Preocupación por avance del proyecto Punilla

Dirigentes agrícolas y actores políticos de oposición se reunieron ayer en San Carlos para analizar el avance del proyecto Punilla, donde expresaron su preocupación por “el retraso” en el proceso de relocalización de las familias afectadas, criticaron la falta de comunicación con el MOP y advirtieron que existe el riesgo de que la iniciativa no prospere.

Horacio Bórquez, quien participó en la elaboración del programa de gobierno de Sebastián Piñera en materia agrícola, afirmó que el proyecto puede retrasarse.

“Aquí hubo un compromiso del anterior gobierno del Presidente Piñera, que yo creo que tenemos que tener claro que hay que cumplir. Ahora, falta un mes y medio para que esté todo expropiado, o todo entregado a la concesionaria, y falta el 70% o el 80%, entonces algo hay extraño que no hace que se apure, pareciera que no se van a cumplir los plazos. Si esas sospechas son reales, alguien tiene que decir qué es lo que va a pasar con el proyecto, porque si efectivamente esto tiene que entregarse a finales de abril, el sitio donde se construirá, estamos a finales de febrero”.

Bórquez añadió que “habría que buscarle una salida sí o sí, lo único que puedo decir es que aquí, lo que no puede pasar, si queremos tener una región agrícola, de exportación, de excelencia, el agua no puede dejar de estar. El Presidente Piñera no va a estar de acuerdo en que este proyecto se baje, se comprometió y los compromisos que yo le conozco siempre los ha cumplido”.

El dirigente agrícola de San Carlos, Raúl Romero, responsabilizó al MOP por la situación. “Estamos sumamente preocupados por el tema, todos queremos que esto salga, que se atrase un poco, que haya explicaciones y que haya solución para los temas que están atrasando el proyecto, pero que ojalá tengamos una buena solución, porque sería el colmo que tuviéramos que volver a lo que dejamos atrás hace tantos años. El MOP tenía que haber solucionado como parte del trabajo previo que tenían que hacer, cumpliendo con lo acordado con la gente y eso se ha dilatado y es muy difícil creer que ha sido imposible, porque para eso están los recursos. No hay duda que el MOP se ha ido quedando y no sé qué están esperando”.

En ese contexto, han surgido voces que advierten sobre el impacto que tendría la caída en las tarifas eléctricas en la viabilidad del proyecto, puesto que el modelo de negocio de Punilla también considera ingresos para la concesionaria a través de la generación hidroeléctrica.
Al respecto, el consejero regional Javier Ávila, afirmó que cambiar el proyecto por uno de menor capacidad y menor inversión es algo prácticamente imposible.

“Llegamos a la conclusión de que había un alto riesgo de que el proyecto tuviera problemas en su ejecución; que el mandante, que es el MOP, no ha estado a la altura dada la envergadura del proyecto, y esa preocupación se ha ido transmitiendo hacia los agricultores”, sostuvo Ávila.

El consejero agregó que “abandonar este proyecto y abordar otro proyecto con todas las etapas previas sería muy nefasto para la agricultura y para la Región de Ñuble y ahí es donde reclamamos del MOP que saque la voz y que nos dé oficialmente su impresión respecto de la situación que se está viviendo.

El primer actor es el mandante (MOP) y en eso yo siento que ha habido una pasividad, de repente se siente que esperan que pase el tiempo para dejar el Gobierno y que el próximo gobierno asuma la responsabilidad y la tarea de mantener este proyecto, pero éste es un proyecto país, este proyecto no tiene un color político”.