Presentan nuevo diseño para la Ruta a Yungay

La carretera que une a Chillán con Yungay,  que por su bajo estándar de seguridad ha sido calificada como la “Ruta de la Muerte”,  será sometida a una reposición completa en el mediano y largo plazo por parte del Ministerio de Obras Públicas (MOP).

Para generar el proyecto definitivo, la entidad estatal se encuentra desarrollando el perfil que deberá poseer esta vía, que une a seis comunas de la futura Provincia del Diguillín y que es ampliamente utilizada por particulares, medios de transporte colectivo y vehículos de carga.

La iniciativa busca remodelar una carretera caracterizada por su sinuosidad, ausencia de bermas y una serie de dificultades para los automovilistas.

Este martes fue realizada en Yungay una reunión que tiene como finalidad que las autoridades municipales y las comunidades que serán beneficiadas entreguen sus requerimientos para ser incorporados al plan definitivo.

El seremi de Obras Públicas, René Carvajal, informó que la visita a aquella comuna precordillerana tuvo como objetivo darle continuidad “a las participaciones ciudadanas asociadas al proyecto de reposición de la ruta N-59-Q”.

La autoridad regional planteó que como corresponde a cualquier iniciativa de inversión de alta gama, es necesario profundizar en las características globales antes de planificar el diseño que será concretado.

La fase actual, precisó, forma parte de “un estudio de ingeniería para definir en detalle las obras y los costos que se deben tener en consideración antes de dar paso a su mejoramiento”.

La entidad estatal destaca que para ejecutar el proyecto se requerirá una inversión que se acerca a los 74 mil millones de pesos, cifra extremadamente elevada, por lo que el mejoramiento integral podría ser desarrollado por etapas.

Carvajal plantea que “la inversión estimada para el mejoramiento y reposición de la ruta se proyecta entre los 69 y 74 mil millones de pesos para una extensión de 60 kilómetros, con consideraciones especiales para los sectores semi urbanos existentes a lo largo de todo su trayecto”.

El secretario regional ministerial plantea que en el tramo que va ser mejorado existen 15 puentes, los que tendrán que ser reemplazados por estructuras de hormigón nuevas. 

A eso se suman rectificaciones y variantes del trazado,  lo que tiene como finalidad reducir las curvas existentes,  de tal manera de lograr una carretera con un mayor nivel de seguridad vial.

Adicionalmente se planifican “obras fluviales en algunos puentes, proyectos de iluminación y obras de paisajismo en las intersecciones más importantes, y una ciclovía a lo largo de toda la ruta”.

“El proyecto requerirá expropiaciones para dar cabida a la plataforma proyectada y a las variantes y rectificaciones consideradas en el proyecto, como por ejemplo, la cuesta Quilmo y Pal Pal”, recalca  Carvajal.

Requerimientos 
El gerente de la Asociación de Municipios del Diguillín, Sebastián Godoy, plantea que “recién estamos en la etapa de participación ciudadana, donde se busca que las comunidades identifiquen los problemas que tienen que ser integrados al proyecto”.

aFelipe Muñoz, encargado de proyectos de Yungay, agrega que en la fase en desarrollo actual aspiran a identificar las iniciativas viales, puentes y otras necesidades que formarán parte del plan definitivo que será aplicado en la carretera.