“Llevo como cinco días acá, tengo mucha sed”

Una huella fue clave para seguir el rastro y realizar el hallazgo. Elizabeth estaba consciente y conversó con los rescatistas luego que la encontraron.

Casi como un milagro ha sido considerado la sobrevivencia de Elizabeth Luna Romero, la excursionista chillaneja que este miércoles fue rescatada con vida desde la zona cordillerana de San Fabián, en el sector de la Laguna de La Plata.

La joven estuvo ocho días en la zona y tras una denuncia por presunta desgracia, lo que derivó en una intensa búsqueda, fue finalmente encontrada por integrantes de Socorro Andino Las Trancas, quienes gracias a una huella pudieron rastrearla y ubicarla en una zona escarpada y de difícil acceso.

La  joven, técnico en enfermería, se encontraba con diversas contusiones en el cráneo y pierna debido a una fuerte caída que sufrió cuando intentaba retornar hacia el lugar donde había instalado su carpa. Además, presentaba un cuadro de deshidratación severa, puesto que llevaba alrededor de cinco días sin beber agua.

Así lo confirmó Luis Sáez, quien junto a Daniel Poblete, Jorge Figueroa y el cabo Guido Quezada fueron los primeros en socorrer a Elizabeth.

“Ella estaba absolutamente consciente y sabía que llevaba varios días, que estaba deshidratada y herida. Estaba desorientada en espacio, pero no en el tiempo. En eso ella también deliró un poco, porque ya llevaba más de 180 horas ahí”, relató Sáez.

El cabo Guido Quezada, quien estaba a cargo de la coordinación de la búsqueda, agregó que cuando la joven fue encontrada manifestó que había subido hasta el lugar desde donde cayó para hacerse una selfie.

“Tenía una infección en el ojo derecho y una herida no grave en su rodilla izquierda. Lo único que hizo fue dar las gracias por llegar y decirnos que llevaba cinco días sin tomar agua. Estaba con delirios, deshidratada. Llegamos a darle los primeros auxilios y a abrigarla porque estaba tiritando. ‘Gracias, estoy sola, conozco y no sé qué me pasó’, dijo tras la primera ayuda.

Hallazgo
Según explicó Luis Sáez, de Socorro Andino Las Trancas, el hallazgo se logró luego que, un día antes, divisaran cóndores en el sector, lo que les dio un indicio de dónde podría estar la joven.

“Con Carabineros hicimos un trabajo, nos permitieron acceder a una zona, en base a los indicios iniciales que fueron cóndores (…) El martes  nosotros nos adelantamos y nos fuimos directamente a la zona porque le pedí a Carabineros autorización. Les dije ‘prefiero estar allá y descartar directamente cualquier cosa’. Nos autorizaron y nos movimos como grupo Socorro a la zona y después de varias horas encontramos una ligera huella en la montaña”, comentó.

El socorrista enfatizó en que eso llevó a pedir a Carabineros cerrar la zona al día siguiente, y pedir que no ingresara nadie más hasta el lugar.

“Carabineros estuvo absolutamente de acuerdo. El día miércoles ingresó temprano a la zona el grupo Socorro Andino de Las Trancas y Carabineros. En eso llegamos donde estaban las huellas que ubicamos el día anterior por la tarde y seguimos todo el día buscando en la misma línea”, detalló.

Posterior a eso cuatro personas continuaron avanzando, uno en línea recta y tres por los laterales. Fue en ese trayecto cuando Daniel Poblete logró encontrar a Elizabeth.

“Veo una marca en la arena, como si alguien hubiese ido arrastrando un palo. Le grito a los demás chicos que había encontrado esto y escucho la voz de una niña. Pensé que podía ser alguna voluntaria así que me acerco y veo a la chica recostada en una roca en la arena y me dice ‘llevo como cinco días acá, tengo mucha sed’. Dí un grito de alegría y avisé que estaba con vida”, detalló Daniel.

El rescatista agregó que nunca perdió las esperanzas de encontrarla con vida y que la joven fue hallada a aproximadamente un kilómetro de su campamento,  cerca de 200 metros de la línea por donde se retorna a la Laguna de La Plata.

“Sentía que estaba a viva y el que nos hablara era una muy buena señal. Ella se autodiagnosticaba sus lesiones y solo nos pedía agua. Le pedí a la naturaleza, a la laguna que la devolvieran y le pedía a Eli que nos diera una señal. Encontrarla nos ha generado una felicidad increíble, todos dejaron las piernas en el cerro buscándola y si bien fuimos nosotros los que dimos con ella, esto fue un trabajo en conjunto con todos los demás voluntarios, entre los que están SAR, Usar Ñuble, Carabineros, Bomberos, PDI y todos quienes llegaron a ayudar”,  comentó.

¿Cómo sobrevivió?
Tras el rescate de la joven chillaneja, que soportó al menos cinco días sin agua ni comida, volvió al tapete el tema de la seguridad en excursiones a la montaña.

El integrante de Socorro Andino, Luis Sáez, aseguró a LA DISCUSIÓN que el hallazgo fue más que oportuno, ya que estaban llegando al tiempo límite de supervivencia de una persona sin beber agua.

Expertos locales analizaron el caso de Elizabeth Luna Romero, quien fue rescatada con graves lesiones y con severa deshidratación, tras sufrir una caída en un sector rocoso.

Para los especialistas, no solo son importantes las medidas de seguridad que se deben implementar en la montaña, sino también fortalecer la educación y cultura respecto de lo que significa esta práctica, algo que a la luz de los antecedentes, se requiere con urgencia para evitar más desgracias.

Víctor Palavecino, miembro del Club Andino Nevados de Chillán e integrante de la Asociación de Andinismo de Ñuble, comentó sí que “el cuerpo es sabio, al no tener comida, va consumiendo su propia energía, su grasa y líquido. Eso te puede ayudar a permanecer algunos días con problemas, pero vivo”.

Sobre las extremas condiciones que vivió Elizabeth cree que sus conocimientos en salud le ayudaron a permanecer estable. “Ella tenía ciertas nociones básicas de como protegerse, porque ella es técnico en enfermería, logró sortear con éxito eso en el sentido de aminorar los requerimientos y no llegar a cierta angustia que tal vez hubiese llegado hacer más grave su accidente”

Agregó que “con la sombra el grado de hidratación es mucho menor, a lo mejor ella cayó en un roquerío y logró cobijarse bajo una roca que le produjo sombra”.

Carlos Lagos, quien es instructor de montaña y técnico en nivel superior, puso énfasis en la preparación y cultura de montaña que se debe tener para evitar todo tipo de accidentes.

“Como montañés la regla es “mantener la calma”, cuando se prepara una salida hay que verificar la meteorología, equipamiento para las horas o días de expedición, fondo de saco que es alimentación en caso de emergencia, está se ubica al fondo de la mochila. Además, brújula con GPS, estos son buenos, pero en caso de accidente se descargan, silbato, fósforos y mucha agua para las jornadas de marcha”.

Tras el caso de Elizabeth Luna, sostiene que “jamás se debe realizar una excursión en solitario, mínimo tres personas, lo cual se denomina “cordada”. Los accidentes en montaña son todos evitables, hay que aplicar la prevención de riesgos”.

Cuidados intensivos
Estable dentro de su gravedad se encuentra Elizabeth Luna Romero.  La última actualización sobre el estado de salud de Elizabeth entregada desde el Hospital Herminda Martín de Chillán indicó que “la paciente excursionista se encuentra estable dentro de su gravedad, evolucionando favorablemente. Está consciente y sin lesiones neurológicas agudas y permanecerá hospitalizada en la Unidad de Cuidados Intensivos”.