“Los torneos no se iniciarán con más de 90 desempleados”

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Agencia Uno

El Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup) manifestó este miércoles públicamente su postura sobre la situación que afecta a los clubes Naval, Independiente de Cauquenes y Barnechea, escenario que podría dejar a más de 90 jugadores cesantes. 

El elenco de Talcahuano y el cuadro del Maule fueron inhabilitados por la ANFP de jugar en Segunda División Profesional, al no pagar la garantía solicitada a plazo, mientras que los 'huaicocheros' no podrán hacer efectivo su ascenso a la Primera B por problemas económicos. 

Ante esto, el ente gremial que preside Gamadiel García espera que el organismo con sede en Quilín flexibilice su posición respecto a los problemas económicos que presentan los tres equipos citados. Ambas partes se encuentran reunidas actualmente en la ANFP y de no salir humo blanco el balompié nacional sufrirá un paro de actividades. 

Comunicado del Sifup: 

El Sifup expone su punto de vista acerca de la crisis que vive el fútbol chileno producto de la determinación de excluir a Barnechea, Naval e Independiente de Cauquenes de cada uno de los respectivos torneos: 

1.- El Sifup, por mandato de su asamblea, ha resuelto que el torneo que parte el viernes 28 de julio no se iniciará con más de noventa desempleados, situación que se generó a raíz del no pago de la garantía de Naval y Cauquenes; y la cuota de incorporación del club Barnechea. La directiva, en conjunto con los capitanes, tomó esta decisión tras conocer la incómoda posición en la que quedan nuestros agremiados tras la incompetencia de los directivos de sus clubes. 

2.- El Sindicato seguirá en esta postura si no se establece un plazo prudente y consensuado para que dichos clubes cumplan con sus responsabilidades económicas, que finalmente afectan directamente a nuestros agremiados. La ANFP tiene la obligación de garantizar un campeonato que parta sin vicios de ninguna especie ni menos con un número importante de cesantes, a tres días del inicio de la competencia. Apelamos a la disposición que ha tenido la gerencia de Quilín para resolver este problema. 

3.- No es nuestra intención defender a los malos dirigentes y el no pago de sus obligaciones contractuales, pero resulta injustificable que las erradas decisiones de unos pocos afecten directamente la tranquilidad económica, emocional de nuestros asociados, que en muchos casos viven hasta con el sueldo mínimo, el que hoy ni siquiera está garantizado. 

4.- Reiteramos el compromiso de esta directiva de profesionalizar la actividad y establecer mecanismos de sanción para los clubes y directivos que incumplan la normativa vigente. La garantía de los 30 millones es ajustada, lo que quedó ratificado en el torneo anterior, donde muchos compañeros recibieron sus sueldos impagos por esa vía. La situación de Naval y Cauquenes responde, sin embargo, a un hecho aislado, el que no podemos dejar pasar. 

5.- El Sindicato defenderá siempre a sus asociados y pone como piso mínimo para cualquier negociación la ética deportiva y los valores de respeto hacia el principal actor de esta actividad, que es el jugador de fútbol.