Licitan plan con el que se gestionará la Reserva de la Biósfera

En noviembre próximo se adjudicaría su elaboración y a fines de año comenzaría la labor en terreno Trabajo con los poblados de las seis comunas de Ñuble inmersas en el patrimonio natural será clave, según el GORE Bío Bío, encargado de la iniciativa

Poco más de seis años después de que el corredor biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja fuera declarado Reserva Mundial de la Biósfera por la Unesco, finalmente su preservación y adecuada administración interna quedará definida en un documento especial.

El Comité Ejecutivo regional creado especialmente para velar por el ecosistema, comenzó el último miércoles el proceso de licitación del plan de gestión de la reserva, el cual busca conservar, promover y explotar de manera sustentable el territorio que abarca 565 mil hectáreas ricas en flora y fauna.

Tras la adjudicación del proyecto y la firma del contrato, que sería en noviembre próximo, la empresa o consultora a cargo tendrá nueve meses para cumplir con la recolección de antecedentes que permitan concretar el importante texto de gestión del patrimonio natural que se extiende por seis comunas de la Región de Ñuble (San Fabián de Alico, Coihueco, Pinto, El Carmen, Pemuco y Yungay) y dos de la Región del Bío Bío (Antuco y Tucapel), según explicó el profesional de la División de Planificación y Desarrollo Regional del Bío Bío a cargo de la iniciativa, Pablo San Martín.

En rigor, en el segundo semestre del año 2018 el patrimonio natural podría contar con su esperado plan de gestión, siete años después de recibir el título internacional con el que se le catalogó como un lugar necesario de preservar.

Hacer realidad la hoja de ruta significará una inversión de poco más de $63 millones, dinero que fue solicitado por el equipo especial de trabajo mediante un proyecto presentado al Gobierno Regional (GORE) del Bío Bío, recursos que fueron confirmados hace un año

Hoja de ruta
De acuerdo a la justificación planteada por el Comité Ejecutivo de la reserva, del porqué es necesario un texto de gestión, indica que el capital ambiental y cultural del territorio consiste principalmente en la conservación de altos niveles de biodiversidad, en la producción de agua, ser hábitat del huemul, contar con las últimas masas importantes de bosque nativo de las regiones XVI y VIII, tener paisaje de montaña y preservar los últimos vestigios de la cultura arriera transfronteriza, los cuales deberían ser puestos al servicio del bienestar de la población residente y usuaria, bajo cánones de sustentabilidad.

Ante esto, añade el grupo de trabajo intersectorial, su aprovechamiento debe producir beneficios a la población más vulnerable, cumpliendo con la condición que esta acción sea hecha de manera conservativa, apuntando a que las próximas generaciones también aprovechen este capital ambiental y cultural.

En definitiva, se espera que la Reserva de la Biósfera sea un territorio demostrativo de sustentabilidad a través de una combinación específica de servicios del ecosistema para cada lugar, que posibiliten el bienestar mediombiental, económico y social de las comunidades residentes e interesadas.

No hacer parte a la comunidad de este trabajo, indica el diagnóstico del Comité Ejecutivo integrado por 27 representantes ministeriales y municipales, es probable que siga predominando un alto nivel de incertidumbre relacionado con la economía, las relaciones comunitarias, los riesgos, la subdivisión predial y otros.

Relevancia
Pablo San Martín, quien ocupa el puesto de secretario del Comité Ejecutivo, recalca que el plan deberá contar con un diagnóstico actualizado del territorio, con el cual se obtendrá información útil para identificar problemas de sostenibilidad y recursos que se necesitan movilizar para enfrentarlos.

La relevancia de esto, precisó el funcionario del GORE, es que será la misma comunidad la que ayudará a construir el diagnóstico con los talleres que se prevén realizar.

“Se hará un levantamiento fundamentalmente con las comunidades del territorio de la reserva y a partir de allí se irán perfeccionando y filtrando las propuestas; esto se irá trabajando después con funcionarios públicos y alcaldes para llegar finalmente a una propuesta al Consejo de Gestión (...) Nos interesa que se pueda realizar un buen trabajo y que las personas que viven, trabajan o visitan la reserva estén informadas y participen de este proceso; creo que esta es una gran oportunidad para que todos se informen y eduquen sobre la reserva”, recalcó.

El secretario regional del Ministerio de Medio Ambiente del Bío Bío, Richard Vargas, destacó el inicio del proceso de licitación del plan de gestión y añadió que las autoridades ñublensinas tendrán el reto importante de manejar y aplicar las disposiciones del documento.

“Para un territorio que cubre el 35% de toda la Región de Ñuble debe ser un hito relevante, fundamentalmente para las comunas cordilleranas desde San Fabián de Alico hasta Yungay. En este contexto, la vocación es generar un turismo ecológico y ambiental en el territorio, de ahí la necesidad de protegerla como una reserva mundial para que se sostenga en el tiempo. Será un reto para las autoridades de la Región de Ñuble poder implementar y ejecutar el plan de gestión”, mencionó el funcionario.