“Excursionistas deben formarse en lo físico, técnico y mental”

Una semana duró el martirio para los integrantes de la familia Luna Romero, quienes el sábado 2 de diciembre presentaron en Carabineros de la subcomisaría Huambalí una denuncia por presunta desgracia de Elizabeth, de 23 años, documento en el que se acredita que fueron unas amigas quienes la vieron por última vez el martes 28 de noviembre.

Según la información revelada por las propias jóvenes, aquel día Elizabeth decidió visitar sola la Laguna de La Plata en San Fabián de Alico, decisión que a la postre fue determinante para el episodio que le tocó vivir.

La caída que sufrió en el trayecto hacia la Laguna Añil le provocó contusiones que la inmovilizaron y no le quedó otra opción que soportar noches, vientos helados, hambre y sed que felizmente no le causaron la muerte debido a que fue encontrada a tiempo por el fuerte contingente desplegado.

El final feliz que le tocó vivir a Elizabeth contrasta con el fatal episodio ocurrido a inicios de marzo pasado, cuando la joven Constanza Quijada falleció en el sector de Aguas Calientes en la comuna de Pinto.

El deceso de la chillanvejana, de acuerdo a la información que en su momento entregó carabineros, se debió a un cuadro de hipotermia luego de producirse un frente de mal tiempo en el lugar, fenómeno que desnudó la poca preparación previa que hizo para el paseo, ya que no cargaba consigo la ropa adecuada para las extremas jornadas que suelen producirse en la montaña.

Estos dos casos revelan el peligro que significa visitar la cordillera de la Región de Ñuble si es que no se conoce el lugar de destino y si no se consideran las medidas preventivas adecuadas que reduzcan todos los riesgos.

Responsabilidad

25 años de experiencia en tareas de rescate tiene el especialista en montañismo y académico de la Universidad del Bío-Bío sede Chillán, Melandro Serrano.

El experto, quien lidera el Grupo de Montaña Mahuida Yampai de la casa de estudios, participó junto a un grupo de 14 jóvenes de la universidad en la búsqueda de Elizabeth Luna y tras vivir esas dos intensas jornadas, lamenta que se sigan repitiendo este tipo de situaciones pese a que reiteradamente se recomienda cumplir las medidas de autocuidado.

A juicio de Melandro Serrano, son dos conjuntos de acciones los que se deben tener en cuenta a la hora de planificar un paseo por la cordillera; las previas antes de realizar la visita y las que se ejecutan en el mismo momento de internarse al lugar de destino.

Antes de embarcarse en la aventura recomienda a los visitantes nunca ir solos, avisar a las reparticiones competentes respecto a su itinerario (Carabineros y Socorro Andino), llevar el equipo adecuado, gozar de condiciones psicológicas y mentales estables (para que no se pierda el control ante situaciones adversas) y estar conscientes de la época del año que se está viviendo, y así cargar la ropa más adecuada para las condiciones ambientales asociadas a la temporada.

Ya en la propia actividad en terreno, el especialista sugiere respetar la ruta planificada con anterioridad, acampar en zonas seguras y comer el alimento justo y necesario para mantenerse con energías para cumplir con lo proyectado.

De acuerdo a la lectura que hace el experto sobre el caso de Elizabeth, el ímpetu de la joven le impidió seguir importantes recomendaciones que, ahora más que nunca, son necesarias de enfatizar.

“Fue sola, no le avisó a carabineros y no tenía experiencia. Si bien es cierto que ella viene mochileando hace cinco años, no es lo mismo practicar esa actividad que enfrentarse a la montaña; uno puede incluso mochilear en la ciudad, pero otra cosa es hacer montañismo. Lo más importante es que nadie debería hacer algo para lo cual no está preparado, física, técnica, ni psicológicamente”, opina.

Pese a que hoy existen diferentes plataformas y medios para conocer más sobre las medidas a tener en cuenta antes de ir a la cordillera, el especialista cree que la educación respecto a las características de la geografía y las medidas preventivas a considerar deben impartirse desde la enseñanza básica.

Terrenos diferenciados

Las zonas cordilleranas de la Región de Ñuble más visitadas son Shangri La, Aguas Calientes, la Laguna Huemul, la Laguna La Plata y la Reserva Ñuble.

Melandro Serrano indica que cada una de ellas tiene su particularidad que hay que tener en cuenta antes de visitarlas y no encontrarse con sorpresas.

“Para los principiantes ir a Shangri La sería lo recomendable, porque solo debes caminar seis kilómetros; pero igual se tiene que considerar que uno debe estar bien físicamente y tomar resguardos si se visita el lugar en verano, porque el calor es agobiante”, indica.

Al visitar la Laguna Huemul el excursionista se encontrará con que el primer tercio del camino en la ladera está muy gastada y presenta pendientes de hasta 70º, por lo que la clave es, a entender del experto, el calzado y el estado físico.

En Aguas Calientes las pendientes son más suaves, pero  el camino es más largo, en tanto  que acudir a la Reserva Ñuble, aclara Serrano, no amerita tener mayores exigencias técnicas.

“Para llegar a la Laguna La Plata se debe caminar casi cuatro horas; las personas que no están acostumbradas a un desgaste fuerte no deben  visitarla, no es aconsejable”, puntualiza.