Povilitis propone conectar poblaciones de huemules

“¡Excelente trabajo! Afortunadamente el huemul puede recolonizar áreas libres de amenazas, principalmente perros que corren libremente, enfermedades y parásitos transmitidos por el ganado, y caza furtiva”, comentó en biólogo norteamericano Anthony Povilitis, luego de enterarse que las cámaras trampa existentes en la Reserva Ñuble, en la cordillera de Pinto, captaron una familia de huemules en un valle donde no se tenía registro cercano de su presencia.

El pasado 18 de enero Conaf reveló las imágenes, donde se constata la reproducción de la especie en peligro de extinción y su presencia en el valle. Las imágenes corresponden  a los meses de junio y octubre del 2017, donde operaron 10 cámaras trampa instaladas en los cerros El Sol y Las Mariposas, en la cara norte hacia el río Polcura, las que arrojaron imágenes de distintas especies de fauna, y principalmente de huemules.

Povilitis, quien felicitó el trabajo de Conaf, fue el científico precursor en Chile del estudio de los huemules de Ñuble. Llegó en forma voluntaria en la década del setenta al país  para estudiarlos, y cuando nadie creía que existieran en la cordillera de la zona, fotografió un ejemplar y tomo varios registros de huellas y fecas, tras lo cual se inició su protección.

Respecto de las imágenes obtenidas, donde se han registrado crías durante los últimos años, el jefe provincial de Conaf Ñuble, Francisco Castillo, explicó que desde el año 2012 se ha trabajado con este sistema de cámaras ocultas entre los árboles y arbustos en la Reserva Nacional, agregando que en 2015, con motivo del incendio forestal que afectó a la unidad en el mes de febrero, las cámaras fotografiaron un ejemplar en el cerro Las Mariposas, donde no se tenía registro. “Monitoreamos con este mismo sistema en verano de 2017 logrando fotografiar a un grupo familiar, en dos de las cámaras que se instalaron, por lo tanto, hablamos de un grupo que vive allí”, precisó Castillo.

Povilitis, quien además de los huemules ha estado pendiente de la conservación del jaguar en el sudoeste de Estados Unidos, el lobo gris y el lobo mexicano en Estados Unidos; jirafas, elefantes y otros animales en Kenia; el oso pardo del Parque Nacional de Yellowstone; y un colibrí en peligro de extinción en Ecuador, agregó que pese a las buenas noticias, es necesario hacer más por los huemules de Ñuble. Y esto pasa por necesariamente conectar las poblaciones del sur (Reserva Ñuble), con la del norte (Reserva Huemules de Niblinto, en la comuna de Coihueco).

“Las áreas deben ser interconectadas y colectivamente de tamaño suficiente para sostener una población natural en el largo plazo. Esto significa una población suficientemente grande para ser genéticamente y demográficamente viable, con capaz de resistir cambios ambientales”, precisó el experto.
Povilitis apunta a una de las grandes amenazas que tienen los huemules de Ñuble, la consanguinidad. Es vital para el biólogo, diversificar la genética de la especie, pensando en su recuperación a largo plazo en Ñuble.

“Se necesita una población de varios cientos de huemules. Será un desafío lograr ese número en los Nevados de Chillan. Pero es posible, al aumentar el hábitat protegido y al manejar el Corredor Biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja para facilitar el movimiento seguro de los huemules entre la Reserva Ñuble y la Reserva Huemules de Niblinto”, agregó.

Para ello Povilitis ha manifestado en anteriores entrevistas que es clave generar un corredor de paso en el Valle de Las Trancas, un desafío dado la alta presión inmobiliaria existente, la carretera que lo cruza y la alta presencia de perros como mascotas.