La ruta de la instalación

El camino que recorrerá la instalación de la institucionalidad pública en la nueva Región de Ñuble  fue presentado ayer por la delegada Lorena Vera,  quien tras detallar las acciones realizadas hasta la fecha, precisó los principales hitos que se cumplirán de aquí al 6 de diciembre de 2018, fecha en que expira el mandato  presidencial para este proceso. 

La ex gobernadora también abordó los desafíos en materia de inversión pública sectorial, necesidades del territorio, lineamientos estratégicos para el desarrollo de la región, y participación ciudadana, completando un cuadro que dejó conforme a la mayoría de los  actores sociales y autoridades que llegaron a la Sala Schäfer. 

Dieciseís secretarías regionales ministeriales (seremis) se instalarán en la región. Obras Públicas, Transportes, Vivienda, Desarrollo Social y Agricultura son las prioridades. Paralelamente, deberán implementarse 61 direcciones y servicios regionales; ocho servicios regionales dependientes de otros organismos públicos, como la Contraloría y el Servel y 22 servicios con presencia en cada una de las tres provincias. Ayer también se conoció el avance en el catastro de metros cuadrados requeridos para infraestructura pública, cuya demanda es de 9.471 m2, de los cuales  4.842 m2 ya existen. Sobre este punto la delegada Presidencial planteó la importancia de concretar un proyecto emblemático como es la salida de la cárcel de Chillán del centro de la ciudad, para dar paso a un centro cívico en ese espacio. 

En torno a la dotación de personal que se requiere, actualmente se está trabajando con cada ministerio y servicio para conocer los requerimientos y cantidad de cargos que se proveerán a partir de julio de 2018. Un plazo que parece bastante razonable, salvo para aquellos que desean con ansiedad echar mano a los nuevos puestos de empleo que los partidos políticos dispondrán en la administración pública.  

Esta mala práctica, común a la izquierda y a la derecha, convierte la presencia de los servicios del Estado en una bolsa de empleos, que en el caso de la nueva región podría ser bastante voluminosa, ya que se requerirá contratar a más de mil funcionarios.

De hecho, una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía sobre el proceso de instalación de la Región de Ñuble, es la idoneidad de los directivos y funcionarios que ocuparán los cargos del servicio público. Así lo confirma un sondeo realizado por La Discusión a 850 personas, de las cuales el 55% cree que la presión de los partidos para que los suyos sean más beneficiados con cargos, es la principal amenaza de esta primera etapa; por sobre la falta de infraestructura (27%) y el déficit de capital humano calificado (18%).

Por lo mismo, solo cabe esperar que las autoridades que tendrán la responsabilidad de configurar la institucionalidad regional, tengan presente que los mecanismos de selección meritocráticos aportan una dosis sustantiva de legitimidad social, y se guíen por el mérito y no por cuotas partidarias que no hacen otra cosa que dañar el incipiente capital social que Ñuble tanto necesita.