Frida Sofía: esperanza que se desvaneció de súbito

Frente a la tragedia del terremoto del 19 de septiembre pasado, los mexicanos se aferraron durante dos días a una esperanza que nadie supo cómo surgió: Frida Sofía, una niña que entre los escombros esperaba agónica a ser rescatada, pero que en realidad nunca existió.

Tras el violento sismo que causó 286 muertos, cientos de voluntarios se volcaron al derrumbado Colegio Enrique Rébsamen, en Ciudad de México, para levantar a mano montañas de cemento y varillas.

Y de pronto, uno de los voluntarios dijo que había escuchado la voz de una niña que decía llamarse Frida Sofía.

Así nació la leyenda que como noticia le dio la vuelta al mundo.

A partir de ese momento, la fábula Frida Sofía cobró una fuerza que solo tiene parangón en la leyenda de Monchito, el supuesto niño que gritaba desde el fondo de los escombros de su casa derrumbada en el terremoto del 19 de septiembre de 1985, pero que tampoco existió.

Y los detalles, aunque algunos contradictorios, le dieron más empuje a esta historia.

Se dijo que Frida Sofía había sobrevivido porque se refugió bajo la mesa de hormigón de la cocina de la directora del colegio que vivía allí. Incluso se aseguró que se comunicaba con el exterior y que había dicho “estoy muy cansada”. 

Pero la frágil esperanza comenzó a resquebrajarse con el duro golpe de un dato: en las listas de alumnos de la escuela había Sofías y Fridas, pero ninguna Frida Sofía.

Tampoco se vio a familiares que esperasen por ella en los alrededores.

Finalmente, la Marina, cuerpo a cargo de los rescates, puso fin a las especulaciones.

“Tenemos la seguridad de que todos los niños o desgraciadamente fallecieron o están en los hospitales o están a salvo en sus casas”, declaró Angel Sarmiento, subsecretario de la Marina.

Frida Sofía “no fue realidad”, enfatizó Sarmiento, aniquilando la ilusión a la que los mexicanos se abrazaron en medio de la tragedia.