Control interno limita actos y festejos de la municipalidad

Entidad edilicia tiene que ajustar sus procedimientos internos, lo que afectó a los días del Niño y del Dirigente El Día de la Juventud en la Casa del Deporte fue asumido por el Injuv

Sorpresa generó a nivel local la suspensión de una serie de actividades locales que eran realizadas con gran promoción por la Municipalidad de Chillán, las que sumadas demandaban grandes recursos en su desarrollo.

El gobierno comunal, al igual que muchos otros municipios, comenzó hace unos años a celebrar a los padres, las madres, niños, jóvenes, dirigentes y creó, o se sumó, a fechas relevantes del calendario de festividades nacionales.

Todo iba bien hasta que el año pasado la Contraloría cuestionó la celebración comunal del Día de la Mujer, realizada  en las Termas de Chillán, hasta donde llegó un número limitado y seleccionado de dirigentas locales.

La fiscalización de esa celebración se enmarcó dentro de un plan de controles realizado por la entidad contralora y que tenía como objetivo analizar los gastos municipales en un año sensible como el 2016, que estuvo marcado por las elecciones de alcalde y concejales.

El organismo, respecto del caso de la fiesta en honor a las mujeres, aplicó un dictamen anterior donde ya había advertido sobre la improcedencia de realizar actividades que no tuvieran carácter masivo.

Recientemente y ligado con ello, la entidad regional comenzó un juicio de cuentas contra tres altos personeros municipales por la responsabilidad que les cabe al financiar una serie de celebraciones que aparentemente no se enmarcan dentro de criterios que avale Contraloría para el gasto de dineros públicos, como es el caso de la referida conmemoración.

El contralor municipal, Wenceslao Vásquez, confirmó este jueves que existen actividades conmemorativas que fueron realizadas por la Municipalidad de Chillán y sobre las cuales es necesario analizar sus bases y antecedentes antes de ejecutarlas.

Vásquez es justamente uno de los funcionarios municipales que fue cuestionado por el órgano de control, junto al administrador Ricardo Vallejos y la jefa de Finanzas Susana Baeza, quienes debieran eventualmente devolver más de $10 millones que  corresponden a los dineros invertidos en las actividades cuestionadas.

Vásquez, muy escueto, evitó profundizar en un tema que de alguna manera ha llevado a que el municipio reprograme una serie de actividades que tenía planificadas para el año.

“Respecto de las fiestas, conmemoraciones o celebraciones de determinadas actividades, algunas han tenido que ser reestudiadas, no tanto por el carácter de las fiestas en si mismas, sino que por determinados gastos que no se pueden incurrir”, planteó genéricamente.

Vásquez confirmó que lo que está sucediendo en el municipio chillanejo está ocurriendo en muchas municipalidades, donde igualmente existen cuestionamientos de parte del organismo contralor regional.

Reafirmó asimismo que las eventuales falencias no se refieren a los aspectos “globales de las festividades, sino que a aspectos más bien específicos donde hay que hilar más fino”.

El funcionario, que se encarga del control interno municipal, tiene un rol de primera importancia para dirimir la legalidad de los actos administrativos que se ejecutan al interior del municipio chillanejo y frecuentemente entrega opiniones sobre aspectos normativos.

Obligado a ejercer sus labores de fiscalización, se le adjudican a él los retrasos que ocurrieron en el pasado para el pago de tortas a proveedores externos, lo que se justificaba en que el servicio se habría realizado sin que hubieran cumplido todas las normas internas.

Buen uso de los recursos
El concejal Víctor Sepúlveda planteó que efectivamente existen iniciativas municipales que tenían alto impacto y que no podrán ser ejecutadas,  dada la necesidad de cautelar el buen uso de los recursos municipales.

“Lo que ocurre en la municipalidad es un hecho que se viene dando desde hace mucho tiempo, y se relaciona con cuestionamientos a fiestas comunales donde está en tela de juicio la necesidad de satisfacer una necesidad comunal,  sino que parecen haber temas electorales presentes en ellas”, analizó.

El concejal Camilo Benavente sostuvo que es partidario de que se realicen acciones vinculadas con la diversión y recreación, pero que tienen que ser bien enfocadas y orientadas a toda la comunidad, para que no se presten para malos entendidos.

Agregó que entiende que “Contraloría haya puesto en tela de juicio muchas actividades municipales y fiscales que parecen no tener justificación y en ese sentido hay miles de millones de pesos que están detenidos o de los que existen cuestionamientos en todo el país”.

Benavente recalcó que a partir de este escenario es necesario que la municipalidad defina el calendario de actividades futuras que estaban planificadas y puedan ser modificadas para que cumplan con las normativas de Contraloría, la que exige que las festividades sean para toda la comunidad y no para grupos específicos.

“Entiendo que se pueden celebrar el Día de la Madre en un gran acto ciudadano, pero lo que no se puede hacer es centrarlo en un grupo minoritario agasajado en las Termas, por ejemplo”, comentó.

Benavente planteó además que el jueves pasado fue realizado el Día de La Juventud, el que pudo ser desarrollado solo por iniciativa del Injuv. “La municipalidad tenía un rol importante que jugar, pero no pudo destinar los recursos comprometidos”, agregó.