[Editorial] Itata destino turístico

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: M.Ulloa

Toda la red de contactos y visitantes que giran en torno a la institucionalidad nacional en materia turística está desde la semana pasada a disposición del Valle del Itata, pues la zona recibió la categoría de destino turístico nacional y será promocionado en el mercado interno y fuera de Chile.

Se trata de un importante hito para este territorio que tiene altos indicadores de pobreza y atraso, pero de la misma forma que abre inéditas oportunidades, también impone desafíos, y uno muy trascendente es definir una visión de desarrollo y tener una estrategia que atraiga inversiones, garantice la sustentabilidad y promueva un desarrollo económico y social lo más transversal posible entre sus comunas. 

Un buen ejemplo es el Valle de Colchagua, cuyo desarrollo como destino turístico también se fundó en la viticultura y las tradiciones. La gran diferencia es que la experiencia de la Sexta Región tuvo a un empresario como Carlos Cardoen, que prácticamente redireccionó toda su fortuna hacia ese objetivo. 

Aquí en cambio, el gran reto es unir a los productores vitivinícolas y entusiasmar a inversionistas foráneos para generar un destino con gran variedad de productos en torno a la vitivinicultura, como cursos y experiencias de cata y degustación, rutas de viñas, hoteles, restaurantes, salas de venta y un museo que debe poner en valor la gran historia del valle, cuya riqueza patrimonial única en Chile se expresa no solo en parras centenarias, sino que también en un legado de tres siglos que se remonta a los inicios de la viticultura en el país, con tradiciones ancestrales que aún perduran. 

El potencial es enorme, pero falta algo esencial: la unión de voluntades. Eso, además de infraestructura, servicios, promoción y la generación de productos turísticos. Y si bien se vienen haciendo esfuerzos por desarrollar el enoturismo hace una década, se trata básicamente de emprendimientos individuales y de algunas experiencias asociativas, con positivos resultados algunos, pero que palidecen frente al dinamismo de Colchagua y otros valles enoturísticos. 

El desarrollo del Valle del Itata como destino turístico es un reto público-privado que la nueva región no puede ni debe rehuir. Para cumplirlo se requiere un plan que contenga concientización, promoción y capacitación inherente al turismo del vino. Cualquier esquema de trabajo por desplegar, en el corto y mediano plazo, debe contener el desarrollo de la oferta, comunicación del producto y medición de resultados y retroalimentación de proyectos. Además, es muy importante consolidar un centro de información específica, además de elaborar herramientas educativas y de formación profesional.

Todos los actores del Valle del Itata deben asumir el desafío de encumbrarlo como un destino potente, aprovechando ya no solo los flujos del turismo de montaña y su cercanía con Concepción y Chillán, sino también abriéndose a turistas de intereses especiales de todo el mundo, siempre con productos diferenciados que rescaten los elementos que lo hacen único.