Medidas estructurales del PDA llevan un 1,43 por ciento de avance

Reducir un 59% la contaminación por humo de leña, es la propuesta del Plan de Descontaminación. Las estaciones Purén e INIA son las que miden la contaminación intercomunal.

Solo un 1,43% de avance efectivo llevan en promedio  los programas de aislación térmica de viviendas y recambio de estufas, políticas preventivas consignadas en el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) de Chillán y Chillán Viejo.

Según se desprende de la información oficial entregada por las reparticiones públicas encargadas de gestionar las iniciativas, en su segundo año de vigencia el texto ambiental, con el que se busca disminuir un 59% la polución por humo de leña, se ha topado con inconvenientes técnicos y económicos que han relentizado su desarrollo.

Aislación en deuda
El PDA local promete intervenir al menos 20.000 viviendas en la intercomuna e incorporarles un adecuado sistema de aislación térmica que las convierta en casas  eficientes en el consumo de calefacción.

Si bien la meta está orientada para ser cumplida en una década, en el año dos de implementación la medida solo presenta una concreción física del 1,72%.

De acuerdo a las cifras entregadas por el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) Ñuble, hasta la fecha se han terminado de incorporar el sistema en 344 casas, correspondiente al 30% de los 1.149 subsidios entregados en el contexto de los llamados a postulación del año 2016.

Desde la repartición pública explicaron que actualmente tienen entregados en su totalidad los certificados de beneficiarios, por lo que aclararon que los proyectos restantes se encuentran caminando en su normal proceso de ejecución.

“Del total de subsidios, se entregaron 853 certificados hace unos tres meses, por ese motivo existe menor porcentaje de obras a la fecha”, añadieron desde la oficina de Comunicaciones de la dependencia de gobierno.

A esto se suma el masivo problema presentado en el proceso de concurso público 2017, el cual dejó sin opciones de participación a las dos terceras partes de los interesados.

Serviu Ñuble recalcó que en el transcurso de este año han ingresado 61 proyectos de aislación térmica perteneciente a 426 postulantes, de los cuales fueron aprobados 20 iniciativas que beneficiarán a 113 familias.

Entre las principales razones para rechazar 41 proyectos, afirman desde el servicio, es que estos estaban mal presentados, por lo que se les planteó una serie de observaciones de carácter técnico, social, administrativo y legal, las cuales nunca fueron subsanadas por las respectivas Entidades de Gestión Inmobiliaria Social (EGIS) en el plazo establecido.

“Como Serviu, debemos velar porque las postulaciones se lleven a cabo de manera transparente y cumplan con todos los requisitos de postulación requeridos por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Sería muy irresponsable de nuestra parte aprobar proyectos con observaciones no subsanadas o sin el cumplimiento de normas establecidas”, precisaron.

Pocos recursos
De acuerdo a lo manifestado por el secretario regional del Ministerio de Medio Ambiente, Richard Vargas, la totalidad de los 228 calefactores asignados el año pasado, gracias al programa de recambio, están debidamente instalados y en uso.

Los modernos equipos puestos a disposición en la intercomuna, en rigor representan el 1,14% de los 20.000 aparatos que se deben chatarrizar hasta el 2026, según indicaciones del PDA. 

Pese a que en la actualidad la Seremi de Medio Ambiente está realizando un proceso de selección de las 667 personas que se verán beneficiadas con estufas, estas podrían terminar de ser instaladas el último trimestre e incluso inicios del año 2018.

En definitiva, en su tercer año de vigencia el Plan de Descontaminación local solo llegaría a tener un avance real de 4,47% resumido en 895 equipos instalados.

La escasez de recursos ha sido una de las mayores trabas del texto y si bien este año se tiene considerado triplicar la oferta del 2016, la cantidad no alcanzará para cumplir con la meta anual, que es chatarrizar al menos 2.000 unidades.

Respecto a la posibilidad de masificarse la medida estructural, que en la intercomuna sumará poco menos de 1.000 estufas en sus primeros tres años, Richard Vargas recordó que el proyecto que presentaron al Gobierno Regional (GORE), con el que se solicitan $3.500 millones, aún está siendo evaluado.

“El intendente le ha dado prioridad a la revisión y sin lugar a dudas que vamos a tener novedades a corto plazo, con esos recursos reforzaremos lo que estamos haciendo como ministerio; sin embargo, quiero indicar que no es menor lo alcanzado hasta el momento”, recalcó.

El propio ministro de Medio Ambiente entiende que los concursos de recambio de estufas no permiten avanzar de manera acelerada con la política; ante esto, el propio jefe de la cartera, Marcelo Mena, adelantó que el próximo año se comenzaría a entregar créditos blandos para que las personas de mayores recursos puedan cambiar sus calefactores ineficientes.

Ajustes al PDA 
“Con el propósito de complementar, en lo que sea necesario, los instrumentos y medidas, a fin de cumplir las metas de reducción de emisiones planteadas, se establece para la revisión y actualización del presente plan un plazo de cinco años desde la publicación del mismo en el Diario Oficial”, señala el artículo 85 del PDA de Chillán y Chillán Viejo.

A juicio de Mónica Montory, doctora en Ciencias Ambientales y académica de la Universidad de Concepción (UdeC), un documento como el que está vigente en la Zona Saturada de Ñuble debería tener un avance efectivo en las medidas de al menos un 50% si es que se desea analizarlo.

“A mi parecer no se puede  evaluar el plan de descontaminación si es que la mitad de las políticas propuestas no se han cumplido. En general la partida de estos documentos, en referencia a su ejecución, siempre es lenta y sus resultados también”, recalcó.

Particularmente críticos con el PDA, y la forma como se ha gestionado, han sido los senadores de la zona.

Mientras que Víctor Pérez Varela (UDI) ha cuestionado la capacidad técnica de los funcionarios del Minvu por dejar fuera de postulación al programa de aislación térmica a cientos de familias este año, su colega Felipe Harboe ha calificado al texto ambiental de poco ambicioso y pobre en  cuanto a recursos.