Destacan rol del Campus Chillán de la UdeC en la nueva región

El 10 de enero debatieron en Los Ángeles, y el 18 lo harán en Concepción.

Ante un auditorio Suárez Fanjul repleto, la comunidad del campus Chillán de la Universidad de Concepción pudo conocer hoy parte de las propuestas de los cinco candidatos a la rectoría del plantel.

El próximo lunes 22 de marzo más de 1.200 académicos de las tres sedes de la casa universitaria -Concepción, Chillán y Los Ángeles- deberán elegir quién regirá los destinos de la universidad para el período 2018-2022, cuatrienio especialmente cargado de simbolismo, ya que en 2019 el plantel cumplirá 100 años.

Si bien el plazo para postular a rector vence el próximo 7 de marzo, quienes ya están en carrera por el sillón de Enrique Molina Garmendia son Bernabé Rivas Quiroz (Bioquímico, Doctor en Ciencias, actual vicerrector y exvicerrector de Investigación y Desarrollo); Carlos Saavedra Rubilar (Doctor en Física y director del Centro de Óptica y Fotónica; compitió en 2014); Jacqueline Sepúlveda Carreño (Químico Farmacéutico, Doctora en Ciencias y exvicerrectora); Carlos González Correa (Bioquímico, Doctor en Ciencias y exvicerrector de Investigación y Desarrollo); y Ricardo Utz Barriga (Arquitecto, primer decano de Arquitectura UdeC y director del Programa de Patrimonio Cultural de la UdeC, cargo que suspendió mientras es candidato).

De no obtener alguno de ellos mayoría absoluta el próximo 22 de marzo, las dos primeras mayorías se enfrentarán en una segunda vuelta, programada para el lunes 2 de abril.

Además de dirimirse quien liderará a uno de los tres principales planteles de educación superior del país para su centenario, las próximas elecciones serán las primeras en 20 años que no contarán con la participación de Sergio Lavanchy Merino, actual rector, quien completará cinco períodos al mando de la institución, y quien a mediados del año pasado comunicó su decisión de no repostular.

Propuestas para el Campus
Uno de los temas que abordaron ayer los candidatos fue el de la gobernanza universitaria, y la forma en que los diferentes campus -entre ellos, Chillán- podían potenciarse.

“Claramente, y lo hemos planteado de manera reiterada, se requiere apoyar los liderazgos territoriales. Un director general de campus tiene atribuciones limitadas, y lo que aquí se necesita es vicerrectorías, lo hemos planteado para Chillán y Los Ángeles. La idea es que puedan liderar, sobre todo en una región naciente como Ñuble, el desarrollo. Yo mismo estuve en el estudio para crear la región, es un tema que nos pertenece, y debemos seguir liderando como campus este proceso, para lo cual, nuestras autoridades necesitan mayores atribuciones”, planteó Ricardo Utz. 

Al mismo tiempo, agregó: “debe haber una Unidad de Desarrollo Estratégico, porque no está muy claro hacia dónde va cada uno de los campus, se ha olvidado un poco eso; y debe haber más vinculación con el medio, un elemento gravitante para mejorar la gobernanza”.

Bernabé Rivas, en tanto, se refirió a la proyección  que el campus Chillán de la UdeC tiene como generador de investigación, desarrollo, innovación y emprendimiento. 

“Debe haber un crecimiento orgánico en los tres campus, y Chillán, a diferencia de los otros, tiene una orientación disciplinaria, lo que marca una diferencia, y es una oportunidad para realizar actividad en este sentido. Para ello, fortaleceremos los programas que hoy existen, tanto para el desarrollo de la investigación, como para la gestión de proyectos. Incrementaremos los fondos para la investigación inter y multidisciplinaria. Hoy es fundamental la resolución de problemas bajo esta óptica, y en el campus Chillán lo tenemos. Esto significa también la conexión con el mundo, la generación de redes internacionales”, manifestó.

El académico agregó que “para nosotros, Chillán es una oportunidad en el escenario de la Región de Ñuble. Es una nueva manera de realizar actividad universitaria, de generar investigación. Para nosotros, el campus Chillán es una gran oportunidad para desarrollar investigación, desarrollo e innovación, y además, vincularlo fuertemente al posgrado”, afirmó.

Para Carlos Saavedra, dejar atrás el centralismo y avanzar hacia la “autonomía con unicidad”, es fundamental.

“Quisiéramos visualizar una estructura de sedes universitarias en el mismo sentido que lo hace la Universidad de California, donde cada una de las sedes integrantes de la red estatal puede entregar títulos y grados. Ese es el largo plazo, títulos y grados de manera autónoma, manteniendo la unicidad institucional. Ahí el desafío es la gobernanza, pero sabremos resolverlo en conjunto, trabajando con cada uno de los campus”, aseveró.

Respecto de la oferta futura  de carreras en el campus Chillán, planteó que “debe atender a esta visión de largo plazo. Nos comprometemos absolutamente a que no se va a volver a imponer desde el nivel central una carrera en este campus. Entendemos la necesidad de crear nueva oferta en el contexto de una nueva región, sabemos que habrá exigencias desde las distintas estructuras por atender estas necesidades, pero estas van a surgir de las comunidades académicas”, aseguró. 

Jacqueline Sepúlveda, por su parte, también se sumó a la idea de generar una vicerrectoría en el Campus Chillán.

“Nuestra propuesta apunta a transitar desde una dirección del campus, hacia una vicerrectoría. No resiste análisis que para una mínima gestión, se tenga que ir a Concepción. La vicerrectoría de Campus tendrá la obligación de buscar financiamiento para el campus Chillán, pero al mismo tiempo, será una unidad de gestión (docencia de pre, posgrado e investigación)”, precisó.

Y agregó: “Es hora que el campus Chillán tenga la autonomía necesaria, es necesario que tengan un rol protagónico, y eso requiere una nueva institucionalidad”.

Carlos González, en tanto,  fue más allá e invitó a los académicos locales a pensar en grande.

“Los invito a soñar. ¿Por qué no pensar Universidad de Concepción-Ñuble? Ñuble y Chillán merecen tener una universidad como esta. Todo lo que hagamos hoy repercutirá, por lo que los invito, utilizando nuestros organismos legalmente constituidos, a avanzar en poner a Chillán a la cabeza de lo que es formación universitaria. Eso depende de los académicos y de quienes aspiran a dirigir los procesos, busquemos la mejor forma de encantar a la ciudadanía de Ñuble. Mi invitación es a construir una universidad transparente, comprometida, que piensa en las personas, en los valores y que lo hace de manera aterrizada y responsable”, sentenció.