Socializan con médicos parte del diseño del nuevo hospital

Hacer que el nuevo hospital que se prevé construir en Chillán no solo se destaque por su moderna arquitectura, es la preocupación del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ).

La idea de la repartición pública, que es responsable del millonario proyecto, es que la disposición de los ambientes sea lo más funcional posible para los profesionales médicos y funcionarios que a diario deberán prestar sus servicios a las miles de personas que se estima debieran llegar hasta el nosocomio en busca de atención.

Si bien recién el pasado miércoles 20 de septiembre se firmó el contrato de diseño y construcción del edificio, desde semanas antes ya se viene socializando el tema con el personal que trabaja en el Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) de Chillán, según explica el jefe del SSÑ, Iván Paul.

“Desde hace mucho tiempo se tenía adelantado un anteproyecto, por lo tanto, está definido los metros cuadrados, el número de camas, los servicios básicos y otras características como por ejemplo, que será un edificio amigable con el medio ambiente. Estamos haciendo una labor muy acuciosa con los profesionales y personal que va a ocupar este hospital, que ahora están en el Herminda Martín, a quienes se les está recogiendo su opinión. Se está yendo servicio por servicio para ver qué adaptaciones se podrían hacer, de manera que esta estructura quede lo más funcional posible para que se les haga más fácil a los que trabajarán en él, además, para los que van a ser atendidos”, comenta.

Iván Paul recalca que no se pueden hacer modificaciones a la arquitectura tal y como se ha hecho pública en maquetas, no obstante, sostiene que la política de acercamiento del proyecto a los funcionarios llamados a ser parte del nuevo centro asistencial busca mejorar los flujos en las prestaciones que harán, por ejemplo, en zonas como la Unidad de Emergencia.

Modernidad
Un total de 530 camas, salas de hospitalización de 64 metros cuadrados con cuatro camas cada una, 99 box de atención ambulatoria, 17 clínicas odontológicas y 14 pabellones, son los ambientes que contará el hospital de la Región de Ñuble.

De 102 a 268 aumentarán las camas de cuidados agudos (un 63% más); también se tiene proyectado un auditorio para 300 personas y un helipuerto.

El aumento en el número de camas críticas, destaca el director del SSÑ, no tan solo fortalecerá a Chillán, sino a toda la región y al país, que a través de este desarrollo, potencia una de las áreas más sensibles de la medicina, como es contar con mayor capacidad resolutiva y de atención de los pacientes más graves.

“El nuevo hospital también plantea un modelo con especial énfasis en la atención ambulatoria, fortaleciendo esta estrategia en áreas como la cirugía mayor, que permite resolver patologías quirúrgicas en menor tiempo, disminuyendo el número de días camas por procedimiento y disponiendo así de éstas para casos más complejos, y sobre todo, aportando a la resolución de  problemas de salud de forma más oportuna y expedita para nuestros usuarios”, reitera.

Camino difícil
Si se toma en cuenta el fallido proceso de licitación anterior que partió en mayo del 2015 y que fue declarado desierto en noviembre pasado luego que la Contraloría General de la República detectó fallas en el concurso público, en rigor tomó dos años y cuatro meses para que se conociera y eligiera a la firma que se encargará de los trabajos del millonario proyecto.

Recién el último miércoles el SSÑ e Inso Chile firmaron el contrato de adjudicación de las obras en dependencias de la repartición pública de salud y selló un proceso que, en su camino, ha tenido que sortear un importante obstáculo legal antes de definirse.

Un mes se retrasó la elección y confirmación de la ganadora, a consecuencia del recurso de ilegalidad que presentó la empresa italiana Astaldi al Tribunal de Contratación Pública por la adjudicación de la licitación del Nuevo Hospital de Ñuble a la firma Inso Chile S.A., en segundo llamado. 

Astaldi, la firma que alegó, fue la empresa que se adjudicó la construcción y diseño del centro asistencial en el primer llamado a concurso que finalmente fuera declarado inválido por el órgano contralor y obligó al Tribunal a suspender temporalmente el proceso mientras se revisaba la impugnación.

Solo después del levantamiento de la suspensión, el SSÑ e Inso Chile pudieron firmar el contrato; no obstante, la empresa de capitales italianos aún mantiene el litigio.

De hecho, hace unos días presentó un nuevo recurso legal con el que le pidió al Tribunal de Contrataciones Públicas la reposición de la suspensión; sin embargo, de acuerdo a la información entregada por el SSÑ, el órgano de justicia  rechazó el pedido.

El funcionario público del SSÑ admite que el proceso de licitación se extendió más de lo que tenían previsto, pero enfatiza que estas mega obras suelen tener este tipo de inconvenientes previos antes de iniciar su construcción.

“Tuve la esperanza que fuera más corto, pero no fue así; obviamente tomó el tiempo que era necesario, que fue más del que hubiésemos querido(...) quisiera que esto avance más rápido y ojalá el hospital ya estuviera en construcción, pero se tiene que cumplir con todos estos mecanismos que el propio Estado ofrece para que todo se haga con transparencia”, enfatiza.