[Editorial] Justo reconocimiento

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Victor Orellana

Es sabido que existen personas dotadas de capacidades y habilidades artísticas de alto nivel; también sabemos de personas que por su aptitud de maestros son dignas de reconocimiento. Hay, por fin, personas que, movidas por su vocación, se dedican al rescate y promoción de la cultura, creando productos culturales y formando audiencias y puentes entre las antiguas y nuevas generaciones. Cuando esto ocurre, cuando los méritos señalados se aprecian en un profesor normalista que desde la literatura ha influenciado la cultura local en diversos ámbitos y en un profesor universitario que ha hecho una maciza contribución a la identidad de Ñuble, es justo el testimonio de un homenaje.  Y más. 

El profesor Carlos René Ibacache fue declarado ayer Hijo Ilustre de Chillán, máxima distinción que otorga la ciudad y que también ha recaído en figuras consulares como Claudio Arrau y Ramón Vinay.  Alejandro Witker, en tanto, recibió la Medalla al Mérito Claudio Arrau, reconocimiento que se entrega cada dos años a personas o instituciones que han hecho un aporte fundamental a la cultura local. 

Testigos fieles de toda una época de Chile y de los último 60 años de la hoy nueva región, viven en Ibacache y Witker la pasión por promover la cultura en sus diferentes expresiones, por explorar nuevas ideas, por aplaudir y apoyar lo bueno cualquiera sea su origen. 

Lo anterior, sin embargo, no omite la posesión de un agudo sentido crítico que ambos han sabido ejercer con singular sabiduría, siempre con la vista puesta en cómo mejorar lo existente antes que a demolerlo.

Por eso resulta muy interesante y valioso lo planteado por Alejandro Witker en su discurso, al criticar los criterios de asignación de los millonarios recursos públicos que cada año se otorgan para actividades de poca o nula valía cultural, lo mismo que la inexistencia de mecanismos de evaluación para saber qué se logró con cada proyecto y peso invertido. 

Uno contestatario y frontal, el otro discreto, aunque no por ello menos trascendente, Witker e Ibacache se han ganado merecidamente distinciones de particular trascendencia como las otorgadas ayer por la ciudad, que con ellas les agradece que consagraran su vida a la difusión y apoyo de la cultura local. 

Merece celebrarse la decisión adoptada por la Municipalidad de Chillán de galardonar a dos hombres de bien que, a sus virtudes profesionales, supieron unir una vocación por la docencia y la sabiduría que ha influido en muchas generaciones de ñublensinos.