Intercomuna comienza a planificar a 50 años plazo

Sergio Zarzar y Felipe Aylwin se reunieron este martes en el Paso de Piedra tal como lo vienen haciendo desde hace nueve años Los ediles esbozaron parte de la evolución de la conurbación ante la Región de Ñuble

Planificar la intercomuna Chillán-Chillán Viejo a 50 años es el desafío que asumen los alcaldes de ambas ciudades, llamadas a jugar un rol protagónico en el desarollo de la futura Región de Ñuble, proceso que está en sus últimas etapas legislativas.

Este martes se vivió una nueva edición del abrazo de Chillán Viejo o del Paso de Piedra donde las autoridades de ambas urbes dejan atrás años de diferencias y como un símbolo de unión lanzan votos de progreso conjunto teniendo una larga serie de prioridades que deben ser resueltas.

En el territorio de la conurbación existen problemas comunes que requieren, señaló el alcalde Sergio Zarzar, de una mirada común y sobre todo de largo plazo, que permita visualizar los escenarios futuros y adelantarse a los problemas, que parece ser más eficiente que reaccionar a ellos.

El alcalde de Chillán Viejo, Felipe Aylwin, plantea que “tenemos que planificar la ciudad a 50 años y atender una serie de situaciones que hoy podemos predecir de acuerdo al comportamiento de las poblaciones como el crecimiento habitacional, la ncesidad de nuevas avenidas y diversos servicios”, plantea.

En un par de años, plantea a su vez Zarzar, Chillán deberá ampliar sus límites urbanos y probablemente se extienda hacia el poniente superando la carretera 5 Sur.

El edil chillanejo destaca que con Chillán Viejo “tenemos que enfrentar temas urgentes como la contaminación del aire, la carencia de calles y avenidas, el desarrollo inmobiliario y otras temáticas que discutiremos en el desarrollo del Plan Regulador Intercomunal”.

La futura capital necesita reforzar toda su malla de calles y avenidas

La planificación urbana exige la construcción de una red vial vigorosa que sea capaz de sortear los inconvenientes que existen en la intercomuna, en especial en Chillán, donde se da un mayor movimiento de vehículos. El Plan Maestro de Transportes del 2012 tiene la virtud de motivar el estudio ingenieril de proyectos urbanos que tienen que ser ejecutados en el mediano plazo.

El alcalde Sergio Zarzar destacó este martes que efectivamente la intercomuna tendrá que avanzar en ampliar su red vial que actualmente es insuficiente para la cantidad de vehículos existentes. Para avanzar en este sentido, la conurbación será beneficiada con el Plan Intercomunal de Inversiones en Infraestructura de Movilidad y Espacio Público, en concordancia a lo señalado en la Ley Nº 20.958 establece un Sistema de Aporte al Espacio Público, publicada en octubre del 2016 según antecedentes entregados por el seremi de Vivienda Jaime Arévalo.

Este Plan deberá definir una cartera de proyectos, obras y medidas de carácter intercomunal, que serán elaborados por la Seremi de Vivienda y Urbanismo con el apoyo de ambos municipios. 

La contaminación obliga a pensar nuevas ideas para combatirla

Para ambas autoridades municipales la contaminación ambiental es sin duda uno de los flagelos que deben ser erradicados en el futuro. Mejorar la calidad de aire es un tema que obligará a extremar las coordinaciones con el nivel central y diversas entidades, con la finalidad de que el Plan de Descontamianción Ambiental arroje los resultados esperados. Pero en el ámbito local se pone énfasis en que se deben incorporar otras medidas de gestión que innoven y permitan un reemplazo de la leña como combustible para calefaccionar las viviendas.

Se supone que en un plazo de 10 años en la intercomuna tienen que ser cambiados alrededor de 20.000 calefactores, pero al ritmo actual de reemplazo y con recursos considerados insuficientes, se piensa que esa meta no se podrá cumplir. Actualmente la Seremi de Medio Ambiente solicita recursos extraordinarios para adquirir unos 4.000 equipos al Gore, pero es un tema que no está zanjado. Chillán Viejo propuso hace unos años cambiar la matriz energética local para lo cual apostaba por promover y facilitar el acceso de gas natural a las viviendas a un precio tal que fuera competitivo con el de la leña. Pero ello depende de empresas distribuidoras y además de eventuales subsidios del Estado hacia ese combustible fósil.

Tanto Zarzar como Aylwin destacan lo imperioso que resulta avanzar con mayor decisión en este tema considerando además que las proyecciones dan cuenta de que la cantidad de viviendas se incrementará de manera importante en la zona y con ello los calefactores que ya superan los 45.000. Como medidas paliativas se cuentan subsidios a la aislación térmica y otro modelos más innovadores que están en idea.

Chillán-Chillán Viejo pueden ser la base de un Área Metropolitana

La creación de la Región de Ñuble puede ser la base para el desarrollo de toda la zona metropolitana que incluiría a Chillán, Chillán Viejo, Bulnes, San Carlos y otras zonas aledañas. La idea en este caso es lograr que la conurbación se expanda hasta alcanzar los 250.000 habitantes que es la cantidad de población que la Subdere considera para reconocerla como Área Metropolitana. Para los municipios, se trata de una iniciativa innovadora, pues tendría como consecuencia la llegada de recursos extras para resolver los problemas que se generarían.

El alcalde Felipe Aylwin tiene sus aprensiones respecto de conformar un gran Área Metropolitana, pues ello podría reproducir en el centro de la futura región el centralismo pencopolitano actual. 

En lo que nadie duda, es que la nueva región obligará la habilitación de espacios para decenas de reparticiones estatales en Chillán y Chillán Viejo e incluso en Bulnes donde estará la capital provincial del Diguillín. En el caso de Chillán se avizora el desarrollo de un barrio cívico en el sector de la actual cárcel y la construcción de instalaciones para entidades estatales y de Justicia.

Las áreas verdes son necesidades prioritarias para las comunidades

Una prioridad manifestada por los alcaldes de ambas comunas es el desarrollo de nuevas y mejores áreas verdes en todo el territorio de la intercomua. El avance de las ciudades sobre terrenos que fueron agrícolas tiene aparejado la existencia de sectores desprovistos de plazas, parques y jardines.

En  Chillán Viejo, existe un plan de construir un gran parque de 25 hectáreas el que fuera presentado hace un par de años y que aún no se concreta.

En Chillán, la municipalidad asumió el compromiso de desarrollar un gran pulmón verde, área de eventos y de deportes a un costado del aeródromo. Pero por su costo de más de $20.000 millones se cree que debiera ser ejecutado en el largo plazo y a través de sucesivas etapas. Mientras tanto, el municipio prepara una suerte de consulta ciudadana con la finalidad que sea la población organizada la que priorice las instalaciones que debe tener el futuro parque.

Además, las dos comunas incrementarán la superficie de parques y jardines en sus contratos de mantención de las áreas verdes concesionadas. En ambas ciudades, se trata de necesidades manifestadas abiertamente por las comunides.