Club local organizó el primer curso de disparo para defensa personal

Hace exactos 15 días  una balacera en dos poblaciones de San Carlos causó impacto entre los vecinos de esa ciudad, quienes manifestaron, ya sin tapujos, que la ciudad en la noche les parecía peligrosa y el alcalde de la comuna, Hugo Gebríe, anunció que convocaría a una reunión de seguridad comunal de urgencia. En Bulnes, la semana antepasada, una menor de 13 años debió ser trasladada hasta el Hospital Herminda Martín de Chillán, luego de recibir un proyectil en su estómago, cuando estaba terminando su jornada escolar. Si bien la Fiscalía ordenó hacer un peritaje del proyectil, al parecer este sería un balín utilizado para la construcción, disparado por un alumno de 17 años.

Ambas situaciones cristalizan a la perfección el contraste del debate respecto al tener o no armas en manos de particulares. Para Carabineros el ideal es que la población se desarme, precisamente por los accidentes que estas pueden generar, mientras suben las voces que abogan por contar con un arma para defenderse. El reflejo del fenómeno que apunta a que la segunda opción comienza a tomar una incipiente fuerza en la capital de Ñuble, brilla en las estadísticas del OS10  de Carabineros, que demuestra que mientras la campaña Entrega Tu Arma derivó con 103 unidades devueltas en 2016, este año apenas se han entregado 82.

Para completar la radiografía local, hay que decir que Chillán presenta una tasa de 57,8 armas por cada 1.000 habitantes (cerca de un 6% de los chillanejos tiene una), lo que ubica a la capital regional en el lugar número 11 de las ciudades con más de 100.000 habitantes con más armas per cápita en el país. Por eso no es de extrañar, entonces, que ayer se haya desarrollado el primer curso de utilización del arma de fuego para defensa personal y tenencia responsable de armas, orientado a particulares y exponentes del tiro deportivo.

Jaime Soto, presidente del club de tiro Molon Labé, organizador del evento, plantea que “todos tenemos derecho a defendernos, ya sea con un martillo, con un palo o con un arma, pero lo importante es que si vas a comprar un arma es un acto de responsabilidad aprender a usarla y a conocer los resguardos fundamentales para su tenencia responsable, y a esa dirección es la que apuntamos”. Para Soto, “como máximo, un 5% de las personas que se han comprado un arma para la defensa personal sabe cómo usarla, y eso se desprende de la cantidad de armas inscritas versus las personas que se han registrado en los clubes de tiro”.

“El delincuente practica”

Buenas noticias en San Carlos.  El mayor Leonardo Fernández, jefe de la Primera Comisaría de Carabineros de esa comuna, afirmó que “el viernes en la madrugada se logró la detención de dos de las personas involucradas en los tiroteos que ocurrieron tanto en la Población 11 de Septiembre, como en la Villa  Las Américas. Se trata de dos personas que pasaron a control de detención como imputados por el delito de porte ilegal de armas”. Añadió que “en la detención se incautaron dos armas, un revólver calibre 22 y una Smith&Wesson calibre 38”.

El mayor, como representante de Carabineros, persiste en que “lo mejor es entregar las armas y dejar que sea carabineros o la PDI quien las use, por la experiencia personal y mi trayectoria como carabinero podría contar horas de casos en que se ha debido lamentar accidentes, muchos de ellos con niños involucrados, o asaltos en que los delincuentes se terminan apoderando del arma”.

Es precisamente el argumento que apunta a que la delincuencia se arma a través de las que encuentra en los robos, otro de los elementos de controversia entre los que defienden la tenencia y los que abogan por el desarme. “Creo que la mitad de las armas que hay en Chile son ilegales”, plantea Jaime Soto, quien completa la idea diciendo que “se sabe que hay muchas que llegan de contrabando y lo cierto es que llegan de todos lados”.

Aún más críptico, asegura  que “en algunas poblaciones en Santiago se ha encontrado polígonos clandestinos, es decir el delincuente sí se prepara, el delincuente sí practica disparos”. En este punto el instructor de disparo, Marcelo Suárez, con cursos en Israel, Perú, Argentina y en Colombia, plantea que “cuando uno tiene mirada crítica, es capaz de darse cuenta quién sabe disparar y quién la usa para la pura foto. En los noticieros he visto esos payasos que no las saben ni tomar, pero sí he quedado preocupado porque he visto a personas con la postura corporal y formas de apuntar que se aprenden solo con instrucción”.

Es en este punto en que Suárez critica un aspecto de la legislación vigente y que dice que “la cantidad máxima de tiros que se permite a un particular poder comprar es de 100 al año. Con esa cantidad de tiros es imposible practicar, porque las ocupas un fin de semana y luego debes esperar un año para poder comprarlos”. El instructor apunta que en países como Canadá, incluso “hay más armas que en Estados Unidos, pero allá la cultura al respecto es mucho mayor. Acá las restricciones son muchas, pero el delincuente las consigue con facilidad. Acá, por ejemplo yo no acepto alumnos con antecedentes penales y además exijo un examen sicológico antes de aceptar una inscripción”.

Uno de los asistentes al seminario fue el abogado Jaime Carrasco, quien si bien tiene experiencia en tiro deportivo, cuenta que tomó el curso “porque creo que no se saca nada con tener derecho a la vida si no te permiten defenderla”. Para el abogado, “en vez de entregar tu arma, que es cara, a veces verdaderas obras maestras de fabricación que no tienes por qué ir a botar, sí considero que se deben entregar las ilegales, las no regularizadas, pero por sobre todo, en vez de tener tantas restricciones, la invitación es a fomentar los cursos para usarlas y la tenencia segura y responsable”.

Por contraparte, el mayor Fernández asegura que “esto no es como manejar un auto, con el que puedes atropellar a alguien y matarlo sin que haya sido tu intención hacerlo. En cambio un arma la compras para disparar. Por lo demás, carabineros  recibe como mínimo un año de instrucción para tiro, no se puede pretender hacer un curso de un mes para lograrlo, hay que tener cuidado”,.