Tribunal Constitucional: el último gran examen de la nueva región

¿Por qué el proyecto de ley que crea la Región de Ñuble, después de su aprobación en el Congreso Nacional -lo que debiera ocurrir la próxima semana-, debe pasar primero por el Tribunal Constitucional (TC) antes de quedar en condiciones de convertirse en ley de la República?

El paso del articulado por la instancia final que debe visar el anhelado cambio en la división político administrativa de nuestro país ha generado diversas opiniones en el Gobierno y parlamentarios locales; y en algunos sectores penquistas, que ven en el TC la última opción para detener la división de la Región del Bío Bío.

El artículo 93 de la Constitución Política de Chile establece que es atribución del Tribunal Constitucional ejercer el control de la constitucionalidad de las leyes orgánicas constitucionales -como es el caso de Ñuble Región-, antes de su promulgación. 

Este mismo procedimiento operó en 2007, cuando el Congreso aprobó la creación de Los Ríos y Arica, ocasión en la que el TC declaró como constitucionales los artículos revisados -muy similares a los del proyecto local- en solo tres días, desde que la Cámara de origen envió el oficio al TC solicitando el examen de constitucionalidad, hasta que el organismo se pronunció al respecto.

La misma rapidez espera el Gobierno que opere para la Región de Ñuble, ley que la Presidenta Michelle Bachelet espera promulgar en Chillán, el próximo 20 de agosto.

“Nosotros creemos que el paso de Ñuble Región por el TC debiera ser expedito, respetando, por supuesto, las facultades y competencias de cada organismo, porque el proyecto ha cumplido con todos los procedimientos; ha sido revisado en amplios debates en las comisiones del Senado y la Cámara. Nos hemos amparado, además, en la creación de Los Ríos y Arica, hemos seguido estrictamente el mismo procedimiento. Esperamos que el paso por el TC no retrase la promulgación de la ley”, sostuvo el subsecretario de Desarrollo Regional, Ricardo Cifuentes.

Cuestión de constitucionalidad

Durante su intervención en la sesión de la Cámara de Diputados en la que se votó Ñuble Región, el diputado Jorge Ulloa (UDI) anunció reserva de constitucionalidad respecto de los artículos 5º permanente y 2º transitorio, relativos a los cambios electorales (a partir de 2021, la Región del Bío Bío disminuirá de cinco a tres sus senadores, y Ñuble escogerá a dos); y a la conformación del CORE Ñuble a partir de la entrada en vigencia de la ley, por los seis consejeros de Ñuble. 

La advertencia de Ulloa irá en el contexto del acta de la sesión que recibirá el TC cuando se envíe el proyecto para su revisión, lo que es distinto a presentar un requerimiento. Para ello, se necesitaría un número mayor de parlamentarios, que según el senador, Víctor Pérez, “no está”.

Para el abogado constitucionalista penquista Augusto Quintana, “la división deja a Bío Bío con tres senadores y a Ñuble con dos. A lo menos dos regiones con menor población a Bío Bío (Maule y Araucanía) tendrán cinco senadores, y lo mismo pasa con Ñuble, ya que al menos una (Los Ríos) tiene menos población, y tendrá tres senadores. Esta falta de proporcionalidad entre la población ha sido cuestionada en el último año en el TC, donde se ha ido sentando el principio de proporcionalidad e igualdad ante la ley”, sostuvo Quintana, quien también tiene dudas respecto de la futura conformación del CORE.

“Los actuales consejeros regionales de Ñuble van a integrar provisoriamente el Consejo Regional de Ñuble. Esta redacción es la misma que la de los proyectos que crearon Arica y Los Ríos, sin embargo, ahora los cores se eligen de manera directa, por sufragio universal, por lo que se afectaría el mandato popular”, manifestó.

En tanto, el senador, Felipe Harboe, desvirtuó las demandas de los penquistas, arguyendo que el TC ha dejado en claro que los cupos senatoriales no tienen que ver con cantidad de población o electorado, e hizo una advertencia.

“Si un diputado o un grupo de diputados pretende llevar el proyecto que crea la Región de Ñuble al Tribunal Constitucional, seré el primero en inscribirme como abogado para defenderlo”.

Según el parlamentario, “nosotros enfrentamos acá, en el contexto de la discusión de la Región de Ñuble, no solo al centralismo de Santiago, sino también al centralismo regional. Poco a poco han ido surgiendo, y se han ido sacando las máscaras, aquellas voces que no quieren que Ñuble se transforme en un poder en sí mismo, y recurren a este tipo de argumentos”.

Víctor Pérez, en tanto, dijo que es legítimo que se plantee oposición al proyecto, “pero deben darse fundamentos más reales”. 

“Esto (lo expuesto por Quintana) no tiene ninguna base, y si así fuera, quienes lo plantean debieron haber recurrido al TC antes, durante la modificación de la ley electoral, ya que es en esta normativa donde no quedó resuelto el tema de la proporcionalidad. Éste no es un problema del proyecto que crea la región, sacar este tema es extemporáneo. Respecto de los cores, tampoco veo problema. Arica y Los Ríos pasaron por el mismo proceso de instalación, y los cores también eran elegidos, indirectamente por los concejales, pero elegidos al fin”, manifestó el legislador de la UDI.

Trámite necesario

Desde el ámbito jurídico, abogados locales coinciden en que el paso del proyecto que crea la Región de Ñuble por el TC debiera ser un mero trámite.

“Las leyes que modifican la Constitución, como en este caso, deben pasar por esta revisión, ya que es la Constitución la que determina cuántas regiones tiene el país. Distinto es cuando se presenta un requerimiento por inconstitucionalidad, que es una acción formal. En el caso del diputado Ulloa, él presentó reserva de constitucionalidad, y eso irá en el contenido de la historia de la ley. Es que el negocio no es bueno para la gente de Concepción”, planteó el abogado y ex gobernador de Ñuble, Carlos Arzola, quien cree que el verdadero sustento del cuestionamiento presentado por algunos diputados penquistas, dice relación con la pérdida de cargos.

“Se divide el territorio, por lo tanto, ellos perderán poder, pese a que aún siguen colonizándonos con gobernador foráneo”, manifestó.

Arzola recordó que el TC actúa como un tribunal que debe pronunciarse respecto de lo que ha sido puesto en conocimiento de él, tanto en general, como en particular.

“Lo entretenido de todo esto es que se va corriendo el velo, y sale a luz que la real preocupación de los penquistas es la pérdida de poder, tanto en el número de parlamentarios, como de presupuesto. Yo le preguntaría al constitucionalista penquista cuál es la norma de la Constitución que se está infringiendo. Lo de la igualdad de voto es relativo, porque si es por eso, todas las comunas debieran tener el mismo tamaño para elegir alcalde. La Región Metropolitana tendrá cinco senadores y su población no se compara con Maule o Araucanía. La Región de Ñuble no debiera tener dificultades en el TC, porque las observaciones son las mismas que se pudieron haber planteado con la creación de Los Ríos y Arica. Si no hubo objeción en ese instante, no tendría por qué ocurrir ahora. Hipotéticamente, el TC podría decir ok, no corresponde que Ñuble tenga dos senadores y Bío Bío tenga tres, pero eso se contradeciría con lo zanjado anteriormente, como es el caso de que sean 5 senadores para la RM , y los mismos 5 para Maule, por ejemplo”, mencionó, recalcando que todo este cuestionamiento responde a la pérdida de escaños.

“Jorge Ulloa quiere ser senador y quiere que le den cinco cupos para poder salir, porque con tres, tiene a Jacqueline van Rysselberghe al lado y no le da. Ése es el trasfondo del tema. En Concepción tienen un problema electoral y mandan a un abogado a intentar transformarlo en un problema constitucional. Tienen tres cupos. Punto. Hoy tienen cuatro”, manifestó.

Para otro abogado chillanejo y ex concejal de Chillán Viejo, Esteban San Martín, el paso del proyecto por el TC es muy importante, “porque en algunos proyectos de ley no existe un examen de constitucionalidad adecuado, y luego que ya son aprobados y se encuentran rigiendo, provocan serios alcances a la hora de su aplicación”.

Sin embargo, en el caso de Ñuble, el paso anterior de Los Ríos y Arica por el mismo procedimiento sería un aval.

“Más parece una acción dilatoria el hecho de cuestionar la constitucionalidad de ciertos artículos, como el de los cambios electorales. Lamentablemente, como en cualquier juicio, si se presenta algún requerimiento éste debe ser tramitado. En lo personal, creo que desde el punto de vista jurídico de la creación de la ley, el paso de Ñuble Región por el TC es completamente habitual. No es para asustarse, el 50% de las leyes debe pasar de una u otra forma por el control de constitucionalidad, por lo tanto, no hay que alarmarse y esperar que se cumplan los procesos y los trámites que correspondan. Desde mi visión, bajo ninguna circunstancia alguien podría decir que la región no va a salir porque se va a someter a un trámite más de constitucionalidad. Creo que es un tema de tiempo, y no me cabe duda que va a superar todos los escollos y va a ser ley de la República a la brevedad”, manifestó.