Las “tres ciudades” que conviven en el interior de Chillán

Tres son las “ciudades” que coexisten en Chillán. Ellas forman parte de la gran urbe, pero han sido calificadas de aquella manera por las grandes diferencias sociales, económicas y de las densidades que presentan.
Se trata de barrios y de sectores que fueron modelados por las inmobiliarias y el Estado, sobre todo, en los últimos treinta años, cuando la superficie de Chillán creció de manera exponencial por diversos factores, entre ellos, la migración desde los campos y las políticas habitacionales.
Hay dos estudios que abordan con rigurosidad este fenómeno. Uno de ellos es el que maneja la Municipalidad de Chillán y corresponde al de la consultora Testing Ingeniería de Proyectos Ltda., que actualizó el Plan Maestro de Transportes. Y otro es un trabajo de la Universidad de Chile, que reúne investigaciones de académicos y profesionales del país, entre ellos, el asesor urbanista de Chillán, Nelson Anabalón.
Este último informe, que aparece en una edición del Instituto de la Vivienda de la U. de Chile, señala, por ejemplo, que “la ciudad de Chillán, desde principios del siglo XX hasta la actualidad, ha experimentado un fuerte crecimiento horizontal. El año 1900 la “mancha urbana” ocupaba 379 hectáreas, mientras el año 2013 se extiende sobre una superficie total de 2.624 hectáreas. Es decir, en 113 años de historia, Chillán experimentó un crecimiento físico de 2.245 hectáreas”. Y desde entonces no ha parado de crecer.
En el documento se recalca que la urbe aumentó en los últimos treinta años alrededor de un 90%. En tanto, hacia el 2034 se proyecta adicionalmente un crecimiento del orden del 69%. 
Un elemento que se pone de relieve es que este crecimiento se ha concentrado fundamentalmente en la parte nororiente de la ciudad, donde destaca, además, una cantidad importante de viviendas sociales en la periferia oriente y suroriente, construyéndose a partir del año 1990 todas las etapas de la Población Los Volcanes, lo que denominan como “ícono de la vivienda social en Chillán”.
“Las formas de crecimiento urbano, asociadas a los procesos económicos, sociales y políticos más globales, han contribuido a modelar una ciudad con fuertes contrastes sociales y con severos problemas ambientales. Más bien deberíamos hablar de tres ciudades en una: la primera denominada histórica o del casco antiguo, ubicada entre las cuatro avenidas y en Chillán Viejo; la ciudad de los pobres, en la parte sur oriente; y la nueva ciudad segregada o de oportunidades, en la parte nororiente” es la cita que destaca del asesor urbanista y arquitecto Nelson Anabalón.
La población de altos ingresos, se localizaría en el sector noreste y este de la ciudad, en tierras con vocación agrícola, encontrándose conjuntos habitacionales y viviendas unifamiliares de lujo con superficies superiores a 1.000 metros cuadrados construidos, amplios jardines y patios, junto a áreas que concentran las principales instituciones de educación.
Se suma al diagnóstico que los permisos de edificación dan cuenta de un aumento sostenido en el número de viviendas construidas en la ciudad, a partir del año 1990. En el período 2000-2009, se construyeron un total de 17.336 viviendas en Chillán y Chillán Viejo. Entre los años 2010 y 2013, en tanto, se registran 9.040 permisos de edificación, correspondiendo al 20,09% del total de los permisos de edificación.
Tendencia
Para la empresa Testing, que se ocupó del Plan Maestro de Transportes, “esta dinámica habitacional generó un crecimiento predominantemente horizontal, hacia la periferia de la ciudad. Los nuevos conjuntos habitacionales, cada vez se emplazan en predios periurbanos, más alejados del centro comercial, administrativo y de servicios de la ciudad de Chillán, por lo que las nuevas áreas residenciales presentan problemáticas urbanas tales como congestión vehicular”.
Testing estimaba que la conurbación crecerá entre 1.500 y 1.700 hogares anuales entre el período 2010-2020, localizándose el 12% anual de este crecimiento en el sector al sur y sur oriente de Chillán, especialmente en torno a la Avenida Alonso de Ercilla y corresponden a hogares de familias de ingresos bajos y medios, los cuales son y serán importantes “usuarios de trasporte público” y consumidores de servicios localizados principalmente en el centro de la ciudad, reforzando la relación centro-periferia existente actualmente.
Inmobiliarias
Ariel Larenas, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Chillán, señala que de acuerdo al ritmo que se ha observado en el desarrollo de proyectos habitacionales, ya desarrollados y en curso, la mayor densificación poblacional en Chillán se concentra en varios sectores de forma paralela, destacando la zona oriente, el Parque Lantaño y el camino a Las Mariposas.  
El dirigente plantea que como gremio “seguimos creyendo que un aporte fundamental para el desarrollo de la ciudad sería la densificación en altura, sobre todo, en la zona centro, como lo expresamos en nuestras observaciones al Plan Regulador. Esperamos que en algún momento esta idea sea considerada, si tomamos en cuenta que la otra alternativa es continuar con la expansión hacia la periferia con las consecuencias que eso trae, como los problemas de conectividad vial y el aumento de la segregación urbana”.