[Editorial] Región en recta final

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Agencia Uno

El pleno de ministros del Tribunal Constitucional (TC) aprobó ayer la creación de la nueva Región de Ñuble, 15 días después que el Senado despachara a esa magistratura el proyecto de ley que fue ampliamente respaldado por ambas cámaras. 

Su intervención respondió al control preventivo de constitucionalidad que la Carta Fundamental (artículo 93 Nº 1) le exige a ese tribunal cuando hay textos legales que incorporan cambios a las normas orgánico constitucionales, como ocurre con la iniciativa local, que modifica la configuración político-administrativa del país. Así sucedió en 2007, cuando se crearon las regiones de Los Ríos y Arica y Parinacota y esta vez fue prácticamente lo mismo, salvo por la presentación de objeciones por parte de dos sus principales detractores, los diputados penquistas Marcelo Chávez y Jorge Ulloa, quienes argumentaron una supuesta inconstitucionalidad de la proporcionalidad parlamentaria que originaría la nueva región. Tales justificaciones, sin embargo, fueron desoídas por los magistrados, que despacharon su sentencia al Congreso para que el proyecto de ley sea enviado al Ministerio Secretaría General de la Presidencia, quedando a disposición de la Presidenta Michelle Bachelet para su promulgación como ley de la República, lo que debería ocurrir el próximo 20 de agosto, cuando visite Chillán en el marco de los actos conmemorativo del natalicio de Bernardo O’Higgins, a exactos 2 años que firmara el proyecto en un masivo acto político desarrollado en Chillán. 

Para la Mandataria se trata del cierre de un círculo perfecto, pues fue una promesa de su campaña, luego la promovió mediante el envío de un proyecto de ley y ahora podrá ponerle su rúbrica.

 Además, la Presidenta nombrará en los próximos días al delegado presidencial que tendrá la misión de instalar la nueva región. Ya suenan varios nombres, la mayoría con amplia trayectoria política, pero discutible experiencia técnica, lo que deberá ser sopesado por La Moneda.      

Y si bien es esperable la politización del cargo, conviene precisar que ello no necesariamente es negativo, pues el o la elegida deberá vincularse con los partidos de todo el espectro político local, en un contexto de colaboración alejado del proselitismo y sin exclusiones de ningún tipo, ya que una iniciativa tan transversal como instalar la institucionalidad de la nueva región requiere del apoyo de todos. La regla debería ser sumar, y no restar. 

No puede desconocerse que el factor político le dio viabilidad a este proyecto y en la práctica seguirá siendo muy relevante en esta fase primaria (más todavía ante un cambio de Gobierno), pero no es el único. 

Sigue siendo tema pendiente la robustez del capital social, entendiendo que la creación de la Región de Ñuble no es un objetivo en sí mismo, sino un instrumento para alcanzar los anhelos largamente postergados de una mejor calidad de vida para los habitantes de este territorio. Lamentablemente, el proyecto hasta ahora no ha logrado convocar a una mayoría ciudadana que lo haga suyo y crea en él. Esperamos que este nuevo gran paso despierte el espíritu cívico que demanda una transformación como ésta.