11 comunas de Ñuble son las más sensibles a los cortes eléctricos

Casi 49 mil familias sin electricidad dejó en Ñuble el sistema frontal que golpeó la zona el pasado 16 de junio, según el primer reporte entregado por la Gobernación de Ñuble aquella noche de emergencia.

La caída de árboles y voladura de techos provocadas por las fuertes ráfagas de viento hicieron mella en el sistema eléctrico de cuatro empresas distribuidoras con presencia local: Compañía General de Electricidad (CGE), Cooperativa de Consumo de Energía Eléctrica (Copelec), Cooperativa de Consumo de Energía Eléctrica Charrúa (Coelcha) y Empresa Eléctrica de la Frontera (Frontel).

La reposición se dio de manera gradual y pese a que en algunos sectores el problema se solucionó en solo horas, hay lugares que tuvieron que esperar hasta seis días para contar nuevamente con el importante servicio, y otros donde aún siguen esperando.

Hasta el viernes pasado eran aproximadamente 429 clientes los que no contaban con el preciado suministro, de acuerdo al reporte Nº 12 entregado por la Gobernación provincial.

Si bien el impacto producido por el fenómeno respondió a la intensidad con que este se dejó sentir, con vientos superiores a los 100 kilómetros por hora, alcaldes y vecinos de Ñuble identifican “zonas sensibles” a cortes eléctricos en sus territorios, aún en momentos en que no se producen emergencias.

Comunas complicadas

La Reforma, al sur de la comuna cerca de Taucú, Quile, Copiulemu, El Castillo y San José, son algunos de los sectores de Cobquecura más proclives a las interrupciones inesperadas del suministro, según explica el alcalde Julio Fuentes.

“Los cables pasan por dentro de quebradas, atraviesan la cordillera de la costa y se complica por la forestación existente, y eso, sumado a las distancias, hace que las cuadrillas se demoren mucho en detectar dónde está la falla para repararla. Constantemente estamos contactándonos con la empresa CGE para que normalice la situación, porque el problema grande que se asocia el corte de electricidad es el del agua, tanto en sectores rurales como urbanos”, sostiene.

En El Carmen las áreas más propensas son Tregualemu, El Boldo y  San Vicente, enumera  el jefe comunal José San Martín, quien detalla que basta un viento fuerte para que se queden sin energía a causa de una rama o un árbol caído.

“Creo que no se hace un trabajo adecuado por parte de las empresas en las podas, por eso obviamente tenemos esos problemas. Hay sectores como El Boldo donde tenemos gente discapacitada y adultos mayores que al cortarse la electricidad se quedan sin agua y la municipalidad debe acudir a proveerles; la gente a veces lo toma como algo normal, como una costumbre y entiende que es el viento o la lluvia, pero claramente hay un abuso”, acota la autoridad.

A juicio del alcalde de Portezuelo, René Schuffeneger, uno de los mayores inconvenientes que tiene su ciudad se centra  a la entrada del pueblo, en el sector de Lo Ramírez, puesto que desde hace algunos meses se está sufriendo de cortes del alumbrado público, lo que ocasiona inseguridad a los vecinos.

La presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Portezuelo, Flor Guevara, añade que Quitento es una típica “zona sensible” al corte de la electricidad al producirse ventarrones, lo que ocasiona que se queden sin la opción de poder usar la puntera que les permite extraer el agua subterránea de los pozos.

Conrado Díaz, representante vecinal de Pinto, admite que toda la red instalada a orilla de camino en la ruta hacia Las Termas tiene un grado de vulnerabilidad ante las inclemencias del tiempo, debido mayormente a la poca conciencia de los lugareños, quienes no dejan que los trabajadores de la empresa eléctrica realicen las podas necesarias.

Zonas especiales

Con el objetivo de conocer los puntos más susceptibles a que se repitan cortes del suministro, Copelec desarrolló un informe donde se identificó las “Zonas con condiciones especiales” de la provincia, las cuales se ubican en San Fabián (desde Bureo a Pichirrincón), Pinto (Atacalco y Shangrila), El Carmen (Lo Vergara), y Coihueco (Minas del Prado, Las Lumas y Bustamante, más algunos sectores de El Embalse).

“Dado que tenemos 10 mil kms. de líneas de mar a cordillera, la extensión líneal la vuelve más sensible y expuesta a daños, ya sea por caída de árboles, difícil acceso (caminos angostos con alto riesgo de accidente) choque a postes, robo de conductores, entre otras razones; pero lo que más daño nos genera cada año es la imposibilidad de hacer roce, ya sea porque las empresas y privados no respetan la franja de seguridad o simplemente no autorizan el roce y menos, autorizan cortar ‘a la pata’ como se dice”, aseguran desde la oficina de comunicaciones de Copelec.

Por ello, advierte la firma, es fundamental que exista una ley que obligue a permitir la realización del despeje de líneas en predios privados, sobre todo aquellos que cuentan con redes en zonas cordilleranas, entre cerros con difícil acceso.

Respecto a los tiempos de reposición, manifiestan que todo depende de la magnitud de la emergencia, ya que si hay una falla específica o muchos árboles caídos, puede durar un par de horas a días.

En tanto, el gerente zonal técnico de CGE Distribución de Araucanía y Bío Bío, Sergio Trabold, enfatiza que todo el sistema eléctrico de la empresa cumple con las normas de seguridad, por lo tanto no podrían identificar “Zonas sensibles”.

“Las interrupciones que se generan fundamentalmente producto de que el viento desprende objetos que dañan nuestras redes, deben ser vistas caso a caso porque dependen del tipo de incidencia que se provoque, por lo que los tiempos de reposición pueden variar considerablemente. Por ejemplo, cuando cae un elemento extraño a nuestras redes, llevados por los fuertes vientos, por seguridad se deben realizar faenas de despeje y revisión de posibles daños colaterales, antes de reponer el servicio eléctrico. De acuerdo a la normativa vigente, existen plazos establecidos para la concurrencia de nuestros móviles técnicos, ya sea sector rural o urbano; los tiempos de reparación dependen de la magnitud de los daños ocasionados”, puntualiza.

Fiscalización

Cuatro de las 10 comunas con peor desempeño en materia de electricidad en la Región del Bío Bío son de la Provincia de Ñuble, de acuerdo a la información entregada por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) a la diputada Loreto Carvajal.

El informe de órgano regulador indica que el servicio que se ofrece en Cobquecura, El Carmen, San Fabián y Quirihue es deficiente.

De acuerdo al SEC, hasta abril pasado la comuna costera acumuló 40 horas con el suministro interrumpido, seguido por El Carmen (20), Portezuelo (15) y San Fabián y Quirihue con 14 horas aproximadamente.