Capital Regional

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Mauricio Ulloa

Es positivo que los chillanejos nos ocupemos de festejar el cumpleaños de esta ciudad en que damos vuelo a nuestras respectivas existencias y que, para muchos, es objeto de entrañable cariño. Pero también sería oportuno -y es precisamente el objetivo de la edición especial que circula hoy- que este aniversario nos mueva a reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que tiene convertirse en la capital de la Región de Ñuble. 

Este ejercicio de pensar un porvenir, sin duda mejor, también está matizado por el realismo que sugiere analizar las posibilidades de alcanzar esas metas y los eventuales obstáculos que hay que enfrentar para efectivamente conseguirlas. En este sentido, si bien hay que realizar esfuerzos, en algunos casos más importantes que otros, lo que parece vital es la voluntad de atreverse a dar esos pasos necesarios para estar a la altura del desafío. 

El cambio que tendrá Chillán no solo será político y administrativo. Ser la capital de la décimo sexta región del país significa también ser un referente social, cultural y económico de todas las comunas y provincias del nuevo territorio, además de un centro de servicios eficiente y especializado.  

Solo así, con una visión superadora, podremos transitar los caminos que conducen a resultados auspiciosos y enfrentar los obstáculos que debemos sortear para no caer en la intrascendencia o en seguir haciendo más de lo mismo. 

Afortunadamente, como nunca antes, la ciudad cuenta con diferentes instrumentos de planificación que pueden hacerse cargo de este desafío. En vigencia se encuentra el plan regulador que reconoce esta nueva condición, mientras que el nuevo plan de desarrollo comunal (Pladeco) se construye pensando precisamente en Chillán Capital Regional. A estos se suman el Plan Maestro de Transporte -que contiene los diferentes proyectos para superar el enorme atraso en vialidad que sufre la ciudad- y nuevos instrumentos para el ordenamiento territorial y la movilidad de las personas en un conurbano que podría integrar hasta cinco comunas, con Chillán como eje estratégico.  

La planificación no solo se basa en la existencia de planes e inversiones. Debe existir también la capacidad institucional y profesional y la convicción política para gestionar coordinadamente estos instrumentos y monitorear su cumplimiento y evaluación. 

La capital de la Región de Ñuble que hoy cumple 437 años y que ya tiene cerca de 200 mil habitantes, posee las condiciones para convertirse en un modelo de desarrollo urbano y calidad de vida, lo que sumado a su rica historia y tradición nos hace justificadamente soñar con una ciudad sostenible ambientalmente, educada y tolerante socialmente y productiva económicamente.  

Una combinación virtuosa que requiere un alto grado de gestión pública y también liderazgo e involucramiento ciudadano, pues no todo puede recaer en el municipio y el futuro gobierno regional, pese al innegable protagonismo que tendrán. Se requiere que los chillanejos también tomen partido y ayuden a construir la futura capital regional, su ciudad.