[Editorial] Estadísticas locales

Contar con información confiable, precisa y oportuna sobre la realidad local es una demanda que por años ha preocupado a los tomadores de decisiones en Ñuble, así como también a los investigadores del mundo académico, que se ven enfrentados a serias dificultades para acceder a estadísiticas socioeconómicas locales en ámbitos como pobreza, ingresos, conectividad digital, escolaridad, migración y vivienda, entre otros, así como también en materia de actividad económica agregada, como exportaciones, inversiones, comercio, producción industrial, electricidad, ganadería o agricultura.

Es por ello que la creación de la Región de Ñuble no solo constituye una oportunidad de focalizar de mejor manera los recursos públicos, sino que significará la posibilidad de acceder a información que hasta ahora es desconocida o se conoce de manera parcial y no oficial.

Se trata de datos clave para la toma de decisiones de políticas públicas, así como también para identificar oportunidades de inversión privada. Es más, no son pocos los que sostienen que la información a la que se tendrá acceso a partir del próximo año permitirá definir sobre una base objetiva la  llamada Estrategia regional de desarrollo, una herramienta de planificación de largo plazo que establecerá una visión para la nueva región, expresada en lineamientos estratégicos que contribuirán a orientar de mejor forma los esfuerzos y los recursos.

Precisamente esta semana comenzó el levantamiento de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, Casen, que por primera vez considera a Ñuble como región, y por lo tanto, entregará resultados oficiales y estadísticamente representativos para la ex provincia, en un hecho que no pasó inadvertido para autoridades e investigadores de la zona, quienes destacaron el impacto positivo que tendrá en la administración de los recursos.

Basta mencionar que con dicha información se podrá confirmar el rezago económico de la mayoría de las comunas, y en consecuencia, demandar del gobierno central la inyección de recursos para enfrentar las brechas.

A las estadísticas socioeconómicas se agregarán las que dispondrá el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en los ámbitos demográfico, de vivienda, transporte y económico, muchas de las cuales hoy no se miden o consideran muestras en Ñuble que no son representativas. Y es que con la creación de la región el INE tendrá que implementar una oficina en la zona, que tendrá por misión levantar datos oficiales específicos de Ñuble.

También se sumarán otros indicadores regionalizados elaborados por entidades públicas y privadas, como por ejemplo, la Cámara de Comercio de Chillán, que aspira a elaborar un índice de ventas periódico, tal como se hace en Bío Bío, Valparaíso y La Araucanía. 

El acceso a mayor información será relevante no solo para definir políticas e inversiones públicas y privadas, sino que también permitirá hacer un seguimiento del impacto que dichas decisiones tengan en la población y en la actividad económica, o bien identificar factores que estén afectando el desempeño de los indicadores.

La nueva región no solo se construirá con buenas intenciones y con recursos, sino que también con la información adecuada para no equivocar el camino y superar así aquellas brechas que todos conocen, pero que tan difícil ha sido poder cuantificar, de manera de transformar el rezago crónico en crecimiento y desarrollo sustentable para todos los hijos de esta tierra.