Pesar en el mundo del agro por muerte de conocido empresario

Consternados y sobre todo con una enorme sensación de incredulidad estaban los amigos, colegas y familiares del reconocido agricultor chillanejo, Ignacio Echegaray, quien falleció el pasado domingo cuando volcó en un buggy que él  conducía en un predio de su propiedad, El Cauchal, en la comuna de Bulnes.

Conocido desde pequeño en el ambiente agrícola local, debido a que su padre, el agricultor Francisco Echegaray, comercializaba fertilizantes, se hizo rápidamente un nombre y fama de confiabilidad en el gremio, lo que lo impulsó a estudiar Agronomía en la Universidad Católica de Temuco y a ser uno de los directores de la Asociación de Agricultores de Chillán.

Quien fuera presidente de esa asociación en esos años, Fernando Bórquez, académico de la Universidad de Concepción, lo recordó como “una persona brillante y trabajadora, ligado a diversas actividades de la agronomía, desde lo ganadero hasta las lecherías. Era súper responsable, muy comprometido, esto es una lamentable pérdida para su familia, para sus amigos y para el agro porque él, siempre innovador, estaba partiendo con lo que era el cultivo de frutas, era partícipe de varias sociedades, de tal manera que era una persona que era muy activa”.

Respecto a las causas del accidente, hasta el momento se ha precisado que viajaba con dos de sus tres hijos, quienes resultaron  ilesos, y que iban a bordo del buggy a buscar a unos amigos de su hija Rocío.

Otro de sus conocidos, el consejero regional Claudio Eguiluz, comentó que “él era empeñoso, trabajador, responsable, una persona maravillosa. Estas son las cosas que uno nunca entiende por qué ocurren. Todo parece tan ilógico, sin explicación. La verdad es que su partida deja a mucha gente muy dolida, porque era una persona muy querida, gracias a su forma tan sencilla de ser, lo que dejó marcas en el mundo de los agricultores, en el mundo corralero y en todas partes en donde lo conocieron”.

Este lunes comenzaron los primeros oficios religiosos a su memoria en la Catedral de Chillán, a la que solía asistir.

Entre los presentes estaban apoderados del Colegio Alemán, en el que estudian sus tres hijos, además de familiares, colegas, amigos y ex compañeros de su colegio, el Padre Hurtado, de la generación egresada en 1989.

Sandra Casas, una de sus compañeras, insistió en esa opinión unánime respecto a que “Nacho siempre fue una muy buena persona, era un niño hasta el día de hoy, siempre simple, juguetón y solidario”.

Para este martes a las 15.30 horas se hará la misa de responso en la Catedral, para luego trasladar sus restos al Cementerio Municipal de Chillán.