Comunidad local obligó al municipio a cerrar dos pubs

Concejales acompañaron a inspectores municipales a una fiscalización a pub y restaurantes de la ciudad.

Una potente señal entregó la Municipalidad de Chillán a todos los pubs y restaurantes de la ciudad. A la autoridad se le terminó la paciencia para continuar soportando la continuas infracciones a la normativa vigente y lo que es más relevante, acogió la voz de la comunidad.

Hoy, el gobierno local determinó no prorrogar las patentes a dos locales emplazados en el centro de la ciudad sobre los cuales pesaban continuas quejas de parte de los vecinos, a lo que se sumaban partes de carabineros.

Los establecimientos que cerrarán sus puertas el próximo 31 de julio son Decibel, ubicado en Vega de Saldías, y Matahari, que han sido señalados como fuentes permanentes de ruidos molestos a lo que se suman una serie de incivilidades reportadas por vecinos en el exterior de aquellos.

Pero no son los únicos a los que se les pueden caducar o no renovar las cartas de operaciones, pues ayer personal de inspección municipal se dirigió hasta los pubs Retro y Green Valley, que igualmente son resistidos por las comunidades aledañas por las eventuales molestias que produce el funcionamiento, pero sobre todo por los actos de los clientes.

El concejal y presidente de la comisión Alcoholes, Jorge Vaccaro, planteó que efectivamente el concejo adoptó la decisión de no extender las patentes a Decibel y Matahari amparados en quejas permanentes de los vecinos que sienten que aquellos les conculcan derechos básicos.

Vaccaro destacó que el tema venía siendo analizado desde hace mucho tiempo por el gobierno local luego de que los dirigentes comunales y de los vecindarios afectados entregaran antecedentes de los hechos que afectaban su calidad de vida y que eran calificados como “graves”.

“Estamos muy felices por la determinación del concejo” sostuvo la presidenta de la Junta de Vecinos del Centro, María Montecinos, luego de que los concejales determinaran a la luz de antecedentes técnicos rechazar la renovación de los dos locales.

Montecinos, quien de manera permante exigió que se tomaran acciones como esa planteó que “los vecinos han hecho sentir su posisión y el municipio ha tomado una decisión apoyándolos”.

Durante la votación del concejo, Víctor Sepúlveda trató de postergar la votación, recogiendo antecedentes de última hora entregados por Decibel, pero el alcalde lo interrumpió para poner el tema en tabla y planteando que “yo soy el primero que vota en contra”.

El concejal Camilo Benavente agregó sobre este tema que con el rechazo municipal “se da una señal clara respecto de que la voz de los vecinos será escuchada, y desde esta perspectiva es un triunfo de ellos”.

Agregó que debiera comenzar  una etapa donde las políticas municipales consideren efectivamente la voz de las comunidades y sobre todo en temas tan sensibles como la tranquilidad y seguridad de sectores residenciales.

En ambos casos, sostuvo, se trata de zonas de la ciudad que hasta hace pocos eran absolutamente habitacionales, pero que por algún resquicio se permitió la presencia de locales nocturnos muchas veces disfrazados de pubs o restaurantes que causaron finalmente inconvenientes.

Es por ello que Benavente planteó, nuevamente, que la municipalidad comience a pensar en crear una suerte de “barrio rojo” o una zona de la ciudad que sea exclusiva o preferencial para ese tipo de negocios.

Agregó que si bien los empresarios han tratado de realizar inversiones que minimicen los problemas, en general los clientes de tales establecimientos no tienen comportamientos adecuados, faltando normas de convivencia que afectan a muchas personas en los alrededores.

El concejal Patrico Huepe manifestó que en el rechazo a la extensión de los permisos de funcionamiento fue clave la existencia de partes de carabineros, a lo que se suman los reclamos vecinales.

El edil es partidario de que en el futuro la municipalidad incremente su capacidad de fiscalización hacia todos los locales nocturnos que existen en la ciudad con la finalidad de determiar si efectivamente tienen las condiciones de seguir en operaciones.

Durante la reunión de comisión realizada durante la mañana de hoy se puso en entredicho la capacidad que tiene la unidad de Inspección para realizar su trabajo y corroborar que los pubs y restaurantes respeten las normas.

Huepe lamentó que “la municipalidad por los antecedentes que nos entregaron no facilita los recursos suficientes para que se puedan realizar todas las fiscalizaciones nocturnas por parte de funcionarios municipales”.

El concejal remarcó que la municipalidad debe asegurar a una entidad tan relevante como Inspección los fondos para que cumpla todas las acciones de control de unidades de negocios y de las ordenanzas municipales.

Patentes de alcoholes
Patricio Huepe destacó además que otros elementos que surge con claridad en el debate interno es el referido a la necesidad de controlar la gran cantidad de patentes de alcoholes que existen en la ciudad.

Según antecedentes internos, en la ciudad existen patentes limitadas que están descritas en la Ley 19.925, y correspondientes a las categorías A, E, F y H.

Según lo que se precisa el Gobierno por medio de la Intendencia Regional y en atención a las cifras entregadas por el último Censo, de acuerdo a la población de Chillán éstas no debiesen sobrepasar las 300.

No obstante sucede que hoy Chillán posee más de 400 de estas patentes de alcoholes, lo que preocupa a la autoridad y ha llevado a la municipalidad a depurar el número.

El concejal Víctor Hugo Sepúlveda indicó que el tema adicionalmente debe ser analizado en el marco de la Ordenanza de Patentes de Alcoholes en estudio y que debe generar un marco mucho más claro para el municipio, operadores y sobre todo para la comunidad.

Respecto del rechazo de concejales a extender las patentes a los dos locales, el jefe de Patentes, Ricardo Montolivo, dijo que “desde el 1º de agosto deben cerrar sus actividades”. El ingeniero agregó que existen además restaurantes de turismo que podrían cerrar, pero que están tratando de continuar sus operaciones al negárseles tal credencial otorgada por Sernatur.