En la intercomuna vive el 44,9 por ciento de la población de Ñuble

El 44,9% de la población de la Región de Ñuble vive en la intercomuna Chillán-Chillán Viejo, según  los resultados del Censo 2017 entregados el viernes pasado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Son 215.646 personas las que residen en las dos comunas, las cuales acogen a un significativo número de la nueva administración territorial del país, que agrupa a un total de 480.609 habitantes.

La cifra poblacional que suman la capital regional y la cuna de O’Higgins revela un crecimiento demográfico del 17,2% desde el 2002, año en que se realizó el anterior Censo y que contabilizó 184.037 residentes.

Las estadísticas confirman a la céntrica zona de Ñuble como un importante centro neurálgico, con un gran potencial de desarrollo, tal y como lo vienen anticipando autoridades y expertos en materia económica.

Si bien en algunos estudios de medición de imagen ciudad del país, como el de la Cámara Chilena de la Construcción, toman en cuenta a la conurbación ñublensina como un área metropolitana, para el Estado aún no es posible considerarla como tal, ya que aseguran, esta categoría solo se le entrega a aquellas que sobrepasan las 250.000 personas, límite que le impide a la intercomuna recibir beneficios especiales impulsados por el Ejecutivo que apuntan a la aplicación de políticas de adelanto en ellas.

Tomando como base el promedio de crecimiento anual de 2.107 personas que ha tenido el territorio Chillán-Chillán Viejo en la última década y media, representando un 1,1% cada año (superior en 0,4 puntos al regional) y que le permitió acumular 31.609 habitantes, se estima que al menos necesitará 16 años para que su población supere los 250.000 ciudadanos.

Retroceso

El significativo ascenso de la conurbación Chillán-Chillán Viejo contrasta con la realidad que viven ocho comunas de nuestra región.

Entre un 0,2% y un 11,9% cayeron las cifras demográficas en Cobquecura, Coelemu, El Carmen, Ninhue, Ñiquén, Pemuco, Portezuelo y San Ignacio.

Las estadísticas oficiales revelan una acentuación del fenómeno emigratorio en las denominadas comunas rurales, tal y como con anterioridad lo vienen advirtiendo vecinos y autoridades de las zonas afectadas, quienes plantean que se debería a la falta de oportunidades laborales y educativas para los que las habitan.

La comuna costera de Cobquecura es la más impactada por el éxodo y desde el año 2002 su población se redujo un 11,9%; este año se censaron 5.012 personas, 675 menos que en el anterior registro.

Hace 15 años Portezuelo contaba con 5.470 habitantes y hoy en día suma 4.862 (menor en 11,1%). En Ninhue la caída fue de 10,1% y pasó de un total de 5.738 personas a 5.213 en la actualidad.

El Carmen, Pemuco y Ñiquén tuvieron un retroceso de 6,2%, 4,4% y 2,4% respectivamente, en tanto que Coelemu y San Ignacio si bien su índice es negativo (-0,5% y -0,2%) su baja es prácticamente marginal (ver cuadro completo aparte).

Principales comunas

Las tres capitales provinciales incrementaron su vecindad en el último tiempo.

La cabecera del Punilla, San Carlos, concentró el mayor ascenso con un 5,9%, mientras que su par del Diguillín, Bulnes, anotó un 4,4%. Por su parte Quirihue, capital del Itata, registró un crecimiento poblacional del 1,4.

Si bien estas tres importantes ciudades mantuvieron un comportamiento demográfico positivo, están lejos de la estadística regional de 9,7% y su tasa anual estimada en 0,7%. 

De hecho, al calcularse este último ítem se tiene que San Carlos alcanzó una tasa anual de crecimiento de 0,39%; Bulnes 0,23% y Quirihue 0,09%.