Niña chillaneja lucha por su vida a causa de rara enfermedad

En medio de la angustia y de las dificultades, a sus 13 años la chillaneja Sofia González saca fuerzas para luchar contra una rara enfermedad que amenaza su vida desde diciembre pasado.

No han sido fáciles los últimos meses para esta estudiante del Liceo de San Nicolás y para el resto de su familia, tras enfrentarse a un duro diagnóstico que daba cuenta de un caso poco conocido para la medicina chilena, donde los médicos de la Clínica de la Universidad Católica tuvieron que requerir apoyo a expertos de Canadá para evaluar la condición de “Sofi”, ya que en ese país existen los centros más avanzados en estudio molecular

Un tumor maligno de 20 centímetros similar al tamaño de una “pelota de rugby” tuvo que ser extirpado del ovario de la menor, el cual meses después tras varios estudios se determinó que era un tipo de cáncer muy particular y casi precedentes.

“Se trata neuroblastoma, un tumor cerebral de origen embrionario, eso significa que siempre estuvo ahí y nunca se desarrolló, lo raro es que estaba al lado del ovario, porque generalmente los neuroblastomas se desarrollan en el cerebro. Afirman que el tumor es del sistema nervioso central y entonces el doctor nos explicó que para todos los cánceres hay protocolos establecidos a nivel mundial, pero con esto no sabían en realidad qué hacer, porque los casos se dan generalmente cuando es un teratoma inmaduro en niños pequeños o en edades muy adultas, pero no en la edad de la Sofía”, sostiene su madre, Sonia Padrenas.

Paralelo a los estudios realizados en Canadá, la menor se sometió en una carrera contra el tiempo, con apoyo de una quimioterapia para evitar que las células cancerígenas avanzaran al resto de su cuerpo. Desde enero y cada 21 días Sofía se sometió al tratamiento con todos costos emocionales y económicos que este proceso conlleva para ella y su familia.

“Nos explican que es un caso muy raro, que estuvieron sacando conclusiones y no encontraban nada que fuera igual a lo tenía Sofía. Así que están súper complicados y van a estudiar. Hicieron muchas reuniones y estudios y nos dijeron que lo primero que teníamos que hacer es empezar por las quimioterapias y que las biopsias en el extranjeros se iban a demorar ”

A pesar de los días grises, “Sofi” ha sabido luchar contra la adversidad, la fe ha sido su fortaleza para sobrellevar esta enfermedad en todo momento, de la cual, cuenta, ha sacado lecciones que le han ayudado a mantenerse en pie y viva la esperanza de un futuro mejor.

“Siempre fui muy apegada a Dios y a María, muy religiosa, y ser así me ayudó mucho en esta etapa porque siempre confiaba que todo iba a salir bien y si no era así todo pasaba por algo, nunca me afligí, de por qué esto me pasaba a mi. Lo veo como una experiencia. Me ha ayudado a ser valiente y a enfrentar mejor las cosas, a no rendirme, a ser mejor persona y valorar todo lo que tengo”, expresa.

La condición de Sofia mantiene constantemente preocupados a sus padres, quienes, en medio de las obligaciones diarias, ha concentrado todas sus fuerzas en sus atenciones. Un obstáculo para Sonia en los últimos meses ha sido las licencias médicas rechazadas por su Isapre, lo que agudiza más la critica situación que vive la familia, que ha tenido que enfrentar varios gastos del tratamiento y de exámenes que no están cubiertos por el sistema de salud.

“La primera licencia la cancelaron y después la de 21 días igual, pero ya en abril en adelante han sido rechazadas por la Isapre. Apelamos al Compin y me citaron a un peritaje sicológico,y de acuerdo, a eso estoy apta para trabajar, pero cómo yo podría estar trabajando en este minuto. Volví hace una semana atrás, ha sido súper difícil, porque tu cabeza está en otro lado, uno trata de hacer lo mejor posible su trabajo, pero a ti te queda esa angustia y el estrés acumulado por tanto tiempo”.