Se renuevan los planes que regulan la capital regional

Enmendado el rumbo del Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco) de Chillán, luego que la municipalidad advirtiera algunas anomalías por parte del equipo de la Universidad del Bío-Bío (UBB) Campus Concepción a cargo del proceso -tras adjudicarse la licitación en marzo pasado-, el instrumento de planificación parece estar más cerca de convertirse en la carta de navegación que tendrá la capital regional en los próximos seis años. 

A ello se suman modificaciones que la Secpla estudia realizar al Plan Regulador Comunal en lo referido a la altura máxima de las construcciones, y otros aspectos que se analizan a nueve meses que fuera aprobado. Con todo, era un hecho que al poco de tiempo de entrar en vigencia, se realizarían ajustes. 

No obstante, el espíritu de  esas adecuaciones responde a optimizar las normativas que regulan la creciente expansión urbana de Chillán, así como las contenidas en los otros planes que también fijan la mirada en el nuevo estatus que el territorio tiene desde el 5 de septiembre pasado, con la publicación en el Diario Oficial de la Ley 21.033 que crea la Región de Ñuble. 

Por ello hay algunas actualizaciones que están en marcha y que buscan precisamente renovar la fisonomía de algunos planes que por distintos motivos no han logrado desarrollar proyectos que inicialmente planificaron. 

Pladetur 

Es el caso del Plan de Desarrollo Turístico (Pladetur) lanzado en septiembre de 2012. A cinco años de ello, Jeanette Oëhrens, encargada de la Oficina de Gestión Turística Municipal, admite que ese  plan está obsoleto. 

“Dentro de todas las iniciativas hay muchas que no se han podido cumplir, no por un asunto de voluntad, sino que de priorización de otras necesidades”, afirma Oëhrens. Por ello, agrega, en el nuevo Pladetur (inserto en el Pladeco) se busca incorporar algunos puntos “que son muy interesantes”. 

Entre ellos, la concreción de un antiguo anhelo relacionado con la logística y promoción de los atractivos turísticos urbanos al interior de Chillán: instalación de señalética en los accesos a la ciudad. 

“Hablamos de señalética turística, muy distinta a la de carretera. Eso no ha sido priorizado y la idea es que ahora sí se concrete. El objetivo es que al llegar a nuestra ciudad exista un plano y gigantografía que permita visibilizar los puntos de atracción. Si no contamos con esa señalética, todo lo otro queda un poco en el aire”,  dice la encargada de turismo edilicio. 

Otra de las aristas que será necesario incorporar dice relación con la promoción de las fiestas costumbristas, bajo los parámetros recomendados por la Organización Mundial de Turismo (OMT). 

“Se sugiere explotar con mayor fuerza aquellas fiestas,  porque eso atrae a muchos visitantes. Como nueva capital regional la idea es fortalecer todas las áreas de la gastronomía, artesanía, y el turismo sustentable. Esta planificación es hacer crecer esta ciudad como destino principal. Al separarnos de Concepción, nos quedamos con el principal atractivo turístico que tenía la región madre: la montaña de Las Trancas. Ese es el polo que hay que seguir desarrollando, además de la costa y el turismo rural”, precisa Oëhrens. 

Plan de áreas verdes

Otra de las planificaciones que están en desarrollo en la urbe es la apuesta de aumentar la cantidad de áreas verdes, inserta en el plan que regula esa materia en la corporación edilicia. 

De esta forma, el municipio está cerca de concretar una nueva licitación que empezará a regir desde el 15 de diciembre de este año. 

“Se ampliarán a más de 500 mil m2 de superficie (hoy son 350 mil aproximadamente) las áreas verdes. Los guarismos son claros y el alcalde Sergio Zarzar, consciente de que faltan metros de área verde por persona, ha impulsado la creación de más lugares para la recreación y el ornato de la ciudad”, puntualizan desde el municipio. 

Eso sí, se prevé un incremento de los costos financieros asociados a la mantención, situación ya asumida por el Concejo Municipal. A ello se suma la intervención en plazas y plazoletas de toda la ciudad, con instalación de nuevas luminarias y áreas verdes, “un golpe visual que mejorará el aspecto de todos los barrios”, aseguran. 

Plan de Residuos y Cultura

La municipalidad también renovará su Plan de Residuos. Eso sí, no entregan mayores detalles, advirtiendo que “toda la información relacionada que emane durante este año desde la empresa Dimensión será canalizada en una estrategia aplicable en 2018”. 

Respecto al Plan de Cultura, este igualmente tiene que incluirse en el Pladeco. Esta planificación tiene vigencia hasta el año 2020 y sus lineamientos consideran participación ciudadana, aporte municipal, infraestructura, apoyo de talentos, además de difusión.

“En resumen el Plan de Desarrollo Comunal  contemplará todas las esferas de interés municipal e incorporará temas relevantes y contingentes como el reciclaje y otros”, detallaron desde el municipio.