Labores preventivas contra incendios forestales se priorizarán

Aproximadamente 27 mil hectáreas de terrenos fueron arrasadas en Ñuble por los incendios forestales de enero pasado. El siniestro afectó en diferente nivel de gravedad a comunidades rurales de seis ciudades de la región y las mantuvo en estado de emergencia por casi un mes. A las vastas zonas agrícolas y forestales que alcanzaron las lenguas de fuego se les suman las 70 propiedades, entre viviendas y galpones, que sufrieron algún tipo de impacto producto del siniestro.

Tras la catástrofe, las autoridades locales y vecinos de los territorios dañados concluyeron sobre la necesidad de reforzar el trabajo preventivo de cara a eventos futuros. Coordinación Para efectos estadísticos, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) inicia oficialmente la temporada de incendios en octubre de todos los años. En ese contexto, la repartición pública en Ñuble ya comenzó los trabajos de coordinación con las municipalidades de la región más propensas a ser golpeadas por estos incidentes.

El jefe de Conaf Ñuble, Francisco Castillo, reveló que si bien preocupa a la corporación la amenaza latente por los incendios que les pudiera afectar a las 21 comunas, explicó que son ocho las que exigen más atención y que, por ende, serán donde se priorizará las labores de prevención: Portezuelo, Trehuaco, Quirihue, Coelemu, Ninhue, Chillán, Chillán Viejo y Bulnes.

En el caso de las cinco comunas de la provincia del Itata, el funcionario de gobierno señaló que se las identificó como las de mayor vulnerabilidad, dado la alta y cercana presencia de bosques para la industria forestal y cultivos nativos, de la zonas residenciales. Por su parte en la intercomuna y Bulnes, se caracteriza por ser la zona con mayor ocurrencia de este tipo de siniestros en todo Ñuble. De hecho Francisco Castillo agregó que, según cálculos oficiales, solo en este sector se concentra el 60% de la cantidad de incendios que se producen  todos los años.

“Son dos programas distintos los que estamos manejando actualmente, orientado para cada una de esas zonas. Se trata de trabajos especiales que se basa en labores preventivas para evitar daños”, sostuvo.

Francisco Castillo aclaró que la labor se realizará mediante estrategias como la fiscalización forestal (evaluando la que las empresas y dueños de cultivos cumplan con la acciones de previsión estipulado en sus planes de manejo de los terrenos colindantes a las poblaciones), el manejo de incendios, la educación ciudadana y la intervención del gobierno en cuanto a la construcción de cortafuegos.

“Hay que estar preparados para tratar de reducir la ocurrencia, pero si se da el caso de que se genere algún evento, la idea es tener definido lo que se debe hacer para controlar oportunamente el fuego y evitar mayores daños. Respecto a la coordinación con los habitantes de esas zonas más propensas, se han formado brigadas socio-técnicas con asistentes sociales, sociólogos, antropólogos y personal técnico de incendios para trabajar con las comunidades, que son las que conocen bien sus sectores y determinar cuáles son las causalidades de ocurrencia de incendios”, indicó.

Gestiones

El gobernador de Ñuble, Álvaro Miguieles, destacó que las coordinaciones en la zona han empezado desde hace algunas semanas, aunque admitió que aún hay algunas acciones que deben concluirse.

“El trabajo está muy adelantado, en el sentido que la Corporación Nacional Forestal ha sido mandatada para identificar todas las zonas susceptibles de sufrir emergencias, lo que ya está finalizado(...) y ahora  se está trabajando con las comunidades que viven en ellas, porque los vecinos deben saber cómo enfrentar este tipo de desastres”, precisó.

La autoridad añadió que las empresas eléctricas deberán entregar su diagnóstico y plan de trabajo referido al raleo y podas que deberán ejecutar en lugares por donde están tendidos los cables conductores de electricidad.

Preocupación

De acuerdo al jefe de emergencias de Portezuelo, Rodrigo Riffo, la ocurrencia de incendios forestales es el mayor riesgo de desastre natural que tienen en la comuna, en donde al menos 2.000 personas viven en las áreas rurales identificadas como de alta vulnerabilidad. El funcionario edil comentó que actualmente se está trabajando junto a Arauco en un taller focalizado en algunos sectores y al mismo tiempo se está consiguiendo el compromiso de la empresa, de los vecinos y de la municipalidad para coordinar labores futuras de prevención.

Por su parte el alcalde de la comuna, René Schuffeneger, admitió que en relación a las labores con Conaf están un poco más retrasados a diferencia de las otras comunas prioritarias del Itata. “Entiendo que los trabajos ya empezaron en las otras cuatro y Portezuelo está un poco rezagado porque después de los incendios de enero se hizo cortafuegos y socialización con la comunidad”, mencionó el jefe edil.