Resaltan valor patrimonial de Quinchamalí

Instancia es de convocatoria abierta para todos los interesados.  Vecinos, serán protagonistas.  Habrá paneles sobre gestión territorial con un enfoque intersectorial y múltiple. 

Valorar el patrimonio agro-alfarero de la localidad de Quinchamalí como elemento identitario de su territorio donde su artesanía en greda negra y los productos agrícolas toman gran relevancia y son el motor que regula la economía  en el sector, es el objetivo principal del seminario “Encantos de mi Tierra”. 

La actividad organizada por el Programa “Quiero Mi Barrio”, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y ejecutado junto a la Municipalidad de Chillán, busca difundir, promover e incentivar estas instancias culturales que ponen en lo alto las características y particularidades de este Barrio de Interés Regional (BIR) que cuenta con la distinción otorgada por el Consejo de la Cultura y las Artes y reconocidos por la Unesco como “Tesoros Humanos Vivos”. Además su artesanía cuenta con el Sello de Origen otorgado por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial. 

Jaime Arévalo, seremi de Vivienda, dijo que “esta instancia representa una verdadera posibilidad de poner en manifiesto la relevancia que significa la localidad de Quinchamalí para la región y el mundo”. Agregó que no es menor tener la posibilidad de conocer lo que fue la representación de las alfareras en Bío Bío China Week, con una muestra artesanal tan importante e identitaria. El evento considerará distintos paneles guiados por expertos, sumando la valoración del patrimonio intangible. Para el primer día, en Quinchamalí se considera la fabricación de piezas de greda in situ incluidos los relatos y poemas vinculados al oficio artesanal.

Para el segundo día, en Chillán, se mostrará  la experiencia asociativa e innovativa del proyecto que puso en valor la artesanía de Quinchamalí para Bío Bío Week, en China, donde se realzará y además se exhibirá una réplica itinerante de la importante muestra, en honor a Violeta Parra, que realizaron siete alfareras y un alfarero, quienes desplegaron su creación y talento para la confección de los juegos de loza de comestibles que se lucieron en el país asiático, en septiembre pasado.