Lo que dejan las Primarias

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Victor Orellana

Con la realización de las Primarias se cerró un capítulo en el marco de las elección presidencial de noviembre, abriendo nuevos escenarios, de acuerdo con los resultados obtenidos por los cinco candidatos que ayer midieron fuerzas en el proceso que tuvo una participación de 1,8 millones de personas, esto es 13% (12% en Ñuble), guarismo   bastante inferior al 22% de las últimas primarias presidenciales realizadas en 2013, cuando compitieron representantes de la Nueva Mayoría, con Michelle Bachelet como principal abanderada. 

En todo caso, los analistas coinciden en que el resultado fue mejor del esperado, atendiendo al creciente distanciamiento de la ciudadanía con la actividad política, a la ausencia de candidatos de la centroizquierda y al supuesto desincentivo que significaba la final de la Copa Confederaciones. 

Como se preveía, el candidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera se impuso en su sector. El ex Presidente alcanzó el 57,8%, seguido de Manuel José Ossandón, con un estratégico 27% y Felipe Kast con 15%. En el Frente Amplio, en tanto, Beatriz Sánchez alcanzó el 67,6%, y Alberto Mayol un 32,3%. 

En Ñuble el panorama fue aún más favorable para Piñera, quien obtuvo un 66,1%, frente a un 20,1% de Ossandón, y un 13,7% del líder de Evópoli; y también para Sánchez, quien sacó un 72,4% frente a un 27,5% de Mayol.

En el análisis, Chile Vamos aparece claramente como el gran ganador de la jornada. El conglomerado había proyectado congregar a un millón de votantes, meta que fue disminuyendo conforme avanzaba la campaña. Sin embargo, finalmente alcanzó y superó ampliamente esa cifra, llegando a más de un millón 364 mil votantes, cuatro veces más que el bloque opositor, que obtuvo 323 mil preferencias, muy inferior a lo que proyectaban y que de seguro motivará una profunda reflexión de sus estrategias y capacidad de movilización de electores.

A nivel local también es posible hacer lecturas, ya que también se jugaban liderazgos, sobre todo en la centroderecha y se medían fuerzas internas, representadas por alcaldes, parlamentarios y dirigentes políticos. Igualmente, desde el punto de vista programático, tras esta elección, Piñera y sus competidores deberán incorporar temas relevantes, pero ausentes hasta ahora, como ocurrió con la descentralización del país y el empoderamiento de las regiones, que prácticamente no abordaron durante sus campañas. 

En un tema tan trascendente para más de 12 millones de chilenos ya no sirve un par de amables declaraciones o menciones carentes de profundidad, sino una estrategia concreta, con un itinerario, actores empoderados y suficiente análisis político y económico para respaldar un cambio sustancial. 

Chile carece hoy de una utopía convocante, de un propósito que nos ligue en un pacto nacional que sea un horizonte a ser seguido por los ciudadanos. Por ello, la descentralización no solo es necesaria porque ha sido invisible hasta el momento del debate presidencial, sino también porque puede ser un elemento clave para emparejar la cancha y mejorar la calidad de nuestra cuestionada democracia.