los meses de invierno y al principio de la primavera. La conclusión es que no falta agua, sino que no tenemos cómo almacenarla, por eso los embalses son tan importantes”, aseguró a LA DISCUSIÓN. 

Chile cuenta solamente con un 28% de superficie con riego tecnificado, por lo que aumentar el número de recursos y agilizar los procesos, es uno de los puntos a trabajar. “El agua es un tema clave. Pondremos todos nuestros esfuerzos en tratar de hacer una política de fortalecimiento de toda la infraestructura de riego, lo más potente que podamos”.

Estatuto del temporero
Antonio Walker comentó que Sebastián Piñera presentó un proyecto de ley en su gobierno anterior, en el que se planteaba un acuerdo entre dirigentes sindicales y gremiales, en el cual se efectuó un diálogo durante años. La iniciativa principal era facilitar ese acuerdo y las negociaciones que el sector privado ha tenido con los trabajadores. 

En tanto, se dijo que el estatuto del temporero debe ser impulsado, mejorando las condiciones. 

“Hay que dignificar a los trabajadores agrícolas, especialmente a las mujeres temporeras que forman gran parte de nuestra masa laboral. La agricultura da más de un millón de empleos entre contratos indefinidos y contratos por faenas determinadas y creemos que los trabajadores se merecen un contrato digno con las reglas del juego claras y eso es lo que pretende este estatuto, recoger todas las particularidades que tiene el trabajo en el campo”, detalló el ministro. 

El promover ideas que beneficien directamente al trabajador y a los mismos agricultores, es el consenso que busca la nueva administración, con el fin de transformarse en un puente entre trabajadores y empresarios del mundo agro. 

Además, agregó que les gustaría incentivar el cumplimiento de la normativa laboral, la cual consta de más de 500 artículo, los que muchas veces no se cumplen por desconocimiento del sector privado. “Lo que tenemos que hacer es capacitar, promover y dar a conocer nuestra legislación laboral, para motivar a que exista un mayor cumplimiento de las normas laborales”.

La adaptabilidad de estas normas al campo es lo que, según cree el mismo Walker, ayudará a un cumplimiento laboral, “resguardando los derechos de cada trabajador en higiene y seguridad, además de facilitar las herramientas de trabajo, disminuyendo el esfuerzo físico del trabajador”. 

Zonas de rezago 
En lo que se refiere a las zonas de rezago del Valle del Itata, Walker no quiso referirse al tema, ya que es algo que se encuentra en estudio. 

“Hay que interiorizarse bien acerca de las zonas de rezago, es un tema que estamos estudiando en el Ministerio de Agricultura, porque hay zonas que lo pasan muy mal en términos de rentabilidad, sobre todo la zona de secano costero”. 

El próximo ministro del agro está muy consciente de que en la región existen muchos problemas derivados de un escaso desarrollo y es ahí donde nace la idea de interactuar con otros ministros con el objetivo de ayudar y orientar a la zona. 

“Queremos estar muy presentes, muy cercanos a todas las zonas con sus particularidades, el presidente nos ha pedido ser ministros de terreno, ser ministros que estén en los problemas de la gente e ir con mucha humildad a escuchar las soluciones que nos proponen quienes tienen los problemas”. 

La relación con el campo será mucho más directa, según afirma Walker. “Los primeros cien días vamos a ir a verlos, nosotros contamos con un presupuesto de la nación que ya está hecho para el primer año, pero queremos tener un diagnóstico más directo, más temprano en los primeros días, para que esto no se dilate”. 

“Vamos a tener que oír mucho. Hay un programa agrícola donde hay un presupuesto, pero queremos pedirle a todas las zonas agrícolas que aquí van a estar con un ministerio de agricultura muy comprometido”, puntualizó. 

En el ministerio trabajarán alrededor de ocho mil personas y contarán con un presupuesto de mil millones de dólares. Tienen 13 servicios que quieren apoyar y ayudar en todo lo que esté a su alcance, con el objetivo de acompañar a los agricultores, trabajadores y a la misma gente que vive en las zonas rurales. 

“Queremos ser muy activos en eso y también hacer un llamado a que estamos abiertos a la mejor idea, estamos con un espíritu de escucha muy profundo. Queremos que este gobierno sea de ocho y no de cuatro años, nosotros sabemos que si no lo hacemos bien, la gente nos va a pasar la cuenta. Por eso queremos hacerlo bien y se va a poder lograr no en cuatro sino en ocho años”. 

El programa agrícola del gobierno de Sebastián Piñera, considera implementar la política nacional de desarrollo rural y agrícola, asegurar la disponibilidad de agua para potenciar el desarrollo en los sectores, fortalecer empresas familiares rurales, usuarios de INDAP y otros servicios públicos, mejorar la competitividad de las pymes agrícolas, facilitando su acceso a tecnología y asesoría técnica, para lograr precios de mercado no distorsionados, profundizar en la integración al mundo, escalando a la exportación de menores productores.

“Esto de mejorar la calidad de vida del mundo rural es super clave y hay una especial preocupación con temas de impacto en la zona”, concluyó el  ministro.