El gran desafío de Lorena Vera: dejar andando la nueva región

Si bien la recientemente nombrada delegada presidencial para la instalación de la Región de Ñuble, Lorena Vera, ya está trabajando en el tema -es más, viajó hace unos días a Santiago para reunirse con el subsecretario de Desarrrollo Regional, Ricardo Cifuentes-,  su labor oficial partirá una vez publicada la ley en el Diario Oficial, lo que debiera ocurrir dentro de los próximos días.

Mientras, ya hay algunas luces respecto de cómo será su labor. Es más, parte de su equipo ya estaría conformándose, siendo el actual jefe de la División de Desarrollo Regional de la Subdere, Rodrigo Suazo (PPD), el encargado de asumir la coordinación técnica del proceso de instalación. No más de cinco o seis personas integrarían el equipo directo de Lorena Vera, cargos que serán provistos vía reasignaciones de personal tanto de la Subdere, como del actual Gobierno Regional del Bío Bío, con injerencia de los partidos políticos.

Para esta etapa no hay recursos extra, y según ha trascendido, se quiere conformar un grupo de bajo perfil, cuya experiencia técnica esté más radicada en cada ministerio, de manera que en caso de haber un cambio de color político en el próximo Gobierno, no se vea perjudicado el trabajo de instalación por un posible “descabezamiento” de sus funcionarios.

Tareas de la delegada

De acuerdo a la ley y a la experiencia vivida en 2007 por las regiones de Arica y Parinacota y Los Ríos, la delegada presidencial Lorena Vera apoyará la instalación de la nueva Región de Ñuble coordinando la acción de los ministerios y servicios públicos para la localización de las Secretarías Regionales Ministeriales (Seremis), y Direcciones Regionales y Provinciales que sean necesarias.

Deberá también proveer información al Ministerio del Interior, a través de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) sobre el avance del proceso de habilitación de la infraestructura requerida para el funcionamiento de los órganos regionales. Asimismo, coordinará los trabajos de elaboración de instrumentos estratégicos de planificación y apoyará el proceso presupuestario regional que incidirá en la nueva región.

Otra de sus labores será relacionarse con los parlamentarios y alcaldes del nuevo territorio, con las autoridades de la región de origen (Bío Bío), y prever la existencia de conflictos, anticipando soluciones para información y resolución de las autoridades pertinentes.

Transversalidad

Una de las principales peticiones del mundo político, tanto oficialista como de oposición previo a la designación de Vera, fue que el trabajo del delegado fuera realizado de manera transversal, punto que la propia funcionaria reafirmó tras su nombramiento.

“No sabemos qué ocurrirá en marzo, si cambiará el color político del Gobierno. Sin embargo, la tarea del delegado tiene como misión la transversalidad, el trabajo, la capacidad de diálogo, y creo sentirme plenamente preparada para desarrollar esa misión. No sabemos qué escenario tendremos, pero el compromiso con esta misión lo asumo desde ahora, con transversalidad, con todos y todas, para que quede una tarea bien hecha, independiente del tiempo durante el cual la encabece. Deben destacarse los perfiles técnicos y lo que se desarrolla actualmente en el Gobierno del Bío Bío a la hora de elegir a quienes me acompañen. Me interesa mucho calmar las ansias, porque a veces instalar un región no es algo tan visible, es un proceso más bien administrativo, y lo que espero, es poder comunicar permanentemente lo que estamos generando para tener éxito en esta tarea”, dijo Lorena Vera apenas asumió.

Nombramientos

Si bien el proceso vivido en 2007 por las regiones de Los Ríos y Arica y Parinacota fue distinto, pues solo se contó con seis meses para instalar el nuevo territorio, la fórmula adoptada para nombrar a autoridades y funcionarios será muy parecida en el caso de Ñuble, con algunos ajustes según sea el caso. Aproximadamente en septiembre de 2018 debieran estar nombrados el intendente(a), los tres gobernadores, los secretarios regionales ministeriales (seremis) y los jefes de División del Gobierno Regional. 

En el caso de la Región de Arica (que partió al mismo tiempo que Los Ríos, en octubre de 2007), hubo algunas críticas del ex delegado para la instalación, Luis Cornejo, pues al poco tiempo que se le dio para preparar el arribo de los diferentes servicios (solo seis meses), hubo diferencias en el nivel político a la hora de designar a las primeras autoridades (seremis, principalmente), lo que hizo que la nueva región partiera sin todas sus autoridades en ejercicio.

Para la selección de los seremis, el intendente(a) propondrá una terna al ministro del ramo, y de común acuerdo seleccionarán a las autoridades. Antes de la fecha en que se constituya la región (septiembre de 2018), los decretos deben estar tramitados y sancionados por Contraloría. Los jefes de División del Gobierno Regional se escogerán mediante selección curricular por concurso público, el cual debe concluir un mes antes de la fecha de constitución de la región (fines de agosto de 2018).

Un equipo de profesionales encargado del proceso de instalación y profesionales de las divisiones de Desarrollo Regional y de Administración y Finanzas de la Subdere evaluará los currículum y presentará una quina de candidatos a las nuevas autoridades regionales para la selección final. Para seleccionar a la planta del Gobierno Regional (GORE), se llamará a concurso un mes después de instalada la región (octubre de 2018).  Para este proceso se elaborarán perfiles que describan las funciones generales y específicas de cada cargo, y se dará amplia difusión pública a los concursos.

En cuanto a las autoridades de direcciones regionales y provinciales, se realizarán nombramientos tan pronto parta la nueva región (septiembre de 2018). Algunos serán provistos en calidad de suplencia, pues la designación definitiva deberá realizarse a través del Sistema de Alta Dirección Pública; otros, corresponderán a designaciones de confianza que se resolverán en el corto plazo. Paralelamente, antes de la constitución de la región, se podrán llamar a concurso los cargos correspondientes a direcciones regionales que no tienen el rango de director nacional, como por ejemplo, la Dirección de Obras Públicas.

Para completar la dotación de recursos humanos, a partir de la fecha en que se instale la Región de Ñuble (septiembre de 2018), se llenarán los cargos de jefes de Departamento y funcionarios a contrata de ministerios y servicios públicos con representación regional. Respecto de cargos de tercer nivel jerárquico (jefes de Departamento), se realizarán concursos internos en que solo podrán postular funcionarios públicos de planta y quienes se desempeñen a contrata, con al menos tres años continuos de antigüedad en el sector público.

Los restantes cargos se podrán proveer el 2019, de acuerdo a los recursos y las dotaciones de personal autorizados en la ley de Presupuesto. La fórmula para contratación dependerá de las definiciones propias de cada uno de los servicios a los que les autorizaron estas dotaciones.