Contaminación por leña baja un 20 por ciento este año

Casi 45 mil estufas a leña funcionan en la intercomuna, según el catastro de emisiones del Ministerio del Ambiente. Los episodios constatados son los que registran las estaciones de monitoreo.

Un total de 55 episodios críticos por humo de leña se han registrado en la intercomuna en lo que va del presente año, 14 menos que lo constatado hasta igual época del año 2016 (69), según antecedentes entregados por la Secretaría Regional del Ministerio de Medio Ambiente.

El balance de la repartición de Gobierno indica que los días con elevados índices de contaminación por material particulado fino (MP2,5) se redujeron en un 20% este año, siendo las etapas más extremas las que anotaron descensos.

Las estadísticas oficiales, basadas en los indicadores consignados por el monitor Purén, indican que hasta el 14 de agosto último se han vivido 25 Alertas, 21

Preemergencias y nueve Emergencias. Excepto en el primer estado de saturación ambiental, donde se mantuvo el número de jornadas a comparación de la misma época del año 2016, en las dos últimas la disminución fue de 10 y cuatro episodios respectivamente.
Mayo y julio fueron los días que consignaron la mayor cantidad de episodios críticos por humo de leña, con un total de 19 cada uno. 

El quinto mes del presente año sumó nueve Alertas, cinco Preemergencias y cinco Emergencias Ambientales, mientras que en julio se registraron seis estados de Alerta, 11 Preemergencias y dos jornadas extremas asociadas a Emergencias, según la información entregada por la Seremi de Medio Ambiente.

En junio los episodios fueron nueve (tres Alertas, cuatro Preemergencias y dos Emergencias) y en las dos primeras semanas de agosto alcanzaron los ocho (siete Alertas y una  Preemergencia).

Factores que influyen
El secretario regional del Ministerio de Medio Ambiente, Richard Vargas, admitió que las precipitaciones caídas este año han sido determinantes para tener un ambiente respirable más benigno.

No obstante, el funcionario explicó que las restricciones al consumo de leña en el contexto del programa de Gestión de Episodios Críticos del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA), también han ayudado a que la comunidad se comprometa en evitar las emisiones excesivas.

“Si fuera solo el clima, tuviéramos la ocurrencia de todos los episodios críticos más graves. Hoy nos damos cuenta que las Alertas son las mismas que el año pasado, que es algo que podríamos atribuir a las lluvias, pero lo que resulta determinante es que la contaminación no se disparó e incluso disminuimos los días más complicados como son las Preemergencias y Emergencias; evitamos el ascenso de la curva de saturación gracias a que la comunidad estuvo al tanto de las condiciones que se anunciaban con el sistema predictivo”, comentó.

Richard Vargas destacó los resultados obtenidos en los registros analizados hasta el pasado 14 de agosto ya que, remarcó, las condiciones climatológicas están demostrando que la temporada otoño-invierno 2017 ha sido una de las más frías de los últimos años en Chillán-Chillán Viejo.

La autoridad regional admitió que el programa de recambio de estufas emprendido por su despacho como política ambiental del PDA ha sido poco relevante, por lo que atribuyó a los habitantes locales como una pieza importante en la reducción de la saturación por MP2,5.

“La ciudadanía resiste incluso el frío y ha tomado una cultura de desarrollar las medidas preventivas y ha buscado otros medios de calefacción(...) A todo esto hay que añadir que nosotros seguimos con la educación en las aulas y mantenemos una activa educación que creemos tiene que dar resultados; pero esto no quita en lo absoluto que tenemos que seguir trabajando con esfuerzo para fortalecer el programa de recambio de calefactores y el de aislación térmica del Ministerio de Vivienda”, detalló el seremi del Medio Ambiente.