1.413 viviendas en promedio se construyen al año en Chillán

Parque Lantaño es el sector de la ciudad con mayor dinamismo en la construcción de viviendas. Ocho comunas de Ñuble decrecieron demograficamente los últimos 15 años.

Un fuerte dinamismo en cuanto a la generación y ejecución de proyectos habitacionales públicos y privados se ha constatado en Chillán en los últimos años.

Zonas como Parque Lantaño y el sector oriente de la comuna han sido testigos del sostenido crecimiento de la urbe con iniciativas arquitectónicas, que si bien ha permitido cubrir la alta demanda de propiedades de miles de familias, ésta también ha significado un explosivo crecimiento vehicular en los puntos donde se han hecho realidad, debido específicamente a que muchas veces no vienen aparejadas con soluciones viales que mitiguen el impacto producido por las obras.

Solo como ejemplo del acelerado nivel de desarrollo de la actividad, en marzo pasado la municipalidad chillaneja informó que cuatro empresas constructoras mantenían proyectos en carpeta y que fueron presentados a la Dirección de Obras Municipales (DOM). 

Un total de 1.515 nuevas viviendas estaban proyectadas a corto y mediano plazo en el sector. Los proyectos Bosques del Arrayán 1 y 2 de la firma Pacal (459 casas) y Las Malvas, de la empresa Inmovet (166 casas), son los que ya estaban ejecutándose para entonces. Las Pataguas de Inmovet, que contempla la edificación de 390 viviendas, para entonces se mantenía en etapa de aprobación de permisos, mientras que el anteproyecto de la constructora Armas, que considera 500 departamentos, también se encontraba en el proceso preliminar de aprobación, según el municipio. 

Después de haberse concretado todos los planes privados, el grupo de viviendas nuevas se sumarán a las 2.512 que actualmernte habría en todo Parque Lantaño, según estimaciones del gobierno edil derivadas del registro social de hogares.

La nueva infraestructura levantada significará un crecimiento del 60,3% en el número de casas del sector, situación que, desde ya, es advertida por los vecinos como una real amenaza al caótico tránsito mañanero.

Algo parecido ocurre en la zona oriente, donde las villas Doña Francisca y Doña Rosa son las que abarcan la mayor cantidad de conjuntos habitacionales y año a año arriban más constructoras, situación que temen los vecinos de la zona.

A inicios del presente mes se conoció que la constructora Galilea prevé invertir 9,8 millones de dólares (6 mil 200 millones de pesos, aproximadamente) en el desarrollo de la primera etapa del proyecto “Huertos de Chillán”, que se pretende emplazar en el sector suroriente de la comuna, específicamente en el camino a Las Mariposas, a un costado de la Villa Jesús Niño.

El proyecto integral abarcará una superficie total de 29,4 hectáreas, el cual, será evaluado ambientalmente en etapas por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), en la medida que se definan sus características respectivas.

La Declaración de Impacto Ambiental (DIA), anticipa que en una segunda etapa se tiene planificado edificar 381 casas en 10,3 hectáreas; mientras que la tercera sumará 341 casas en una superficie de 9,3 hectáreas. De esta forma, el proyecto total implica la construcción de 1.096 viviendas en un período mínimo de seis años (dos años por etapa).

La realidad que se vive en estas dos zonas de la ciudad es un claro ejemplo de la transformación de la urbe en cuanto a infraestructura habitacional, situación que ha sido confirmada por los resultados revelados en el Censo 2017 dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el viernes de la semana pasada.

En ascenso
Un total de 67.854 viviendas existen en Chillán, según las cifras oficiales entregadas por el organismo de Gobierno.

El sondeo arrojó que 4.622 propiedades, equivalentes al 7,6%, tienen la condición de “desocupadas”, que en rigor son aquellas que al momento de la encuesta nacional se encontraban en venta, para arriendo, abandonada u otro; asimismo, también podrían tratarse de construcciones destinadas a ser ocupadas por temporadas.

En la capital de la Región de Ñuble el INE contabilizó 110 “viviendas colectivas” como hoteles, apart hotel, hostales, lodges, hosterías, moteles, pensiones y residenciales. Igualmente reciben tal categorías los hospitales, clínicas, centros especializados de salud, hogares de menores, escuelas, cuarteles, comisarías, cárceles, centros de menores de internación provisoria, casas de acogidas del adulto mayor, compañías de bomberos, etc.

La cifra global de viviendas obtenida en Chillán es mayor en 21.191 unidades en comparación a la estadística mostrada por el Censo 2002 (46.663), lo que significó que en los últimos 15 años el crecimiento acumulado fue de 45,4%; 2,3 puntos porcentuales menos que el índice nacional (47,7%).

Según se desprende de este real incremento, un promedio de 1.413 viviendas anuales se han construido en la cabecera ñublensina en la última década y media.

Cifras regionales
Los resultados del Censo 2017 indican que en Ñuble existen 194.286 viviendas particulares, de las cuales 25.471 (13,1%) están “desocupadas”. Desde la anterior medición del año 2002, se tiene que en la región hubo un incrementó en 60.463 construcciones equivalentes al 45,2%.

La ciudad que tuvo el crecimiento más significativo en términos porcentuales, relacionados a la generación de nuevas viviendas, fue ChillánViejo.

La comuna histórica anotó un sorprendente ascenso del 60,2% al sumar 11.276 propiedades, 4.238 más que lo conseguido hace 15 años (7.038).
Chillán Viejo junto a otras tres ciudades completan el grupo de aquellas que sobrepasaron las 10 mil construcciones.

En la capital de la provincia del Punilla, San Carlos, el INE contó un total de 20.980 viviendas; por su parte Quillón (provincia del Diguillín) y Coihueco (provincia del Punilla), registraron 10.739 y 10.054 respectivamente.

Menos infraestructura
En concordancia con la cantidad de población que vive en ella, Portezuelo, la segunda comuna con menor densidad demográfica de Ñuble, es la que tiene menos infraestructura habitacional y solo se contabilizan 2.070 propiedades. 

Le sigue Ninhue (2.299) y San Fabián de Alico (2.306), zona cordillerana del Punilla donde se asienta el grupo más reducido de habitantes de la región con 4.308 personas.

Trehuaco y Ránquil con 2.524 y 2.826 viviendas respectivamente, completan las cinco con menor desarrollo arquitectónico referido a casas y viviendas colectivas.