Parque Ramadero de Chillán hace positivo balance

“Mejor que el año pasado”, es la respuesta que entregan los ramaderos del recinto ubicado en Avenida Brasil 1008, en la esquina con Cocharcas.

A días de iniciado el funcionamiento, las dos fondas, cinco fragmentarias, ocho stands y tres locales de juegos ubicados en el recinto exhibe números azules.

Virginia González, dueña de la fonda La Criolla y presidenta de la Agrupación de Tradiciones Criollas, manifestó:  “Nosotros pensamos que iba a estar malito, pero ha sido lo contrario, ha estado buen. Mi gente me ha buscado, me ha seguido y me ha ido bien”.

“Anoche tenía llenito y la gente me buscó”, reconoció la empresaria. “Es la música por lo que a la gente le gusta venir. Un muy buen DJ, desde que empecé he estado con él, el entiende a la juventud y la música que prefiere”, admitió.

Amplio y seguro

Frente a las fondas se encuentran las fritanguerías o cocinerías, donde se pueden encontrar comidas y bebidas populares como las empanadas y anticuchos, chicha y terremotos.

Ricardo Vega, de la Cocinería La Rosita, expresó el balance que ha sacado en dos días de funcionamiento. “Por el lugar estamos muy contentos, porque ha sido bien amplio. Mejor que el año pasado. La entrada por el costado de Cocharcas fue muy buena, la iluminación led, estamos muy agradecidos del alcalde y hasta aquí coordinando bien con las autoridades policiales”, precisó el comerciante.

“En cuanto a cómo nos ha ido yo creo que ha sido un año bueno, mejor que el año pasado y estamos recién en la mitad. Hemos tenido buenos resultados, ha venido mucho público”, describió.

“El fuerte de nosotros es la empanada frita, el mote con huesillos; las cazuelas, muy bien vendidas las cazuelas de vacuno, de ave y la carne mechada con papas mayo. Aparte de los tragos, los terremotos, la chicha, el pipeño”, mencionó.

Segundo Contreras, quien visitó con su familia el recinto, recordó sus tiempos de ramadero. “Antiguamente había más ramadas, eran diferentes a las de ahora, no eran techadas pero eran con ramitas. Las ramadas son pocas pero están bonitas, bien elegantes. Se perdió el entusiasmo, la gente ya no viene como antes, no sé que pasa, antes habían 58 ramadas, ahora son poquitas”, comentó.