Prohibición de leña en 2018 acelera recambio en escuelas y cesfam

El Hospital Herminda Martín fue la primera repartición que reemplazó sus sistema de caldera a carbón por gas hace seis años. Las viviendas producen el 93% de la polución por leña en la intercomuna.

En cuatro meses más empezará el programa Operacional de Gestión de Episodios Críticos del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) intercomunal, el cual restringe el uso de leña para la calefacción durante los días decretados por el sistema predictivo como críticos a causa del humo producido por el popular combustible.

La etapa de limitaciones al consumo de la biomasa se extiende por un total de seis meses (entre abril y septiembre) y si bien durante los dos primeros años del documento se aplicó a viviendas, industrias y reparticiones públicas, a partir del 2018 la medida se endurecerá para los servicios comunales y de Gobierno, todo esto respondiendo a lo mandatado por el PDA.

De acuerdo a lo dispuesto en el texto oficial con el que se quiere reducir la polución por material particulado fino (MP2,5) en Chillán y Chillán Viejo hasta en un 59%, desde fines de marzo próximo los servicios públicos solo se podrán calefaccionar con energía  que no provenga de leña.

“Transcurridos dos años desde la publicación del presente plan en el Diario Oficial, se prohíbe el uso de calefactores a leña en las dependencias de los organismos de administración del Estado, establecimientos educacionales municipales y salas de espera de consultorios y centros comunitarios de salud familiar de la Zona Saturada”, expresa  textualmente el documento de descontaminación promulgado el 28 de marzo del 2016, y que estará vigente en la intercomuna por 10 años.

La aplicación de la disposición obliga a los establecimientos municipales y estatales a nivel local a realizar el cambio exigido de cara a la temporada de otoño-invierno.

Política en curso

Una docena de licitaciones hay en curso para comprar estufas o adquirir equipos de aire acondicionado en el portal Mercado Público.

El último martes la Municipalidad de Chillán abrió el proceso de concurso para dotar de calefactores a pellet a gran parte de sus establecimientos educacionales.

Son 11 los centros donde se proyecta instalar un total de 26 modernos equipos en reemplazo de ineficientes sistemas contaminantes.

Los establecimientos Ramón Vinay, República de Italia, Libertador Bernardo O’Higgins, Marta Colvin, Rosita O’Higgins, Reyes de España, Juan Madrid Azolas, Quinchamalí, Las Canoas, Antonio Machado y Los Jardines de Lautaro, serán los beneficiados con el recambio.

La apertura técnica y económica del concurso se realizará el 14 de diciembre y, según las bases, la adjudicación está proyectada para el 31 de enero.

Desde la Dirección de Educación Municipal (DAEM) de Chillán explicaron que se tiene previsto invertir $37 millones para la adquisición, recursos que se disponen gracias al Fondo de Apoyo a la Educación Pública 2016 (FAEP).

Respecto a la situación de otros  recintos educacionales que no están dentro de la licitación, el DAEM explicó que ya se está coordinando con ellos el cómo se implementarán fórmulas limpias de calefacción y ver la posibilidad de conseguir financiamiento para que también cuenten con estufas a pellet.

Asimismo, recalcaron que también se están haciendo mejoras en la aislación térmica de los inmuebles, preocupándose de evitar la humedad y frío del invierno y el calor extremo en época de verano.

Equipamiento en salud
De manera gradual los Centros de Salud Familiar (Cesfam) de la capital de la Región de Ñuble han instalado equipos de aire acondicionado en sus recintos.

En los consultorios Los Volcanes, Isabel Riquelme y San Ramón Nonato se han habilitado 11 unidades en diferentes ambientes hasta noviembre pasado y actualmente está en proceso de concurso público la adquisición de dos más para el centro ubicado en el oriente de la ciudad.

Para el Centro de Salud Mental (Cosam) el gobierno comunal tiene planeado entregarle dos estufas a gas para ser utilizadas en “Talleres integrales de rehabilitación para la inclusión y participación social de usuarios”, lo que se concretaría en las próximas semanas de acuerdo a la licitación que iniciaron a inicios de mes.

En tanto que los para cesfam Quinchamalí, Isabel Riquelme, Ultraestación, Los Volcanes, Sol de Oriente y San Ramón Nonato, la Casa Consistorial chillaneja aclaró que estos tienen una realidad diferente a los establecimientos educacionales.

Detallaron que la totalidad de los Cesfam, Centros Comunitarios de Salud Familiar (Cecosf) y postas cuentan con calefacción central que funcionan a petróleo; además, añadieron que en los box más necesarios y que más lo requieren tienen aire acondicionado.

“Solo los Cesfam San Ramón Nonato y Quinchamalí poseen estufas a leña, pero desde el próximo año las darán de baja para tal como establece la nueva normativa medioambiental”, indicaron desde la administración municipal. 

Gestión estatal
En el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) precisaron que los establecimientos que administran son el Hospital Clínico Herminda Martín, el Cesfam Violeta Parra y algunas unidades de atención de salud mental (Consultorio de Salud Mental, Hospital de Día, centro de tratamiento y rehabilitación en drogas y alcohol) y la residencia del  Programa de Reparación y Atención Integral en Salud (Prais), en los cuales se está habilitando nuevos sistemas de calefacción.

Jannet Viveros, directora (s) del SSÑ, mencionó que todos los centros estarán en condiciones óptimas para la siguiente temporada, tal y como lo exige el Plan de Descontaminación Atmosférica.

“El Hospital Clínico Herminda Martín ya cuenta con sistema de gas natural y energía solar. Concretaremos el recambio de calefactores a leña de los otros establecimientos por sistemas menos contaminantes como combustión por pellets o gas según sea el caso, ya que no todos cuentan con la capacidad de redes eléctricas suficientes que permitan instalar equipos de aire”, sostuvo la funcionaria.

Si bien el sector residencial es la principal fuente local de emisiones según el inventario del PDA (el 93% de la polución proviene de viviendas), el Ministerio de Medio Ambiente se preocupó de incluir en el texto restricciones al uso del popular combustible en los servicios públicos los dos primeros años de vigencia y la prohibición total al 2018, que en rigor será el tercer año de aplicación del Plan de Descontaminación Ambiental.