¿Qué debe hacer Corñuble con su predio abandonado?

Durante esta semana la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Ñuble cumplió 30 años desde su fundación, marcada por el objetivo de participar en la evolución política de la provincia. Y uno de los temas que preocupan a personeros locales es qué hacer con un terreno de 25 hectáreas ubicado en Chillán Viejo que tiene una posición estratégica y condiciones para ser un gran parque intercomunal. En el predio de la entidad que congrega empresas, asociaciones gremiales y universidades, se han proyectado una serie de iniciativas, pero hasta ahora el sitio permanece cerrado y ocasionalmente es ocupado para actividades puntuales, pero cada vez menos.

A comienzos de los años 2000 hubo dos propuestas para darle uso a las tierras de CorÑuble, una de las cuales fue la construcción de un relleno y otra la creación de un gran parque para la intercomuna de Chillán-Chillán Viejo, siendo esta última la que ha concentrado mayor atención de parte de los socios. En la actualidad, plantea el presidente de la entidad, Juan Ramírez, no se ha vuelto a discutir internamente el destino del predio que está emplazado en una  de las zonas de expansión urbana de Chillán Viejo. Pero la prioridad parece ser el parque.

“Hace un tiempo le propusimos al alcalde Sergio Zarzar que ese terreno es ideal para desarrollar el parque que requiere la ciudad y quedamos de seguir hablando, pero hasta ahora no hemos retomado las gestiones”, plantea Ramírez. Para el presidente de la entidad, “en la actualidad lo que menos nos importa es qué hacer con ese predio que le pertenece a la Corporación, sino que cómo apoyamos al desarrollo de la Región de Ñuble y para eso vamos a trabajar con autoridades y universidades locales”.
Agrega que el bien raíz según los estatutos no podría ser enajenado ni menos traspasado a particulares para beneficio de socios, sino que en última instancia y frente a una eventual disolución de CorÑuble el terreno pasaría a control de Bomberos.

Ramírez sale al paso de un grupo de socios fundadores de CorÑuble quienes ya no pertenecen a la entidad y que acusan que el predio estaría siendo subdividido con la finalidad de lotearlo y venderlo eventualmente a inmobiliarias. Carlos Zúñiga, Jorge Bocaz y Gabriel Weitzel, quienes ya no figuran como socios del organismo, criticaron eventuales intentos de traspasar a privados las tierras que fueron adquiridas por socios de la entidad hace más de 20 años a un precio mínimo comparado con lo que cuesta en la actualidad según proyectan: $2.000 millones.

El director de CorÑuble, Alejandro Lama, recalcó que las críticas de ex socios no tienen fundamento, pues jamás han analizado internamente deshacerse del principal bien que tiene la entidad local. Lama recalca que hasta ahora el único objetivo que puede tener el terreno es de servir como parque urbano dada la necesidad que tiene la intercomuna de un área de esparcimiento de ese tipo.

Reconoce Lama que en los últimos años han tenido diferencias de opiniones con los antiguos asociados quienes ya no participan en el directorio del organismo local. Gabriel Weitzel Trujillo, quien fuera uno  de los primeros presidentes de la entidad sostuvo que CorÑuble habría iniciado la subdivisión del terreno “con un objetivo que no conocemos”. Juan Ramírez remarcó que lo que se ha hecho últimamente con el terreno es realizar un trabajo topográfico con apoyo de una institución de educacional superior asociada, con la finalidad de conocer con exactitud los límites del predio “frente a la presión de vecinos que corren las barreras”.