Vecinos aplauden instalación de alarmas antirrobos

“El 90% de los habitantes de esta villa son adultos mayores, por lo que es de una enorme relevancia contar con estos dispositivos que nos permitirán estar más seguros ante los robos que nos han afectado con fuerza durante el último tiempo” dice Joaquín Cisternas, presidente de la Junta de Vecinos John Kennedy, uno de los sectores en los cuales desde la semana pasada se están instalando alarmas comunitarias. Ello, en el marco de los proyectos ejecutados por el Plan Comunal de Seguridad, financiados con recursos del Ministerio del Interior. 

Las alarmas tienen un alcance aproximado de 50 metros, “por lo que si un vecino cercano detecta alguna anomalía, solo tiene que apretar un botón para que la alarma de la chicharra sea escuchada en un perímetro que cubre unas diez casas”, agrega Ruby Weitzel, vecina del sector. 

En total en la Villa Kennedy se instalarán 350 alarmas y 43 centrales, mientras que el área contigua, en la Población Chillancito, 203, y 30, respectivamente. 

“Antes de firmar y autorizar la instalación definitiva tenemos que ponernos de acuerdo con los vecinos respecto a los sonidos. Haremos pruebas y si todo anda bien, identificaremos cuál de los dos sonidos será el que alertará sobre un hecho delictual más grave. Hubo algunos vecinos que no se quisieron sumar, pero son pocos. Lo importante es que estas alarmas nos ayudarán a que nos atrevamos a denunciar, porque en la actualidad, nadie denuncia los asaltos que frecuentemente suceden en las calles de la Kennedy”, comenta Cisternas. 

En tanto, ayer también se instalaron los mecanismos sonoros de alerta en la Población Coihueco, Villa Fernando May, Villa Santa Rosa, Villa Santa Cecilia, Villa Eduardo Andrade y en la calle Andrés Bello. Esta intervención busca generar un sistema solidario de participación ciudadana para la prevención del delito que combina la colaboración activa del vecino y el accionar de las policías locales con el objetivo de conectar un grupo de viviendas a un sistema de “aviso” ante posibles actos delictivos en las propiedades o en el espacio público.