Moral Distraída va por la carrera internacional

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Moral Distraída

“Estamos muy contentos con este reconocimiento que nos hacen los chillanejos. Es muy gratificante y siempre es lindo que venga de la ciudad de la cual nosotros procedemos. Sé que Tomás Alzamora (cineasta sancarlino) también estaba en la lista, así que esto igual es para él. Hemos realizado ya tres videoclips juntos, por lo que si él ganaba, también era para nosotros, y viceversa. Somos amigos”, dice desde Santiago Abel Zicavo, voz de Moral Distraída, banda nacional ganadora con el 32% de los votos en el ítem Cultura del personaje del año de LA DISCUSIÓN. 

-¿Tienen pensado grabar algún videoclip en Chillán o Ñuble? 
-La verdad es que nos encantaría. Hay tres locaciones posibles. Uno es el Tranque de Coihueco, la otra es la Cordillera de Chillán, que siempre llevo en el corazón, y una tercera es Onde´l Pala. Tenemos varios temas en carpeta para video, pero ahora en lo inmediato se nos es imposible porque entramos en un período bien convulsivo por la cantidad de festivales en los que estaremos, entre ellos, la Cumbre del Rock, y el Festival de Olmué. 

-Y hace poco estuvieron en Chillán, en la Copa Prócer...
-Fue muy bonito. Es muy valorable el esfuerzo hecho por un privado en un lugar donde es difícil concretar eventos de este tipo, con ese nivel de producción. 

-Revisando el 2017, en noviembre lograron llenar el Caupolicán de Santiago. ¿Es uno de los hitos de la banda?
-Sin duda. Que se hayan dado las condiciones para realizar un espectáculo de esa envergadura, tiene que ver con una comunión que hemos ido armando con el público. Que las entradas se estuvieran vendiendo con mucha antelación, nos permitió estar más tranquilos respecto a cómo íbamos a armar este magno-evento con la escenografía que hizo la gente de Cuervo Rojo que era monstruosa. Hacia allá queremos dirigirnos, hacer menos eventos nocturnos y de fiesta, y más eventos en teatros, para todo espectador, que contengan este espacio más místico, de ficción, donde hay una escenografía, iluminación, una historia que se cuenta, no necesariamente una narración lineal y aristotélica, pero sí, una narración sensorial, que es a lo que nosotros apelamos. 

-¿Cuándo crees que darán el salto hacia la internacionalización?
-Estamos hace un tiempo en esas gestiones, pero son cosas a mediano y largo plazo. Hay iniciados algunos vínculos latinoamericanos que nos parecen interesantes y que fueron uno de los primeros nortes de la banda. 

-¿Eso proyecta que en 2018 ya podrán tocar en el extranjero? 
-Sí, es una posibilidad muy real, el 2018; y el 2019 con mayor seguridad ya vamos a estar con una gira más estable, en comparación a algunos conciertos más espóradicos. La idea es armar una serie de conciertos en distintos lugares de un par de países. En enero y febrero estaremos girando por Chile, además de los festivales, con tocatas y eventos que vamos armando en distintas ciudades. 

-Ustedes llevan prácticamente una década en los escenarios. ¿Cómo han conjugado la apuesta musical de cumbia, y otros ritmos bailables, con el tema de los ingresos económicos? 
-Para cualquiera de las ramas del arte, en Chile, es complejo. Lo más importante es trabajar, investigar, estar constantemente conectados con lo que está pasando, ver si hay mercado, y revisar cómo están las políticas públicas dedicadas a la cultura, y en cómo uno puede insertar su proyecto, en la realidad del país. Hay muchas herramientas en distintos sectores. Nosotros le preguntamos a los músicos más grandes, cómo se hacía. Una de las mayores falencias, es la poca oportunidad de orientar a los artistas. La educación en torno a la industria, mercado, es fundamental. Ahora, la cuestión económica es compleja. Se demora. Hay que ser bastante estratégico. Nosotros somos diez músicos en escena. Por eso armamos nuestro propio sistema. Al principio todos teníamos ‘pegas’ en paralelo, para poder subsistir. De a poco fuimos aportando más, ganado menos, (risas) y haciendo un sistema que fuera lo más equitativo posible. Nuestros sistemas de pago, distan de los de la mayoría de las bandas. No es como se paga en empresas, por rol, sino que tiene que ver con sistema, socialista, por así decirlo. Tiene relación a las horas de trabajo que uno hace. Mis horas de trabajo como vocalista arriba del escenario, vale lo mismo que el percusionista, trombonista, del manager, del productor ejecutivo. Esa es una de las bases de cómo organizamos esto. 

-Imagino que ayuda que varios de los integrantes sean chillanejos...
-Bueno, el productor ejecutivo Guillermo Migrik es chillanejo; es uno de los pilares de la banda desde los inicios. Mi hermano Camilo (voces y cuerdas). Con Guillermo nos conocimos en Chillán. Hay amistad de la vida, pero también tiene que ver con el arte. Eso es una cuestión que nos prende, y no solo a nosotros, sino que al mismo Tomás Alzamora, que ubicábamos de antes. Chillán es importante porque permite tranquilidad, un relajo para juntarse. Ahora, es difícil desarrollarse dentro de Chillán, y por eso proyectos como el de Matías Rojas (fomento de bandas) son importantes; o la Copa Prócer, que invirtió en cultura, son cosas que van abriendo posibilidades para todos los artistas chillanejos. 

-¿Qué valor le otorgan a las apariciones en la TV? 
-Es vitrina, pero pocas veces uno entra con la profundidad que se quisiera. La TV chilena es bastante superficial. Termina siendo un número de entretención en tres minutos, y chao. Eso nos pasa con la TV.