Concejales a favor de limitar la altura de edificios en el centro

Preocupados por el impacto negativo que podría sufrir el patrimonio arquitectónico moderno del centro de la ciudad a causa de futuros edificios en altura, se mostraron hace unos días experimentados arquitectos que llegaron a Chillán provenientes de diferentes partes del país.

Los profesionales, quienes participaron en el foro “Chillán: Paisaje moderno/Territorios en transformación” realizado entre el miércoles y viernes de la semana pasada, coincidieron en que el crecimiento vertical desmedido en el centro juega en contra de la imagen urbana post terremoto de 1939 que tiene actualmente la ciudad, lo que se ha convertido en un verdadero sello identitario de la capital de la Región de Ñuble.

Los arquitectos cuestionaron lo estipulado en el vigente Plan Regulador Comunal (PRC) chillanejo, en el cual no se limita la construcción en altura dentro del perímetro de las cuatro principales plazas (Sargento Aldea, San Francisco, Santo Domingo y La Victoria),  salvo las disposiciones de la Ley General de Urbanismo, no así en el anillo exterior que tiene como frontera las cuatro avenidas del centro, donde se restringe la altura a solo cinco pisos. A su juicio, la política arquitectónica local debería reinvertir la fórmula y evitar que se levanten torres mayores en pleno centro y flexibilizar los permisos a partir de las arterias O’Higgins, Arturo Prat, Sargento Aldea y Gamero.

Preservación

De acuerdo con lo planteado por los experimentados profesionales se manifestó el concejal del municipio de Chillán, Juan López Cruz, quien no solo advierte un posible daño a la histórica imagen moderna de la ciudad con la instalación de elevadas estructuras, sino que apunta también hacia una precarización del problema vial que ya se vive en la comuna en las horas peak de la semana.

“No se puede construir edificios a gran altura porque aparte del impacto que generaría en la antigua arquitectura, también se produciría un caos vehicular en el centro y empeoraría la calidad de vida de los vecinos que viven ahí(...) En el anillo fuera de las cuatro plazas si soy de la idea que no se restrinja”, comentó la autoridad comunal.

En tanto el edil Jorge Vaccaro advierte que las restricciones deben ir incluso más allá de limitar solo la altura.

“Debemos tener mucho cuidado de que vayamos a perder el patrimonio arquitectónico que tiene la ciudad. Creo que en el Plan Regulador podría considerarse algunos seccionales en el centro, donde se establezca restricciones que impida que se eche a perder la parte histórica con construcciones tan altas (...) Fuera de esta zona si son  necesarios edificios en altura. También debe resguardarse la estética; por ejemplo al lado de lo que eran Los Dos Cuyanos, en Constitución con Arauco, se construyó una arquitectura llena de vidrios que no tiene nada que ver con el antiguo edificio que tiene al lado; en este caso creo que faltó más prolijidad al momento de permitir una obra de esta naturaleza, lo que podría ocurrir con las torres de 18 de Septiembre con Libertad”, reiteró.

Si bien el concejal Víctor Sepúlveda también defiende la idea de preservar el legado de estilo moderno, lamentó que todas estas posturas académicas y profesionales a favor de la protección de la infraestructura no se escuchen en momentos claves como es la elaboración o modernización del actual PRC.

“Lamentablemente cuando el documento se pone a discusión para la comuna lamento que la opinión de los expertos no se muestran y posteriormente cuando se aprueba llegan las críticas (...) Soy de la idea que es necesaria la participación para definir la ciudad que queremos y cómo debemos proteger el patrimonio”, sostuvo Sepúlveda.

Desarrollo

En propias palabras del alcalde de Chillán, Sergio Zarzar, la comuna necesita crecer en altura y sacarse un poco la mirada provincial y así dejar de ser un “pueblo grande”. Para el jefe comunal  el desarrollo arquitectónico vertical no debería significar un conflicto o vulneración del estilo moderno.

“Tenemos que pensar que Chillán es una de las grandes ciudades de Chile y necesita también su desarrollo en altura, pero dependiendo en qué lugar se está manifestando algún proyecto, porque acá también se trata de cuidar el patrimonio”, enfatizó.

Pese a defender la postura de mantener la libertad en cuanto a las dimensiones verticales de los proyectos inmobiliarios en el perímetro de las plazas e intentar flexibilizar los permisos en el anillo posterior a los cuatro principales espacios públicos del centro de Chillán, Sergio Zarzar no descartó la posibilidad de que se analice la política.

“Todo es evaluable y analizable. Tenemos que saber lograr definir lo mejor para Chillán; en eso todos los actores que sean necesarios deben tener participación para resolver este tema(...) Hay que ver todas las propuestas, cuáles son las ideas, las medidas para proteger el patrimonio y también la parte innovadora para hacer crecer hacia arriba a la ciudad”, reiteró.

Preocupación

La presidenta de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC), Claudia Rigall, aclaró que si bien el planteamiento del gremio es aprovechar las oportunidades que genera el crecimiento vertical, descartó que esto signifique la destrucción del legado histórico del centro de la cabecera regional.

“El hecho de que se quiera densificar en altura no implica pasar por alto la zona de patrimonio de la ciudad, al contrario, la postura nuestra es resguardar las áreas establecidas en el Plan Regulador; es falsa esa idea de que vamos a arrasar la ciudad y transformarla en una metrópoli”, sentenció Claudia Rigall y recalcó que hay calles y sectores en donde claramente no se pueden presentar proyectos inmobiliarios debido a sus condiciones históricas.